A. T.
La parroquia de San Antonio María Claret, situada en la calle Sagasta, en pleno centro de Cartagena, es sin duda una de las más frecuentadas por los fieles cartageneros por su excelente ubicación, pero también porque su horario de misas es bastante cómodo para muchos feligreses. Además, cabe tener en cuenta que bajo su protección están más de cinco mil parroquianos del casco antiguo y de la Alameda de San Antón, en su mayor parte.
El templo celebraba misas los domingos a la una de la tarde y a las nueve de la noche, esta última oficiada por el padre Julio y se llenaba de gente joven. Muchos asistían porque era la última opción del día para poder cumplir con el precepto dominical, pero también son muchos los que esperaban a que llegara esa hora porque les gustaba la forma en la que oficiaba la eucaristía el padre Julio.
Una muestra del cariño que los feligreses de la parroquia de los Padres le tienen a los cuatro sacerdotes que ahora se ven obligados a marcharse por la falta de vocaciones en su congregación es que han llenado el recibidor del templo de carteles en los que les muestran su apoyo.
Firmas de apoyo
Incluso algunos locales de la zona comenzaron a recoger firmas de apoyo para tratar de que la Iglesia permaneciera abierta y que los sacerdotes se quedaran.
Lo primero lo han conseguido, pero los presbíteros se tienen que marchar.