Los trabajadores de Zinsa temen por sus empleos y acuden donde sea necesario para defenderlos. La plantilla se concentró el jueves ante la Iglesia de la Caridad de Cartagena, en solidaridad con los compañeros que llevan 17 días encerrados en la Catedral de Murcia. "Aquí estamos, esperando a que llegue el milagro", dijo uno de los trabajadores. El consejero delegado de Zinsa, Manuel Pérez, se refirió ayer a ellos. "Es legítima su preocupación y vamos a hacer lo imposible para garantizar sus empleos", dijo.