Los residentes en el barrio universitario y la plaza del Lago no culpan a la policía de la degradación de su entorno. "Ellos hacen lo que pueden, pero su labor no logra ser efectiva", afirma un portavoz vecinal. Este representante sostiene que los agentes de la Policía Local y de la Comisaría patrullan con relativa frecuencia por la zona y tratan de ahuyentar a las prostitutas y a los 'okupas', pero tienen poco éxito. "Cuando ven los coches de la policía, se esconden, pero cuando se van, esperan unos minutos y vuelven a salir a la calle", resaltó.
Y es que los policías tienen las manos atadas para acabar con la práctica de la prostitución, ya que no se trata de una actividad ilegal, por lo que sólo pueden combatirla mediante la comprobación de si las extranjeras que la ejercen tienen sus permisos de residencia en orden.
Pese a todo, los afectados por la degradación de esta área del casco antiguo de Cartagena están preparando un escrito para remitírselo al delegado del Gobierno con el fin de informarle con detalles de lo que ocurre en esta zona y solicitarle una entrevista que llevan meses reclamándole, con el objetivo de que tome cartas en el asunto y contribuya en la medida de lo posible a recuperar un entorno de la ciudad que ellos consideran abandonado por las Administraciones.