M. G.
Expertos del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua) de Cartagena participan en la elaboración del nuevo mapa de los fondos marinos con el que se pretenden localizar y catalogar los más de ocho mil pecios que hay hundidos en nuestra costa. Un estudio de la Armada desvela que estos pecios podrían ocultar más de cien mil millones de euros en oro y plata, según publica la revista especializada Atenea.
El director del Museo Nacional de Arqueología Subacuática, Rafael Azuar, no quiso pronunciarse sobre el valor de los tesoros que se hallen en los buques hundidos "porque lo que realmente nos interesa es recuperar la memoria de un pueblo y su pasado, eso no se puede cuantificar".
La Armada también colabora, al igual que el Arqua, con el ministerio de Cultura en la elaboración de este mapa, que forma parte del Plan Nacional de Arqueología Subacuática. "La voluntad de la Armada es contribuir y ayudarnos en todo lo necesario. Ellos pondrán los buques y su experiencia a nuestro servicio, pero las catas las llevaremos a cabo los centros de investigación y los investigadores", precisó Rafael Azuar.
La mayoría de los tesoros que ocultan estos buques, en los que hay más de dos mil toneladas de oro hundidas, según la revista Atenea, forman parte de cargamentos que se dirigían a España procedentes de las colonias americanas. De estos tesoros se tiene constancia gracias a los denominados 'manifiestos de carga', que se conservan en los archivos históricos, según la revista especializada Atenea.
En los fondos marinos españoles hay más de tres mil buques, en su mayoría de la Armada, que se hundieron entre los siglos XVI y XIX. "A estos habría que sumarles los de época romana, medieval y demás, con lo que en total debe de haber cerca de ocho mil pecios", aseguró Azuar.
La mayoría de estos buques se han localizado en el Mar Mediterráneo, del que hay muchas más información que del Océano Atlántico y del Mar Cantábrico. De hecho, otro de los objetivos de este mapa de los fondos marinos es actualizar toda la información existente en la actualidad. "Hay grandes desequilibrios entre unas zonas y otras porque de nuestra costa mediterránea se sabe mucho, mientras que del Atlántico y del Cantábrico tenemos muy poca información", destacó Azuar.