ANDRÉS TORRES
La comisión paritaria de la Cámara de Comercio de Cartagena y la Confederación de Organizaciones Empresariales (COEC) para tratar de recomponer la resquebrajada unidad empresarial no sirvió más que para alcanzar un acuerdo de mínimos que, lejos de despejar todas las incógnitas del entramado empresarial de la ciudad, las acrecienta.
Los presidentes de ambas corporaciones, respaldados por cuatro miembros de sus ejecutivas cada uno, se limitaron a escenificar un pacto de caballeros de cara a la galería que, incluso, plasmaron por escrito y hasta lo firmaron los diez. Sin embargo, el contenido del mismo vislumbra que todo sigue igual que antes de la reunión, salvo que los dos líderes empresariales se dan la mano y se hacen la foto juntos y sonrientes.
El primero de los tres puntos de acuerdo del escrito se limita a afirmar que ambos presidentes tienen "el respaldo indiscutible" de los empresarios hacia su gestión. Y el tercer punto plantea la necesidad de "reforzar las competencias de la comisión paritaria como instrumento de coordinación de las iniciativas de ambas instituciones".
Es el segundo punto del escrito el más farragoso y el que más cuestiones plantea, pero los dos presidentes acordaron no dar explicaciones hasta hoy. "Con el fin de mantener la independencia y autonomía de ambas instituciones se ha acordado protocolizar su relación ya la composición de los respectivos órganos colegiados bajo el principio de unidad empresarial", reza ese punto.
La realidad es que Rosique sigue fuera de la ejecutiva de la COEC por decisión de Illán, que fue lo que desencadenó la ruptura empresarial y provocó la reunión de esta comisión paritaria celebrada ayer.
Tampoco sirvió el encuentro para resolver quién será el candidato que cuente con el apoyo de la patronal de cara a las próximas elecciones a la presidencia de la Cámara de Comercio, que se celebrarán en el primer trimestre del próximo año.
En definitiva, la reunión, que se prolongó durante casi cuatro horas, sólo sirvió para dejar todo como estaba y escenificar con un apretón de manos la necesaria unidad empresarial en estos tiempos de crisis.