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  • 03
    Julio
    2016

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    tecnología Murcia

    INTIMIDAD FASCINANTE

    Fundamentalmente somos el comportamiento de una enorme población de neuronas. Unos 100.000 millones de ellas. Una neurona típica de un vertebrado responde a las muchas fuentes de impulsos eléctricos que inciden en su cuerpo celular y en sus ramificaciones o dendritas, de tres formas diferentes: algunas descargas la excitan, otras las inhiben y otras modulan su comportamiento. Si la excitación alcanza un determinado nivel, la neurona responde enviando un pulso eléctrico (espiga) a través de “su cable de salida”, su axón, que se ramifica  hasta que entra en contacto con otras muchas neuronas a las que incide en su comportamiento. Este es el papel de las neuronas, recibir información, normalmente bajo la forma de pulsos eléctricos procedentes de muchas otras neuronas, procesa esas entradas y envía una información de salida, bajo la forma de impulsos eléctricos a través de su axón y hacia otras muchas neuronas. Maneja información. Cuando no ocurre nada especial, la neurona envía pulsos (espigas) a través de su axón, con una frecuencia, denominada “de fondo”, lentamente, entre 1 y 5 herzios, que es como si se mantuviera en alerta. Cuando se excita porque recibe muchas señales incrementa el ritmo de disparo hasta 50-100 herzios, incluso llega a alcanzar 500 herzios. Un ordenador personal (la frecuencia del reloj) puede ser varios millones de veces más rápido.

     

    En muchos aspectos una neurona es como una célula cualquiera del cuerpo humano o animal. El ADN está empaquetado en el núcleo en forma de cromosomas. Como casi todas las células del cuerpo, contienen dos copias de información, procedentes de los padres y cada juego tiene un número de genes (unos 100.000), que no están activos todos, aunque en el cerebro hay activos más genes que en cualquier otro órgano. La mayoría de genes codifican instrucciones para la síntesis de proteínas, que son como las máquinas que hacen funcionar las células. El volumen de una proteína suele ser, típicamente, la mil millonésima parte del volumen celular y no se ve en un microscopio óptico. Cada proteína tiene su propia estructura molecular incluyendo miles, decenas de miles o cientos de miles de átomos unidos de forma específica. El contenido de la célula se halla dentro de una membrana, más o menos lipídica, que impide que la maquinaria y los productos de la célula salgan o entren con facilidad. Hay proteínas en esa membrana que actúan como compuertas y bombean ciertas moléculas o iones. Toda esta estructura está bajo el control mediante unos mecanismos que permiten a la célula reproducirse o interactuar con otras células.  Auténtico milagro químico que ha armado la evolución natural empleando miles de millones de años.

     

    Las neuronas son diferentes de muchas de nuestras otras células. Las maduras, no se mueven, ni se unen, ni se dividen. Cuando muere una neurona, no se reemplaza. Poseen varias ramas, que a su vez se ramifican sucesivamente. El cuerpo de la célula, soma, suele tener unas 20 micras, mientras que el axón llega a tener varios decímetros de longitud, como pone de manifiesto nuestra espina dorsal, y si no fuera así, no podríamos mover los dedos de los pies. Su sección es menor que una micra, sin la funda de mielina, que permite que la señal eléctrica viaje a mayor velocidad.

     

    El pulso de corriente (espiga) que viaja por un axón, no es como una corriente eléctrica circulando por un cable metálico que implica a una nube de electrones. En la neurona, los efectos eléctricos están soportados por iones (átomos cargados) que entran y salen por las compuertas que forman las proteínas en la membrana. La salida y entrada de iones modifica el potencial eléctrico a través de la membrana y se transmite por el axón  a una velocidad de unos 100 metros por segundo, como midiera Helmholtz (cuando está desmielinizado no llega a 2 metros por segundo) y como resultado la espiga viaja a largas distancias y se propaga por las neuronas en contacto con el final del axón. Como los genes y la mayor parte de la maquinaria bioquímica están en el cuerpo celular y no en el axón, las moléculas tienen que viajar a través del axón, aunque a  velocidad inferior al pulso eléctríco.

     

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