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Raíces y alas
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Blog Raíces y alas - ANTONIO BALSALOBRE MARTÍNEZ

ANTONIO BALSALOBRE MARTÍNEZ

Miembro del Colectivo de Estudios Locales Trascieza, perteneciente al Club Atalaya-Ateneo de la Villa de Cieza, colabora activamente en las publicaciones que edita esta asociación. Participa, además, en el periódico digital LAtalaya. "Columnista de la La Opinión de Murcia”.

Sobre este blog de Murcia

Este blog se ocupa principalmente de temas de actualidad. Sin embargo, haciendo buena la máxima de que nada humano nos es ajeno, hablaremos un poco de todo: de lo humano, de lo divino, de nuestro entorno más cercano, de tierras lejanas, de hechos que se pierden en el tiempo, de nosotros, de los demá...


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  • 18
    Marzo
    2015

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    SOCIEDAD

    Primarias o "democracia vertical"

    Sabíamos que el partido de Valcárcel nunca se ha llevado muy bien con la democracia interna. Ahora vemos que no es el único. El de Tovar también tiene serios encontronazos con ella. En el PP, el asunto no es nuevo. El Partido Popular siempre ha funcionado a base de dedazos, de imponer candidatos desde arriba, de aplicar el ordeno y mando. En el PSOE, en cambio, algunos creían que esta práctica había pasado a mejor vida. Por lo menos desde que hace unos años introdujo el sistema de primarias para elegir a sus cabezas de lista. A la vista está que no ha sido así.

    Ni Pedro Antonio Sánchez, para concurrir a las elecciones autonómicas, ni José Ballesta o Juan Manuel Molina, para hacer lo propio en las municipales de Murcia o Cieza, han tenido que someterse en el PP a ningún proceso de elección interna que no haya sido el dedazo del jefe supremo. Pedro López, sin embargo, a quien la Comisión Regional de Listas del PSRM (léase Tovar), acordó declarar “no idóneo” como candidato al Consistorio murciano, sí tuvo que lidiar en unas primarias que terminó ganando por incomparecencia de contrincantes. Sin entrar a valorar la idoneidad que le cuestiona la dirección de su partido, ni si era o no el mejor candidato, ni los resultados buenos o malos que podría haber conseguido, ni siquiera si fue inteligente por su parte echarle un pulso a Tovar, lo cierto es que, para bien o para mal, López contó en su momento con el apoyo de una militancia que lo avaló.

    Estamos aquí ante un segundo caso “Gabilondo”. Se puentea a la militancia buscando “lo mejor” para el partido. Una forma de proceder que en el siglo XVIII se conocía como despotismo ilustrado y en el XXI, como cacicada. Está por ver quién será el Gabilondo murciano. El llamado a evitar la hecatombe. Más le vale al PSOE que sea un “intelectual” de gran “espectro social”, porque como termine siendo un dirigente del aparato, se le habrá visto definitivamente el plumero a Tovar. También habrá que fijarse en los componentes de la lista, cuestión de comprobar si llevan razón los miembros de su formación que le acusan de querer asegurarse un mayor control del partido, incluyendo en las listas no sólo a personas de su absoluta confianza sino también a allegados para reforzar el clan familiar. Su hija, de hecho, no lo olvidemos, es diputada por Murcia en el Congreso.

    Frente a la “democracia vertical”, recordando la vieja fórmula franquista, que aplica el PP, la izquierda debe apostar inexorablemente por la participación de una militancia que a estas alturas debería ser ya considerada como mayor de edad. Que en estos procesos participativos afloren tensiones, surjan controversias o se produzcan enfrentamientos dialécticos, es algo que debe ser considerado como consustancial a la democracia. Ya que las listas siguen siendo cerradas y que en muchas ocasiones hay que votar tapándose la nariz, al menos que se permita a las bases elegir al primero de la lista. Me consta, incluso, que en algunos pueblos IU ha puesto en marcha un sistema de elección basado en la ordenación de los diez primeros candidatos. Por ahí deberán ir los tiros, si no queremos que el sistema de partidos termine convertido en un sistema de sectas.

    Alegando problemas de tiempo, el PSRM va a hacer finalmente lo mismo que hace el PP. Que el “líder”, al que llaman “órgano regional” emita el certificado de idoneidad, validez y fiabilidad del candidato, y luego sean los comités los que lo ratifiquen a la coreana. Una pantomima ridícula para los tiempos que corren.

    Ciertamente, el sistema de primarias no es la panacea a todos los males que se plantean en la confección de las listas electorales. Pero ya que, como decía aquel, son más lo que quieren entrar que salir, de algún modo habrá que regular el tráfico. Y mejor que con un dedazo desde arriba es dando la voz a los de abajo. Si el PSMR quiere recurrir a un “Gabilondo”, está en su derecho, pero en ningún caso saltándose unas pautas de democracia interna que hoy en día deberían ser de obligado cumplimiento.

     

     

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