Blog 
Raíces y alas
RSS - Blog de ANTONIO BALSALOBRE MARTÍNEZ

El autor

Blog Raíces y alas - ANTONIO BALSALOBRE MARTÍNEZ

ANTONIO BALSALOBRE MARTÍNEZ

Miembro del Colectivo de Estudios Locales Trascieza, perteneciente al Club Atalaya-Ateneo de la Villa de Cieza, colabora activamente en las publicaciones que edita esta asociación. Participa, además, en el periódico digital LAtalaya. "Columnista de la La Opinión de Murcia”.

Sobre este blog de Murcia

Este blog se ocupa principalmente de temas de actualidad. Sin embargo, haciendo buena la máxima de que nada humano nos es ajeno, hablaremos un poco de todo: de lo humano, de lo divino, de nuestro entorno más cercano, de tierras lejanas, de hechos que se pierden en el tiempo, de nosotros, de los demá...


Archivo

  • 03
    Diciembre
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    SOCIEDAD

    Políticos sin convicciones

    Estos son mis principios – le dijo Bernabé a Garre la tarde que éste lo llamó para ofrecerle la Consejería de Fomento- pero si no te gustan tengo otros.

     Sus principios pasaban por liderar como alcalde de La Unión el rechazo vecinal a la construcción del puerto de El Gorguel. Un macroproyecto que llegó a tildar de “amenaza para la regeneración de la bahía de Portmán”. Estaba convencido entonces de que el turismo de calidad que se buscaba para Portmán era incompatible «con el impacto paisajístico que supondría tener el macropuerto de contenedores a 500 metros»,

     Como estos principios no le gustaban al presidente, Bernabé le propuso otros. Los que pasan por apostar “de forma decidida” por la nueva dársena de contenedores que el gobierno regional ha catalogado como proyecto estratégico. Es decir, sacrificar la bahía por un supuesto interés general. Y Bernabé fue nombrado consejero de Fomento. ¡Hay que ver lo que hacen ciertas personas por un cargo!

     No vamos a rasgarnos las vestiduras, a estas alturas, por que un político traicione sus ideas para medrar. Allá ellos y su conciencia. Fastidia, sin embargo, que pueda haber cargos electos que le tomen el pelo a la ciudadanía con tanta desfachatez. No sé lo que pensarán de este cambio de chaqueta aquellos vecinos que lo creyeron, lo siguieron y confiaron en él. Supongo que debe de haber más de uno consternado e indignado. Pero eso a Bernabé parece darle igual. Con políticos así, la desafección ciudadana está más que servida.

    Este aprendiz de Zelig murciano no tiene nada que envidiarle, desde luego, al Zelig de Woody Allen. Aquel personaje camaleónico que en presencia de un obeso engordaba, le crecían las barbas y los tirabuzones cuando se mezclaba con judíos, o se ennegrecía su piel y hasta cambiaba el tono de voz si estaba junto a un negro La diferencia estriba en que Zelig cambiaba de apariencia para ser amado o por miedo al rechazo, y el nuevo consejero de Fomento cambia de convicciones para medrar políticamente.

     Nada hay de malo en evolucionar ideológicamente, en cambiar de opinión, incluso, por qué no, en renegar del pasado y arrepentirse de actos cometidos o actitudes mantenidas y defendidas a capa y espada. Lo sospechoso es que esto ocurra de la noche a la mañana, y a cambio de un puesto de consejero.

    Salvando las distancias, Bernabé podría tener mucho que ver con Enrique IV, aquel rey francés que no tuvo ningún reparo en renunciar al protestantismo y abrazar el catolicismo para ser coronado rey de Francia en 1593. Su “París bien vale una misa” constituye todo un tratado político sobre una forma de entender el poder y la ética política. La de los medradores. Conviene recordar que, en realidad, ésta era su segunda conversión al catolicismo. Ya en 1572 Enrique se había echado en brazo de Roma para escapar a la matanza de la noche de San Bartolomé. Luego volvió a la religión de Lutero.

     Lo que de verdad piensa Bernabé sobre el Gorguel nunca lo sabremos. Quizá ni él mismo lo sepa. Porque hoy es una cosa y mañana es otra. Por extensión, se podría pensar que ocurre lo mismo con el aeropuerto, la llegada del AVE, el soterramiento, la desaladora de Escombreras y cualquier otro asunto con el que tenga que lidiar en Fomento. Sus giros copernicanos, su inconsistencia ideológica, sus incoherencias, su punto de frescura, no son desde luego la mejor carta de presentación para gestionar una cartera tan crucial como la que le ha sido asignada.

     Pero bueno, ya se sabe, Bernabé no es río, así que puede volverse atrás cuando quiera. Pero ¡ojo con él! De momento, renunciar a sus principios le ha servido para colocarse a la diestra de Garre. Y quién sabe si para postularse para cargos más altos. Está claro que algunos, cuando les dan a elegir entre un sillón y sus ideas, no dudan en quedarse con lo primero. Después de todo, “una consejería o la presidencia de una comunidad bien valen un Gorguel”.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook