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Raíces y alas
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Blog Raíces y alas - ANTONIO BALSALOBRE MARTÍNEZ

ANTONIO BALSALOBRE MARTÍNEZ

Miembro del Colectivo de Estudios Locales Trascieza, perteneciente al Club Atalaya-Ateneo de la Villa de Cieza, colabora activamente en las publicaciones que edita esta asociación. Participa, además, en el periódico digital LAtalaya. "Columnista de la La Opinión de Murcia”.

Sobre este blog de Murcia

Este blog se ocupa principalmente de temas de actualidad. Sin embargo, haciendo buena la máxima de que nada humano nos es ajeno, hablaremos un poco de todo: de lo humano, de lo divino, de nuestro entorno más cercano, de tierras lejanas, de hechos que se pierden en el tiempo, de nosotros, de los demá...


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  • 21
    Enero
    2015

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    SOCIEDAD

    Las elecciones griegas solapadas por el yihadismo

    ¿Empieza todo en Grecia este domingo? Habrá que esperar a ver qué dicen las urnas. Pero si se confirma lo que vienen adelantando las encuestas es posible que a partir de la semana que viene, primero junto al mar Egeo y luego en España, los votantes le den un vuelco a la política. El domingo 25 de enero puede empezar una nueva etapa, un nuevo tiempo en Europa, y eso no deja a nadie indiferente. Ilusiona a unos y asusta a otros. Para los gobiernos y las instituciones europeas, la probable victoria de Syriza tiene visos de convertirse en una pesadilla. Para muchos ciudadanos, en cambio, es un motivo de gran esperanza. La Europa conservadora y la Troika se enfrentan por primera vez al hecho de que se vengan abajo sus políticas de austeridad y de recortes de derechos, mientras que los que sufren estas políticas vislumbran por fin la posibilidad de acabar con el mito de una gestión neoliberal de la crisis que nos ha empobrecido y condenado a soportar tasas de desempleo escandalosas.

    Por lo que está en juego, las elecciones griegas tendrán que volver necesariamente a concitar el interés informativo después de que la irrupción del terrorismo yihadista haya acaparado últimamente todas las portadas, convertido en el centro de nuestras preocupaciones. Espoleado por los errores de las políticas imperialistas de Occidente, el fanatismo religioso ha encontrado en Europa entre jóvenes desarraigados de origen musulmán el campo abonado para extender sus tentáculos de violencia e intolerancia. El islamismo radical ya no se conforma con instaurar el Estado Islámico, lúgubre, brutal y despiadado, allá donde puede, sino que se ha propuesto también atacar, asesinando a humoristas (y no sólo a humoristas), uno de nuestros bienes más preciados: la libertad de expresión. Una libertad que si en nuestras democracias ha de tener algún límite no debe ser en ningún caso el que impongan las religiones. Llámese ésta mahometana, católica o como quiera que sea.

     Por cierto que la metáfora del “insulto a la madre y el puñetazo” no le ha hecho ningún bien a la imagen de Francisco. No porque no sea eso lo que pueda suscribir cualquier parroquiano en la barra del bar de la esquina, sino porque casa mal con otra metáfora que venimos oyendo desde hace dos mil años: la de “las dos mejillas”. Sin quererlo, con este desliz dialéctico, probablemente Francisco haya justificado lo injustificable. Que ofensas y puñetazos van de la mano. Lo que equivale a “comprender” cualquier agresión, porque hay tantas ofensas como sentimientos puedan ser enumerados.

    En cuanto a la libertad de expresión, convendría recordar lo que dijo Charb, uno de los humoristas asesinados, tras el atentado con cóctel Molotov contra el semanario, en 2011: “Si nos planteamos la cuestión de si tenemos derecho a dibujar o no a Mahoma, de si es peligroso o no hacerlo, la cuestión que vendrá después es si podemos representar a los musulmanes en el periódico, y después nos preguntaremos si podemos sacar seres humanos, y al final no sacaremos nada. Y el puñado de extremistas que se agitan en el mundo y en Francia habrán ganado”.

     Pero volvamos a Grecia y sus elecciones, también aquí solapadas por el horror yihadista. ¿Podrán dormir tranquilos los poderosos de este mundo el domingo por la noche o se echarán a temblar? El pueblo tiene la palabra. El empobrecido y maltratado pueblo griego. Y su juventud, cada vez mejor preparada, que se debate, como la española, entre el paro, la precariedad, los sueldos de miseria y el exilio económico.

    Con Grecia compartimos haber acabado allá en los setenta con nuestras respectivas dictaduras. Ahora compartimos los efectos devastadores de la crisis económica y de las políticas de austeridad. Falta por saber si también compartiremos el honor de ser los primeros en decir basta.

     

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