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Perdóname tú a mí
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David Gómez

David Gómez (Abarán, 1981) es licenciado en Ciencias de la Información por la UCAM y redactor del diario La Opinión de Murcia desde 2003. Actualmente es el responsable de Política y Tribunales. Análisis de la actualidad política con un tono más desenfadado y con dosis de humor.

Sobre este blog de

La otra cara de la política regional


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  • 26
    Mayo
    2015

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    Política Murcia elecciones 24M

    Con un canto en los dientes

    Mis sensaciones al cerrarse los colegios electorales, en función de la información que me iba llegando de mis contactos en las mesas, eran que se estaba mascando una tragedia muy grande para el Partido Popular de la Región de Murcia. Y como soy un ‘tocapelotas’ de los de época, así se lo repetía ante los dirigentes regionales del PP con los que me encontraba en el cuartel general del hotel 7 Coronas (para una vez que voy, no hay fiesta, miren que soy cenizo). Cuando llegaron los primeros datos de los ayuntamientos mis vibraciones, negativas para los populares, se fueron confirmando. Y pensaba que el resultado de las autonómicas iba a convertir a la familia popular en un océano de lágrimas. Ahora ya en frío, observo que la debacle no ha sido para tanto. Visto el panorama nacional (y la desastrosa gestión que se ha hecho en la Región desde que comenzó la crisis), Pedro Antonio Sánchez se puede dar con un canto en los dientes con los 22 diputados, pues si tiene cintura política y voluntad de diálogo, le pueden servir para gobernar con relativa tranquilidad. Me consta que al candidato le sabe peor el palo que se han llevado muchos de los alcaldables (algunos de ellos jóvenes patrocinados por él y amigos personales) que no tener la mayoría absoluta en la Asamblea. Es más, si llega a conseguir ese escaño 23 y se hubiera convertido en el único dirigente popular que salva los muebles, al lumbrerense ya lo estarían señalando, así como el que no quiere la cosa, como posible delfín (le persigue esa palabra) de Mariano Rajoy.   

     

    Levántate y anda. El que nos ha sorprendido a todos, incluso al PP, ha sido el PSRM, que ha resurgido de sus cenizas de la mano de Rafael González Tovar. Conquistar los ayuntamientos –con algunos potentes como Águilas, Caravaca y Alhama– es un paso imprescindible para alcanzar el Gobierno regional. Ahora los socialistas vuelven a tener músculo como partido, pueden hacerle buenos rotos al PP en la Asamblea y colocarse en condiciones de optar a ser la primera fuerza en la Región dentro de cuatro años. Tovar, ya lo escribí aquí, ha hecho un trabajo serio, constante y silencioso en su partido. Con un equipo con gente que sabe lo que hace, como Presen López y Emilio Ivars. Ahora ya nadie de la Ejecutiva regional te llama para ponerte a parir a un compañero, lo cual es un avance muy grande en una organización con los antecedentes cainitas del PSRM. Su liderazgo está fuera de dudas, aunque ya hay por ahí alguno que, pese a ser de la cuerda del secretario general, tenía clara su opción para el paseo triunfal que esperan en 2019: María González Veracruz.

     

    Los nuevos. Me daba en la nariz, por lo que pude ver en los actos de campaña y lo que he podido palpar entre la gente de la calle, que Podemos avanzaba como una moto en la recta final de campaña y se iba a situar por encima de Ciudadanos, pese a lo que vaticinaban las encuestas. Así ha sido. Óscar Urralburu comienza ya a marcar la impronta Podemos y anuncia que los diputados morados se bajarán el sueldo nada más entrar para cobrar 2.000 euros "como la gente normal". No debo estar yo entre lo que Urralburu considera gente normal, pues no he ganado 2.000 euros en mi santa vida. Ciudadanos esperaba algún escaño más, pero con el poder que van a tener para hacer y deshacer en la Asamblea no se pueden quejar. Habrá que ver qué pasará en el futuro con el liderazgo de Miguel Sánchez, al que le he cogido cierta simpatía durante la campaña. Su imperfección, que a veces deriva en torpeza, tiene su punto entrañable. Nos lo vamos a pasar bien esta legislatura. 


    Alegrías y penas. Alguien me aconsejó una vez que no me echara amigos en este mundo de la política. Tampoco es que me vaya de copas con todos ellos (bueno, alguna vez sí lo he hecho), pero uno no puede evitar sentir aprecio por personas a las que ve trabajar con ilusión, pasión, nobleza y honradez por sus vecinos. Por eso me alegro, por citar algunos ejemplos, del buen resultado de Mari Carmen Moreno en Águilas, de Inma Sánchez Roca en Santomera, de Marcos Ortuño en Yecla, de Patricia Fernández en Archena, de Juanjo Cánovas en Totana y de Pablo ‘Fonda’ en Abarán. Sin que eso suponga, claro está, que celebre el fracaso de sus rivales. Por contra, me apena que políticos como Rubén Juan Serna, Encarna Hernández y José Antonio Pujante salgan de las instituciones. El pueblo es soberano, pero a veces muy ingrato.

     

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