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Antonio Rodríguez Rubio

Soy un converso del azul al rojo; que a decir de muchos, somos los peores. Y así, soy rojo, muy rojo: Republicano-federalista. ...

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No me busques junto a los poderosos que no me hallarás.


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  • 15
    Abril
    2015

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    SOCIEDAD Murcia

    PROSTITUCIÓN.

    PROSTITUCIÓN.

    ¿Cabe mayor denigración humana que haber vendido cuerpos y almas a los plutócratas? El pueblo como garante de las tropelías que comenten los gobernantes.

    En la Grecia clásica, las heteras eran prostitutas de alto estatus y eran muy bien consideradas socialmente. Encontramos en la antigüedad las “vírgenes” dedicadas al templo que no eran otra cosa que mujeres para el disfrute de los sacerdotes. Las putas reales, gozaban de privilegios en épocas posteriores.

    Derecho de pernada.

    Postguerra española.

    Hubo mujeres que para poder alimentar a sus hijos se entregaban al primer malnacido que les daba un trozo de pan. Hubo otras que por eso del estraperlo yacían con guardias civiles y de esta manera que no les requisaran la mercancía. ¿Se pueden considerar prostitutas? “Más cornás da el hambre”; que dijo el torero.

    Hoy se le quieren poner puertas al campo.

    ¿Alguien se ha parado a pensar que las prostitutas son personas? Personas que desempeñan el que se dice es el oficio más viejo del mundo. Personas.

    Lo primero que hay que tener en cuenta, es que cuando se habla de prostitución, se habla de personas. Y lo perverso que hay en las posturas encontradas, es que se las considera como poco, carentes de entendimiento. Al carecer de entendimiento, han de ser tuteladas. Se habla de la prostitución sin contar con las prostitutas.

    A quienes hay que perseguir sin tregua, es a los traficantes y proxenetas. Porque seguimos hablando de personas y lo que se da es el tráfico de personas.

    Hipocresía.

    Cuando vemos a vecinos indignados con la prostitución, es porque lo hacen en su calle; suelen decir: “Que se vayan a otro sitio”. Si lo hacen tres calles más allá, a estos no les molesta. Los alcaldes persiguen la prostitución por la “mala imagen” que dan de su ciudad. La dignidad de estas personas, les trae sin cuidado.

    Desde hace un tiempo, para cuadrar el PIB, se ha considerado a la prostitución como ingreso. O lo que es lo mismo, se sabe de su existencia y del dinero que se mueve en este “negocio”.

    En los evangelios canónicos, no se dice que María Magdalena fuese una prostituta. Pero la santa-madre-iglesia-católica-apostólica-romana, ha hecho hincapié en que lo fue. Porque el mayor de los pecados es aquel que atente contra el sexto mandamiento. El quinto, séptimo y octavo que son los que ellos más han quebrantado, son pecados veniales. Los jerarcas religiosos, son los que han quebrantado y quebrantan todos los mandamientos; sin dejarse ni uno.

    ¿Qué se puede decir del “turismo sexual”?

    De hipócritas, vamos bien servidos.

    Si una mujer (o varón) libremente quiere ejercer la prostitución, la sociedad ha de proteger esa libertad. Habrá que fijar los mismos criterios que rigen para otras profesiones. Este comercio que se basa en el cuerpo humano, cuando ese cuerpo deja de ser atractivo, cesa la actividad y si no cesa, termina con la mujer en un sórdido callejón. Habrá que arbitrar la manera de que cuando la mujer cese en la actividad, tenga cubiertas sus necesidades básicas. Pero cuando hay personas que ha desarrollado en su vida otras profesiones no son protegidas, la prostitución que es considerada un estigma, menos aún.

     

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