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Antonio Rodríguez Rubio

Soy un converso del azul al rojo; que a decir de muchos, somos los peores. Y así, soy rojo, muy rojo: Republicano-federalista. ...

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No me busques junto a los poderosos que no me hallarás.


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  • 10
    Agosto
    2015

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    SOCIEDAD Murcia

    MARIMACHOS.

    MARIMACHOS.
    (Cerebros masculinos en cuerpos de mujer).
    De antemano, que nadie se ofenda.
    Muchas de las mujeres que acceden a puestos de responsabilidad empresarial, pierden su feminidad. Que no tendrían por qué.
    Es que la sociedad sigue siendo tremendamente machista. Los camiones modernos no precisan de una fuerza extraordinaria, un volante se puede mover con un dedo. Sin embargo, todavía nos causa extrañeza si una mujer va conduciendo un camión.
    Me contaba una amiga farmacéutica que la habían invitado a una reunión de mujeres empresarias a la que no pensaba ir. Decía que la discriminación positiva, sigue siendo discriminación.
    Hay cosas en que la mujer es muy superior al varón; y esto, es fisiológico. El cuerpo calloso que comunica los dos hemisferios cerebrales, en la mujer, es más ancho; al ser más ancho, la comunicación entre ellos, es más fluida. Así, si fisiológicamente la mujer es más débil en fuerza física y esto lo ha resuelto la técnica y además, su agilidad mental es mayor; ¿a qué viene la discriminación?
    Secularmente se ha tenido a la mujer como paridora y cuidadora de niños. La iglesia católica tiene buena (o la mayor) parte de culpa. El púlpito es perverso. Lo que sale de la boca de un clérigo, es palabra de dios. Desde que perdimos la guerra y la laicidad, hemos vivido y vivimos bajo el nacional-catolicismo.
    La cosa estriba en que hablamos de mujer y varón en lugar de: ¡PERSONAS!
    Cada vez que los medios nos presentan la muerte de una mujer a manos de un varón, ponemos el grito en el cielo y se llenan páginas y páginas responsabilizando de esto a uno que pasaba por allí. “Para educar a un niño hace falta la tribu entera”; dice un proverbio africano. Para la igualdad de género y más en esto que en otras cosas, va de: ¡EDUCACIÓN!
    ¿Cómo a estas alturas del siglo XXI en el “primer mundo” se puede segregar por sexos en la educación escolar?
    Cuando María Dolores que es un cerebrito terminó el bachillerato, fue seleccionada entre los cincuenta mejores de España. De entre esos cincuenta, treinta y siete eran mujeres y el resto varones; algo desnivelado, ¿no? Me la encuentro por la calle y la paro para hablar con ella. Le comento esto y le preguntó si ella sabe la razón, me lo explicó: “A las edades en que hacemos el bachillerato, las mujeres sabemos los que queremos, ellos, no. Tienen demasiados pájaros en la cabeza”. Le faltó decir que tienen la testosterona por las nubes y emplean su tiempo intentando mojar.
    Ahora, voy a levantar alguna ampolla:
    Dejará de haber varones machistas cuando deje de haber mujeres machistas.
    Por regla general, la mujer es la encargada de la educación de los hijos. Lamentable pero cierto. El niño se va a jugar al fútbol y la niña queda en casa iniciándose en las labores domésticas. Todavía hay mujeres que si el niño entra a la cocina a fin de hacer algún guiso, es tratado de maricón. Porque esta es otra, los homosexuales siguen siendo maricones y mal vistos socialmente por una mayoría de personas.
    Hace ya diez años que mis hijos terminaron en el instituto. Desde que empezaron a ir a la escuela, he pertenecido a la asociación de padres (genérico de padre y madre). A las reuniones de tutoría y en mi pueblo, iban casi solo mujeres; parecía un pueblo de viudas. Cuarenta madres y ocho padres. A las asambleas de la AMPA, acudían en pareja, pero el 10 % de los citados. Cruda realidad. Porque muchísimos padres (genérico) ven en la escuela un “aparcaniños”. ¡… si no fuera por los abuelos…!
    Con la desastrosa situación de paro que tenemos, será rara la casa que tenga a los dos progenitores trabajando. Pero en tiempos no muy lejanos, la cosa iba de esta manera: Antes de ir al trabajo, los padres dejaban al niño en la guardería si era pequeño y en la escuela si era mayor. Los abuelos recogían a los niños y les preparaban la comida; comían con los abuelos. Cuando los padres regresaban de sus trabajos, iban a recoger a los niños de casa de los abuelos. Una vez en casa, como los padres estaban muy cansados, los niños miraban la tele o jugaban con el último artilugio electrónico salido al mercado. Como los padres han estado toda la semana trabajando, el fin de semana es de asueto; los niños, otra vez con los abuelos. Domingo a mediodía comida familiar en casa de los abuelos. Domingo por la tarde, nos preparamos para el lunes acudir a nuestros destinos. ¿Qué contactos pueden tener esos hijos con sus padres? Si además la mujer ha de hacer todas las tareas de la casa después del trabajo, ¿qué ejemplo ven los niños en sus padres?
    No es cosa de leyes porque mediante decretos y leyes no se cambian las conductas sociales. La cosa va de: ¡EDUCACIÓN! De EDUCACIÓN y de PERSONAS.

     

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