Blog 
Pasaba por aquí
RSS - Blog de Antonio Rodríguez Rubio

El autor

Blog Pasaba por aquí - Antonio Rodríguez Rubio

Antonio Rodríguez Rubio

Soy un converso del azul al rojo; que a decir de muchos, somos los peores. Y así, soy rojo, muy rojo: Republicano-federalista. ...

Sobre este blog de Sociedad

No me busques junto a los poderosos que no me hallarás.


Archivo

  • 14
    Noviembre
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    LA TERAPIA DEL ESPEJO

    <!--[if gte mso 9]> Normal 0 21 false false false ES X-NONE X-NONE MicrosoftInternetExplorer4 <![endif]-->


    A groso modo, esto es lo que se da en Alcohólicos Anónimos.

    Quizá muchas personas piensen que en estas asociaciones vas a encontrar a unos tipos descuidados y con el cartón de vino peleón en la mano; nada más lejos de la realidad. La mayoría de las personas que están en ellas, han superado la adicción y están en abstinencia. Pero lo mejor que se da en Alcohólicos Anónimos, es que ninguna de esas personas te va a recriminar nada, no habrá monsergas. El que llega de nuevas, aprenderá (si quiere) de las experiencias que se relatan. El primer paso es: “Me llamo Antonio y soy alcohólico”. Reconocer el problema y saber que lo eres; es el primer paso y el más duro.

    Desde mi punto de vista, el problema surge cuando algunos meapilas de la organización te quieran “reconvertir” religiosamente. “Las Doce Tradiciones”. Por esto dejé de ir.

    Encontré la salida en la sanidad pública. Llevo en abstinencia desde el 2.000.

    La manera de actuar de Alcohólicos Anónimos, su organización, ha sido copiada por otros grupos que mediante el mismo método tratan de que los asistentes se desenganchen de muchas dependencias. De la misma manera suelen funcionar todas las terapias de grupo. La conocida como: “Terapia del espejo”.

    Consiste la terapia en que te veas reflejado en tu interlocutor y que él se vea reflejado en ti. El uno aprenderá para seguir en abstinencia y el otro aprenderá que se puede salir. Beneficio mutuo.

    Para poder combatir un problema, primero se ha de reconocer que se tiene un problema. Sin esta premisa, no hay solución.

    Cuando en las encuestas se pregunta a las personas sobre cómo ven la situación económica en general, suelen decir que mal; pero luego y a renglón seguido se pregunta a la encuestada sobre su propia situación, y lo ve mucho mejor. Es porque pensamos siempre que lo malo les sucede a otros. Cuando vas conduciendo tu coche, no te percatas de que puedes tener un accidente, hasta que lo tienes. De todos modos, los desheredados, no tienen teléfono fijo y no les realizan encuestas. Marginación y exclusión social.

    empatía.

    1 f. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro. DRAE.

    La empatía, está en desuso; la solidaridad, también.

    El que tiene trabajo, no se solidariza con el que no lo tiene y no es capaz de identificarse con él.

    “No te rías del infeliz

    aunque el dinero te sobre,

    que he visto a un rico vestir,

    con los desechos de un pobre”.

    Copla popular.

    Un entrañable amigo suele decir: “Por mi puerta has de pasar”.

    Quizá ante esta visión, el que tiene trabajo se dice para sus adentros: “Virgencica, Virgencica, que me quede como estoy”. “Y a quien Dios se la dio San Pedro se la bendiga”.

    La principal labor de las personas activistas de izquierdas, debería ser la de poner delante del desheredado un espejo y que la sociedad en su conjunto se mirara en él. Desde luego que no se debería permitir que se perdieran derechos laborales, desde luego que no, pero la persona que más necesita de las acciones sociales, es la que no tiene absolutamente nada. Los excluidos sociales. Lo que pasa, es que hay mucho estómago agradecido. Y mucho apesebrado, también. El apesebrado depende de quien le llena el pesebre.

    Cuando Marx y Engels elaboraban el Manifiesto Comunista, pensaban más en los mineros ingleses o en los excedentes de mano de obra industrial que en los campesinos rusos. De la misma manera, cuando los sindicatos del “primer mundo” pedían derechos laborales, no se acordaron de los trabajadores de los otros mundos. Hoy, se da la desubicación. El capital siempre buscará mano de obra esclava. La globalización, es de la pobreza.

    “La mujer del César, no solo ha de ser honrada, además debe parecerlo”. Con esta aseveración repudió Julio César a Pompeya Sila. Él sabía muy bien que Pompeya no le era infiel.

    A partir de los primeros 70, se inició una estrategia de desarme social: se primó la competitividad. Cualquier sicólogo o sociólogo serio, sabe que la competitividad dentro del grupo, si en un momento puede beneficiar, terminará por destruirlo. Lo malo, es que los líderes naturales, no están a la orden del día; cuando el líder natural no se halla, se impone un advenedizo.

    Para que se dé la competitividad, hay que sembrar individualismo. Y esto es lo que se encarga de hacer el sistema educativo en las “democracias occidentales”. Otro de los grandes puntales con los que cuentan los plutócratas, es la publicidad; casi siempre, engañosa.

    Si nos fijamos en el comportamiento infantil, veremos que si reflejan la imagen que suelen ver en casa o en su entorno cercano. Sé de un profesor de secundaria que hace unas encuestas sobre la intención de voto que no le fallan; pregunta a los niños qué es lo que ellos votarías si pudieran hacerlo; los niños votan lo que van a votar sus padres. Cuando esa misma encuesta se hace a adolescentes/jóvenes, ya varía el resultado. Cuando en el entorno del niño se está dando el derrotismo, el niño está derrotado de antemano. Quizá en sus sueños de gloria se vea pisoteando a otros para que no se dé en él la misma situación que ha visto en su derredor. Podría darse el caso de que estuviéramos dando gasolina a un pirómano. Lectura recomendada: “La madre”, de Máximo Gorki. Otra lectura recomendada: “Mi idolatrado hijo Sisí”, de Miguel Delibes.

    Hábilmente, se ha hurtado la historia real de la España del siglo XX. La que se ha venido dando y se da, es sesgada maliciosamente. Cuarenta años de nacional-catolicismo, ha dejado sobre el pueblo español una pesada losa; losa que los llamados a levantarla no se han molestado en hacer el esfuerzo, todo lo contrario; pacto de silencio.

    ¿Acaso se sabe quién fue Buenaventura Durruti?  ¿Unamuno, Ortega y Gasset, y otros prohombres patrios? Incluso, ¿se sabe quién fue Miguel Hernández? No es bueno para el pueblo que estas figuras se reflejen en el espejo. ¿Y si aprenden?

    Pongamos un ejemplo con nombre y apellido: Santos Juliá Díaz. Este catedrático de historia de la UNED, cuando hace estudios anteriores a la transición española, es muy bueno. Sin embargo, formando parte de la casta, todo estudio posterior es tremendamente sesgado. No es un buen espejo.

    Al fin y al cabo, un espejo solo refleja la imagen que se sitúa a su frente.

    <!--[if gte mso 9]> <![endif]--><!--[if gte mso 10]> /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-priority:99; mso-style-qformat:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin-top:0cm; mso-para-margin-right:0cm; mso-para-margin-bottom:10.0pt; mso-para-margin-left:0cm; line-height:115%; mso-pagination:widow-orphan; font-size:11.0pt; font-family:"Calibri","sans-serif"; mso-ascii-font-family:Calibri; mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; mso-fareast-theme-font:minor-fareast; mso-hansi-font-family:Calibri; mso-hansi-theme-font:minor-latin;} <![endif]-->

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook