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Antonio Rodríguez Rubio

Soy un converso del azul al rojo; que a decir de muchos, somos los peores. Y así, soy rojo, muy rojo: Republicano-federalista. ...

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No me busques junto a los poderosos que no me hallarás.


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  • 29
    Junio
    2015

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    SOCIEDAD Murcia

    INSTINTO.

    (La ley mordaza).

    Tomás de Ricardo tenía un perro pastor alemán de una camada de las de la Brigada Paracaidista con sede en la pedanía de Murcia Jabalí Nuevo. Era un portento de animal. Tomás tenía un corral de ovejas en la ribera del Guadalentín a más de tres kilómetros del pueblo; el perro se llamaba: David. Cuando el sol salía, David abandonaba el corral y se venía al pueblo; al atardecer, regresaba a su trabajo de guardián nocturno. Atada a un cable que le permitía dar vueltas alrededor del corral, tenía una perra pastor alemán que era una auténtica fiera. Tomás de Ricardo me dio un perro hijo de este par de portentos. Tenía que ser un buen ejemplar siendo hijo de quien era; le puse por nombre: Atila. Puse a Atila atado junto a la puerta de la granja de cerdos que tenía. Y Atila, ni tan siquiera ladraba; por lo menos infundía respeto el perraco atado junto a la puerta. Vendí una camada de lechones y en contra de lo que era costumbre, sacábamos a los guarines por la puerta donde estaba el perro. Pero Atila dijo que por allí no salían; al comprador se le iba un color de la cara y le venía otro. Yo no había enseñado nada a mi perro, fue su instinto de guardián el que motivó tan ardua defensa.

    Hasta el animal más pequeño reaccionará ferozmente ante un ataque; es su instinto de conservación.

    A los humanos nos han “enseñado” a reprimir los instintos. Por ejemplo: “Los hombres no lloran”.

    El animal humano, ha sido domado.

    El animal humano, ataca a otro animal humano solo cuando se lo ordenan; como los perros amaestrados. Ni tan siquiera es capaz de reaccionar cuando es atacado. ¿Qué hace que un animal humano ataque a otros que ni tan siquiera lo ha provocado? ¿Qué hace que un afroamericano de la Luisiana ataque a un indoeuropeo de Afganistán?

    Estamos inmersos en la Tercera Guerra Mundial; aparte de los puntos calientes, la guerra contra los estados es fría, económica. El humano desprovisto de su instinto de supervivencia, ni tan siquiera reacciona. Se dice que las muertes de turistas en África no son causadas por los felinos sino por los hipopótamos. Los felinos han aprendido a convivir con el humano; representan un peligro de baja intensidad.

    Este miércoles 1 de julio, entra en vigor la ley mordaza. Los mercenarios rottweiler a las órdenes del integrista católico miembro del OPUS, velarán porque el animal humano no saque su instinto de supervivencia; que siga sin rechistar la voz de su amo. Unos son adiestrados para el ataque y los otros a resistir lo que le echen. Cuestión de adiestramiento. Todo forma parte del todo.

    Miguel Hernández hablo de bueyes y leones en su poema: “Vientos del pueblo”. Somos demasiados los bueyes y muy pocos los leones. El buey es un toro castrado. Castración mental que incluye a las hembras de la especie.

    Que los rottweiler lean lo que escribo en mis sitios de red, me la trae floja. Hace mucho que hace esto el FBI. El caso es que no tengo nada que perder y sí mucho que ganar.

     

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