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Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine, música y series. El cine es el primer arte, nunca el séptimo.

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


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  • 19
    Mayo
    2015

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    Cine Murcia

    'Mad Max: Furia en la carretera' - Locura inolvidable

    'Mad Max: Furia en la carretera'  -  Locura inolvidable

    La adrenalina por encima del conflicto moral. El despiporre superando las barreras de los lados oscuros del alma. La locura lanzándose con el cuchillo en los dientes sobre la cordura establecida en un género, el del blockbuster, que NECESITABA una película como 'Mad Max: Furia en la carretera'. La más inesperada opción a mejor película del año entra por la puerta grande abriéndola de una patada. George Miller regresa a su saga más carismática, pese a que su trilogía inicial de Max protagonizada por Mel Gibson pesa más por su influencia que por su calidad cinematográfica, exceptuando su segunda entrega, de la manera más explosiva posible, apostando el todo por el todo, subiendo los niveles de excitación, marcando a fuego un universo que encuentra aquí su cima más absoluta. La crítica, en esta ocasión, debe ser grandilocuente por pura lógica y paralelismo, no hay término medio con un trabajo nacido para representar una nueva era en el cine de acción puro y duro, inyectar una sobredosis de energía a un género que andaba anclado en dos frentes tan contradictorios como el drama ético que plantea la lucha entre el bien y el mal y el espectáculo de la hipérbole. Sí, Nolan. Pero aquí que llega el viejo demonio de Miller, 70 años, y pone todo patas arriba hasta dar forma a la, cuidado, primera obra maestra de 2015.

     

    Vamos más allá de lo esperado. Conocemos el universo de Max Rockatansky, sus desiertos, sus vehículos, sus extravagancias, sus gruñidos, su independencia, su capacidad para sobrevivir siendo un solitario. Por otro lado, sabemos que las grandes persecuciones a lo largo de carreteras infinitas son el cuerpo, alma y corazón de esta saga. Teniendo claras estas dos cuestiones tocaba preguntarse que novedades aportaría este regreso. Y las respuestas aparecen cristalinas desde la intensidad de su prólogo. A diferencia de sus predecesoras, 'Mad Max: Furia en la carretera' no permitirá que la calma llegue, no habrá descanso, no encontrarás tiempos muertos de más de cinco minutos, no te dará tiempo a pestañear sin que te pierdas una escena asombrosa. Y conocerás a un icono del cine de acción que marcará a toda una generación: Imperator Furiosa. Charlize Theron, en el papel de su vida, condensa en los gestos, las miradas y las maneras de la verdadera protagonista todo un mensaje feminista alejado de la demagogia o la crítica barata. Subraya la fuerza femenina a través de una búsqueda de la libertad tan contemporánea que asombra, sin dejarse caer en los cómodos colchones de la empalagoso, de la propaganda, de lo pedante. Ella, insisto, es el auténtico centro de una película que encuentra en el Max de un estupendo Tom Hardy el contrapunto perfecto. En su amistad, compañerismo y comprensión mutua se encuentran los mejores momentos dramáticos de una película que vuela hasta el infinito en sus escenas de acción.

    En los últimos años nos hemos (casi) acostumbrado a perder de vista a los personajes en los grandes clímax de las películas más espectaculares. Entendemos que están pasando cosas, que se están produciendo peleas cuerpo a cuerpo, aunque no las veamos. Y eso es tan incomprensible como irrespetuoso con el espectador. Observar claramente en medio del caos era una de las asignaturas pendientes y Miller ofrece toda una lección de puesta en escena y, por encima de todo, montaje. Cada una de sus escenas de acción tiene poder, ritmo, contundencia y capacidad de asombro incansable. Y todo se puede ver, oler, sentir. Los golpes duelen, los derrapes provocan vértigo, los gritos se escuchan y las explosiones se sienten cerca. Logro mayúsculo en una película que es un clímax constante, bellísima en lo visual, con una  fotografía y banda sonora que corta la respirasción, excelsa en su equilibrio, deslumbrante en su resultado final. No estamos hablando exclusivamente de la mejor película de acción de la década, algo más que probable, sino de un trabajo cinematográfico que ha llegado para reinventar el blockbuster de la cabeza a los pies. 'Mad Max: Furia en la carretera' es una locura inolvidable. Y la cordura, en este caso, está de más. 

     

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