Blog 
Pantalla Grande
RSS - Blog de Alberto Frutos Díaz

El autor

Blog Pantalla Grande - Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine, música y series. El cine es el primer arte, nunca el séptimo.

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


Archivo

  • 07
    Febrero
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Cine Murcia

    'El Renacido' - Carne cruda

    'El Renacido'  -  Carne cruda

    Más allá del ego, Alejandro G. Iñárritu, ha conseguido lo que parecía imposible. Combinarlo con la honestidad y la prepotencia sin que el resultado quede dañado. El director mejicano ha entendido que él siempre va a estar por encima de la historia que cuenta, que su protagonismo va a estar a a la misma altura que el que tengan los actores, que la cámara no va a ser un ente invisible, que él va a formar parte activa de todo lo que suceda, que el espectador sea consciente, todo el tiempo, de estar ante un autor, algo cercano a un genio. Tras la estupenda 'Birdman', relato sencillo sobre el mundo interior del artista después de que le pase por encima el tren del éxito y el paso del tiempo que se convertía en deslumbrante tour de force técnico por obra y gracia de su labor, Iñárritu regresa a lo grande con 'El renacido', una historia de venganzas y traiciones tradicional bañada por la sangre de la supervivencia extreña. El objetivo está claro, atrapar la esencia del western clásico desde la brutalidad, encontrar la poesía del género desnudándolo hasta dejarlo en carne cruda y hueso roto. Y lo consigue. 

    De nuevo, toca valorar el compromiso total y absoluto de un cineasta con una historia. Iñárritu se lanza a la nieve, se sumerge bajo el agua helada, se quema los dedos, escala las montañas más altas y refuerza los elementos místicos de una manera salvaje, con dosis de locura, con esfuerzo titánico. Su dirección, con ecos evidentes al mejor Malick, es prodigiosa, repleta de detalles y aciertos, de ideas delirantes que terminan funcionando. Su mano derecha, el director de fotografía Emmanuel Lubezki, eleva esa propuesta inicial del cineasta hasta otro nivel, haciendo un uso de la luz natural deslumbrante, cautivador en su grandeza y precioso en sus detalles. Y, como ya es costumbre en el cine del mejicano, el reparto no solamente se entrega al cien por cien, sino que desaparecen por completo en unos personajes que se sirven de sus gestos para describir toda su personalidad. 

    Por un lado, Leonardo DiCaprio, actor que ofrece su enésimo recital interpretativo, rozando la perfección a través de una rabia contenida. Una creación espectacular. Por otro, Tom Hardy, una bestia implicada hasta el infinito con los traumas y las cicatrices de un personaje nacido para sobrevivir. Dos gigantes en un paisaje helado que, lejos de buscar la emoción del espectador, le plantea el asombro constante. No hay suspiros, aunque parezcan la base de su construcción narrativa, en 'El renacido', sus puntos muertos son los destellos de vida de una película en la que la épica salpica a la butaca, en la que el plano imposible se hace real ante nosotros, en la que la respiración se corta a la altura de los ojos. Iñárritu ya no se esconde, ha convertido su exceso en arte. El auténtico logro de un superviviente que ha dado forma a otra película sobresaliente. 

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook