Blog 
Pantalla Grande
RSS - Blog de Alberto Frutos Díaz

El autor

Blog Pantalla Grande - Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine, música y series. El cine es el primer arte, nunca el séptimo.

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


Archivo

  • 24
    Octubre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Cine Murcia

    'Black Mass. Estrictamente criminal' - A la sombra de los gig

    'Black Mass. Estrictamente criminal'  -  A la sombra de los gig

    Una historia contada mil veces necesita mucho para no terminar resultando anodina. Por supuesto que el cine tiene un altísimo número de películas que son incapaces de envejecer, que sobreviven al paso del tiempo sin perder ni una pizca de su esencia, pero estamos hablando de elegidas, de trabajos que pulsan unas teclas concretas hasta alcanzar un resultado que no entiende de calendarios. Su consecuencia directa es convertirse en clásicos, pero otro de los efectos secundarios de sus logros es la influencia directa en compañeras de género, pequeñas hermanas que intentan parecerse a sus mayores con respeto y admiración. Pero sin novedad, sin nada que consiga levantar la pasión necesaria como para plantear una hipotética batalla entre ellas por ver quien consigue la medalla de oro. Ocurre en todos los géneros, cada cual con sus dioses y tesoros, pero puede que en algunos casos esta situación esté más presente que en otros. Y en el cine sobre mafiosos, más. Los referentes están claros, Scorsese y Coppola a la cabeza, pero son muchas más los trabajos que marcan a fuego una historia de amor entre personas capaces de todo por conseguir y mantener el poder y los espectadores que se encuentran defendiendo sus despreciables acciones. Ya hemos mecionado el atractivo del poder, ¿no? Pues eso.

    'Black Mass: Estrictamente criminal', título que subraya la obviedad más absoluta, ejemplifica ese modelo de película asentada en sus influencias. Más pendiente de no salirse de la carretera que de buscar nuevos caminos, la película dirigida por Scott Cooper, eficaz artesano con dos estimables películas a sus espaldas, cumple uno por uno todos los tópicos y lugares comunes que podemos esperar de la historia basada en hechos reales sobre 'Withey' Bulger, uno de los gánsters más importantes de Boston en la década de los 70. Todo lo que puedas imaginar sobre esta historia de corrupción, ascenso al poder y descenso a los infiernos, familias afectadas, policía amiga y políticos aprovechados, está presente en un trabajo que prefiere asegurar el aprobado antes que probar suerte con el sobresaliente. Aunque sería trampa hablar de Scorsese como espejo directo, la película bebe más del universo Coppola y Mann, Cooper apuesta sobre seguro y el conjunto solamente encuentra un factor memorable: Johnny Depp.

     

    Más allá de las cuestiones que pueda provocar su (otra vez) exceso de maquillaje, Depp tiene en Bulger una especie de oportunidad para resucitar, en términos interpretativos, nunca económicos, y no la desaprovecha. Su actuación nos trae de vuelta la mejor versión de un actor perdido en su propio universo, sumergido en una espiral de decisiones erróneas que han incrementado sus bolsillos tanto como afectado a su prestigio. Sus gestos y miradas, su contención y mimo en los pequeños detalles, completan un personaje en permamente estado de alerta. Depp, en definitiva, está sublime. Un logro que eleva ligeramente a una buena película que, por decisión propia, se queda en tierra de nadie. Una historia que no aporta nada nuevo, vista una y mil veces, que se sigue con interés pero a la sombra de los gigantes en los que se mira. Ellos arriesgaron. Ellos siguen mandando. 

     

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook