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Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine, música y series. El cine es el primer arte, nunca el séptimo.

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


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  • 06
    Octubre
    2013

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    'Gravity' - Yo estuve allí

     

     
    A estas alturas, mientras leéis esta crítica, ya se ha dicho todo, absolutamente todo, lo que se podía decir sobre 'Gravity'. Términos como 'hito' y 'milagro' van de la mano de una película que ha conseguido una unanimidad de crítica y público como hacía años que no ocurría. O décadas. Así de exagerado es todo con esta historia de dos astronautas abandonados a su suerte en la inmensidad del espacio que se descubren a sí mismos y con la que el director mexicano Alfonso Cuarón ha (re)descubierto el cine. El séptimo arte como experiencia visual, experiencia humana, experiencia emocional total. Son noventa minutos que, además de pasar en un suspiro, dejan un poso total en un espectador que llega a los títulos de crédito con los nervios, el nudo en la garganta, los pelos de punta y la certeza de haber sido testigo de una película que provoca sensaciones que nunca, repito, nunca antes se habían experimentado en una sala. Elevar el modo de contar historias a otro lugar que, al igual que ocurre con todos los descubrimientos, solamente el tiempo otorgará su posición exacta en la escala de momentos claves para su futuro, en importancia real. 
     
     
    Hasta entonces, queda el eco de lo vivido, de haber formado parte directa de la historia que se cuenta, de haber participado en la acción, de haber formado parte de un metraje que es, en su totalidad, un hallazgo absoluto. Mucho se ha comentado entre la relevancia de una trama cuando la forma, lo sensitivo, juega un papel tan importante, y lo cierto es que el guión, firmado por el propio Cuarón y su hijo Jonás, pese a caer en tópicos del género y permitirse alguna decisión pelín absurda, aporta el componente justo de humanidad y sensibilidad remarcada por la interpretación de Sandra Bullock, de lejos, la mejor de su carrera. Ella, junto a un George Clooney con un papel más secundario, lleva el peso total de la película. Transmite el terror, la incertidumbre, la tensión, el valor y la cobardía con un trabajo comedido, sin aspavientos innecesarios, contenida frente a lo gigantesco del proyecto y de su historia. ¿Premios a la Bullock? Ahora, sí. ¿Y a Cuarón? Más.Director atrevido, diferente, con personalidad arrolladora, capaz de, con una filmografía escasa, haber parido ya dos obras maestras incontestables, 'Hijos de los hombres' y, sí, 'Gravity'. Su dirección es, sencillamente, abrumadora. Desde su inicio, un plano secuencia que se debería estudiar en cualquier escuela de cine, hasta su trepidante, épico, tramo final, Cuarón convierte en posible lo imposible, juega con las armas establecidas pero invierte las reglas a su gusto, aprovecha el sistema del 3D hasta convertirlo en un elemento más, IMPRESCINDIBLE, dando forma a un artefacto perfecto donde, a la boca abierta constante, se suma la emoción más real. 
     
     
    Porque, en el triunfo histórico que supone 'Gravity', la guinda del pastel es como, a la experiencia tangible de estar dentro de una película, se suma la sensibilidad, la poesía, de identificarte con lo que se está contando, de emocionarte hasta la lágrima, de palpar el dolor, la esperanza, el lado profundamente humano de sus personajes. Puede que dentro de X años, poned la cifra que más os apetezca, cuando se hable de 'Gravity', que se hablará, se haga recalcando la importancia que tuvo, su relevancia, el punto de inflexión que supuso para la industria cinematográfica, para sus responsables, sus artesanos y, especialmente, para los espectadores. Se usarán tiempos verbales en pasado pero, no debemos olvidar entonces, ponernos la medalla y decir con la voz bien alta: "Yo estuve allí cuando ocurrió, yo disfruté de esa experiencia cuando se estrenó". En definitiva, una película que supone un pequeño paso para el hombre pero un gran salto para el cine. Y yo, que solamente creo en los milagros si son cinematográficos, termino arrodillado. Porque 'Gravity' lo es. 

     

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