Blog 
Pantalla Grande
RSS - Blog de Alberto Frutos Díaz

El autor

Blog Pantalla Grande - Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine, música y series. El cine es el primer arte, nunca el séptimo.

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


Archivo

  • 31
    Agosto
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    'Dolor y dinero' - Placeres culpables

     

     
     
    Muchas personas están en contra del concepto 'placer culpable'. Después de todo, ¿puede un placer, sea cual sea, ser juzgado de manera negativa? En los términos puramente cinematográficos la respuesta es, evidentemente, no. Si uno disfruta con una película, si le divierte, si le emociona, si le entretiene,  no tiene sentido alguno emitir un juicio sobre sí mismo para condenarte por haber sido feliz durante dos horas. De todos modos, en el caso de que existieran esos 'placeres culpables', imprescindibles comillas, el mío sería, sin lugar a dudas, el cine de Michael Bay. Me confieso, sino lo he hecho antes, fan, ultrafan, del cine de este tipo tan grandilocuente y excesivo, tan palomitero y blockbuster, tan gigante y destrucción, en definitiva, tan 'odiable' y centro de la diana. Centro de la diana crítica, claro, porque los espectadores son otra cosa. Enumerar sus taquillazos sería enumerar el 90% de sus películas. Enumerar las críticas negativas conseguidas sería, también, enumerar el 90% de sus películas. Hasta que ha llegado la excepeción, Bay se ha dejado, por un ratito, el más dificil todavía y presenta 'Dolor y dinero', una comedia pequeña que, sorpresa, le ha salidado grande. Y muchos, de repente, ven a un autor, ven a un director con sello propio, ven un lenguaje personal. Como si no hubieran estado presentes, todas esas cosas, todas, en sus anteriores películas.
     
     
    Puede que en el caos de un asteroide a punto de estrellarse contra el planeta, en la batalla de robots gigantes (esos que este verano se han saludado como estrellas del verano en 'Pacific Rim') o en el ataque japonés a Pearl Harbor, sea más complicado identificar las virtudes de un cineasta que jamás se ha traicionado así mismo, ni al público, que en una historia sobre tres culturistas que deciden cambiar su vida robando a un poderoso empresario. Una historia que, además, está basado en unos increíbles hechos reales, de esos que necesitas que te recuerden cada cinco minutos que sí, que efectivamente ocurrieron. 'Dolor y dinero' es puro Bay, como todos sus trabajos, solamente que a una escala, de contexto, menor. La adrenalina, los planos imposibles, el ritmo trepidante, las escenas de acción explosivas, todo sigue ahí, cediendo mucho protagonismo, todo, al humor que, en otras ocasiones, era esporádico y que aquí es el auténtico protagonista. Ayudan las interpretaciones del tridente Mark Whalberg, The Rock y Anthony Mackie, quienes entran al juego de la autoparodia, riéndose de sí mismos y demostrando una vis cómica descontrolada y genial. Lo mismo que ocurre con todo la película.
     
     
    'Dolor y dinero' se podría considerar la película 'independiente' de Bay, su trabajo más personal hasta la fecha, una inspirada e inesperada, reflexión crítica sobre la estupidez humana, el sueño americano y la condición puramente absurda del ser humano. Y también una comedia que viene a ser al género lo que 'La Roca' fue al cine de acción. La impronta de un director que es un género en sí mismo, que demuestra cine en todos sus trabajos. SUS trabajos. SU cine. SUS películas. Y, nosotros, SUS fans. Siempre da gusto ver como uno de los directores a los que siempre has defendido, consigue éxito entre aquellos que siempre lo han detestado. Los mismos que dirán que esta fantástica 'Dolor y dinero' es su placer culpable. Pero, placer, al fin y al cabo. 

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook