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Nacho Tornel

Como concejal del Ayuntamiento de Murcia por Izquierda Unida- Verdes intentaré seguir el propósito que siempre me ha movido: estar al servicio de un mundo un poco mejor. A veces para solucionar problemas y otras para crearlos, porque las dificultades pueden ser buenas si nos hacen despertar. Pondré ...

Sobre este blog de Sociedad

Espacio para reflexiones políticas sobre la actualidad en la ciudad de Murcia desde una perspectiva de Izquierda.


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  • 23
    Septiembre
    2012

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    Os prefiero gamberros

    Este curso universitario ha quedado sin inaugurar por culpa de unos gamberros. Sorprendentemente, todos ellos y ellas disponen del certificado escolar básico, saben leer y escribir. Por tanto, no estamos ante el perfil original del gamberro aquel de los años 70. "Balada de gamberros" es una obra muy inicial (quizá la primera) de Francisco Umbral, un escritor al que muy seguramente nadie estudia en la UMU porque a los señoritos caciques de nuestra lengua y literatura universitarias no les van ciertos escritores ajenos a la planilla . El señor Cobacho ha cogido un cabreo importante. Es de comprender, pero no deja de ser una pena su corta (o apresurada) reacción, firmando un texto que llama a expulsar del Ã¡mbito universitario a los causantes del acto de protesta. Debería el señor Cobacho, y otros señores y señoras, sentarse a pensar quién se les ha metido en la universidad pública murciana. Quizá los mismos que le obligan a firmar dos días después el predecreto de expulsión. Por cierto, el penúltimo amenazado de expulsión en la Universidad por robar una puerta estaba allí presente el día de los hechos. No ha medrado en institución alguna ni se ha acomodado al sueldo, como otros también presentes. Faltaron gamberros, no se crean, pero se quedaron en puertas y ahora lamentan losaltercados. Hay para todos.

    Yo prefiero a los gamberros. El estamento universitario se ha tragado, con envoltorio incluido, toda la política de desprecio a la universidad pública que el gobierno regional ha tenido a bien aplicarle, y no solo con motivo de las últimas decisiones de recortar y no abonar los recursos económicos para el presupuesto universitario. Este verano, el señor Cobacho y el resto de la institución, se han cenado la traición de personajes que han preferido venerar sus prebendas políticas a manifestar su dignidad universitaria y el compromiso con "su" Universidad, con motivo de la implantación de Medicina en la UCAM, ese negocio particular que se come lo de otros para construir el chalet familiar en terreno público y mandar lo que sobra a Roma. Esos judas sí son capaces de acudir al acto de apertura del curso universitario como quien queda a tomar el aperitivo. No creo que se les escape a los rectores. No es su culpa, señor Cobacho, válgame el cielo, ya me imagino el dolor de garganta. Esos altos docentes universitarios celosos de su despacho en la política no han sido calificados de ninguna manera. Esos traidores ni son gamberros ni se recomienda apartarlos del ámbito universitario por la imagen y el daño producidos a la institución. Su actitud desleal (y en algún caso, cobarde) no supera al altercado de la inauguración. Ciertamente, un gamberro jamás es un traidor, según los cánones.

    Quizá la Universidad Pública murciana no quiere gamberros porque otros son más aconsejables. Los silenciosos, los aprovechados, los enchufados porque papá es concejal, los que desertan de otras aulas para ganar en estima, los que se matriculan porque algo hay que hacer, los que compaginan varias actividades por llenar la cartera, los sumisos, los cobardes, los lameculos, los negociantes, los indignados de despacho o de cantina, los educados, los de la libertad de expresión encajonada, vigilada. Que me perdone más de uno por meterlos a todos en el mismo saco. Perdón también por lo de saco.

    En modo alguno es agradable que los rectores de la UMU y la UPCT se hayan visto como parapeto de las protestas, mientras los políticos sin un ápice de vergüenza estarán aún riéndose. Que no venga el señor Ballesta, precisamente él, a hablarnos de las justas reivindicaciones en un marco de libertad de expresión y respeto. Estos gamberros fueron a la escuela. Los del futuro lo van a tener más negro gracias a los recortes en Educación.

    Yo os prefiero gamberros, compañeros y compañeras, y la Universidad debería agradecer que alguien reivindique ("con los dientes, con los labios") el nombre de una institución que habria de dar ejemplo de rebeldía libre y democrática frente a una sociedad acomodada, sobre un colchón podrido, sí, pero acomodada como un paquidermo viejo.

    Le pido al Demiurgo que la Universidad deje de ser reflejo de la Sociedad, como actualmente ocurre. Por eso se han asustado algunos con el conflicto del otro día, porque no están acostumbrados, porque viven al margen de lo que no les interesa ni les interpela. Para esos está la UCAM, no la Universidad Pública.

     

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