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Nacho Tornel

Como concejal del Ayuntamiento de Murcia por Izquierda Unida- Verdes intentaré seguir el propósito que siempre me ha movido: estar al servicio de un mundo un poco mejor. A veces para solucionar problemas y otras para crearlos, porque las dificultades pueden ser buenas si nos hacen despertar. Pondré ...

Sobre este blog de Sociedad

Espacio para reflexiones políticas sobre la actualidad en la ciudad de Murcia desde una perspectiva de Izquierda.


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  • 29
    Septiembre
    2014

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    Ganemos

    (En la iglesia de Potes CONCEPCIÓN casi oculta en una capilla)

    VOZ DE MUJER.-Desde aquí no se ve la misa, señora.

    CONCEPCIÓN JOVEN.- Yo no vengo a ver la misa, vengo a oírla.

    Antonio Gala. Paisaje con figuras. Concepción Arenal.

     

    Volví a rememorar la cita de cabecera que me acompaña desde 1987 la mañana del 27 de septiembre, mientras caminaba hacia la asamblea constituyente de Ganemos la Región de Murcia. Todos los presentes acudíamos al llamamiento ciudadano para declarar la exigencia de unidad que la situación social y política reclama con urgencia. El acto no iba a descubrir nada nuevo; a saber, que muchas personas no nos resignamos al destino que el caciquismo viene sembrando desde hace años (si no décadas) en nuestra región; que estamos dispuestos a dar la cara frente a las políticas depredadoras de los derechos de los trabajadores y que nada ni nadie debe impedirnos alcanzar el mayor grado de unidad en esta decisión.

                Particularmente, pienso que el sufrimiento está en el origen de esta iniciativa ciudadana y de otras igualmente fértiles. Y pienso que ese sufrimiento nos va a ayudar a deshacernos de mucho ropaje inútil y va a sacar de cada cual la lucidez y la osadía precisas para afrontar un todo o nada inevitable en los próximos meses, hasta alcanzar las elecciones municipales y autonómicas de 2015.

                La diversidad de las personas y de las organizaciones implícitamente presentes será un factor de peso. Lo será por el propio valor de lo diverso y porque ello acentuará aún más las ansias de unidad entre quienes vemos el futuro perplejos ante la crueldad de las políticas de empobrecimiento desmesurado, de planificación de la precariedad, por parte de quienes actúan como capataces políticos del poder económico inhumano e insaciable. La tarea de poner fin a ese sufrimiento es de tal envergadura, el reto es lo suficientemente duro como para dejar a un lado cualquier tipo de lastre que nos detenga. Creo profundamente que esta premisa caló en las conciencias de todas las personas asistentes a este encuentro.

                El sufrimiento no es, por el contrario, buena herramienta. Desgraciadamente, el miedo sigue instalado en el mismo bando. Nadie vive hoy ajeno a situaciones de auténtica angustia, personal y social: el desempleo, las necesidades básicas inalcanzables, el futuro de los hijos, la supervivencia de los mayores, la crueldad contra los dependientes, la inmensa desigualdad abonada al amparo de la crisis. Es fácil acabar agazapados, sometidos o resignados ante el hecho de que la precariedad se instale en nuestras vidas como la nueva condición social y laboral de futuro. Para eso necesitamos Ganemos la Región de Murcia, para que las herramientas no sean la rabia, el sufrimiento o la desesperación. Nada más útil al caciquismo que dejarnos llevar por estas reacciones, por muy justificadas que estén (y lo están, sobradamente y con toda justicia). A la oligarquía regional le bastaría (como tantas veces ha hecho) con soltar un poco la soga para que una gota de aire entre en la garganta de los asfixiados y convencernos a todos de que lo peor ha pasado y que nuestro sacrificio no ha sido en vano.

                Ganemos no nace para pedir clemencia. Ganemos nace para desalojar de las instituciones públicas a los capataces al servicio de la oligarquía; para mandar a su casa a quienes nos han quitado la nuestra por orden del banco; para señalar con el dedo a los haraganes ocupados en servir a sus familias con nuestros impuestos, para exigir cuentas a quienes firman gastos a costa del bolsillo de los trabajadores.

    El deseo de justicia social es tan palpable que nadie puede condicionarlo. Quien lo intente, por torpeza o por miopía, quedará fuera de este proceso.

    En mi estricta opinión personal, Ganemos debe trabajar fuerte por convertirse en referencia para los ciudadanos. Miles de trabajadores entran cada mañana a su centro de trabajo mirando con el rabillo del ojo al despacho de su jefe, deseando no recibir una llamada. Desgraciadamente, esa es la referencia diaria más habitual y común. Ante esta realidad, Ganemos debe ofrecer confianza y valor para invitar a todos y a todas a afrontar con rebeldía el futuro.

    Creo fundamental iniciar pronto los trabajos para establecer el programa político concreto que ofrecer a los ciudadanos. Nada nos va a unir más que trabajar juntos en lo concreto. En esa tarea serán útiles todas las herramientas ideológicas, éticas, técnicas y materiales que se pongan al servicio de las personas, para erradicar el sufrimiento, la injusticia, el robo de los poderosos. Para bien o para mal, nadie quiere escuchar discursos cuando el día de mañana es una pesadilla. Ganemos ya ha asumido el discurso plural de quienes no estamos dispuestos a la resignación. Debemos ganar ahora el reto de la propuesta clara, de la demostración pública del robo en los servicios públicos, de la denuncia con nombres y apellidos de los estafadores, de la formulación de nuevas normas legales para perseguir la corrupción, de la explicación a los ciudadanos de una gestión honesta de sus impuestos.

     

    En definitiva, Ganemos debe poner negro sobre blanco las actuaciones posibles desde un nuevo gobierno regional, y otros tantos municipales, que serán posibles con la honestidad y el compromiso de servir a los ciudadanos como bandera. Y que se oiga bien claro: la política es la clave y nos la han robado. La derecha ha escupido siempre sobre el ciudadano que no se deja robar. Por eso, política es lucha. Y nuestro nombre, Ganemos. 

     

     

     

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