Blog 
Microscopías
RSS - Blog de Lola López Mondejar

Archivo

  • 16
    Noviembre
    2011

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Los Invasores

    Los invasores

    No parecen bárbaros y lo son, vienen con sus maletines negros y sus trajes caros de corte impecable. Nadie les ha elegido, las urnas no conocen sus nombres, pero ellos desembarcan de sus cargos económicos para dirigir los destinos de los países invadidos. Son los nuevos invasores. Ya gobiernan Grecia e Italia, mediante operaciones de rescate o de intervención. Nótese el vocabulario bélico, aunque no les hizo falta guerra alguna, las víctimas de sus operaciones invasoras, de sus regulaciones, de sus exigencias de amos absolutos, se cuentan por millones.

    Se pasean con aura de salvadores por territorios previamente asolados, empobrecidos por operaciones llevadas a cabo cuando nos gobernaban desde sus anteriores cargos, como si la misma sabiduría que los empobreció sirviese ahora para salvarlos. Deciden, manipulan, mandan.

    Nadie parece oponérseles; no hay ejército de independencia, ni guerrilla, ni resistencia que haga frente a sus estrategias de intimidación, o, si los hay están desactivados. Son los nuevos invasores de un imperio sin fronteras, virtual, casi evanescente, que está imponiendo al mundo la vieja esclavitud.

    Los esclavos

    Van por carreteras secundarias, discretamente, en viejos coches o en bicicleta, buscando a los propietarios de los huertos, o por los campos, cuando se acerca el tiempo de la cosecha. Buscan empleadores, pequeños propietarios que no pueden hacerse cargo solos de la recolección de aceituna, de un riego, o de cualquier otra costosa tarea agrícola. Se acercan y preguntan, y ofrecen su trabajo por una suma irrisoria: cinco euros la hora.

    Cinco euros la hora recogiendo aceituna, cuarenta euros las ocho duras horas de trabajo. Un escándalo, el nuevo rostro de la esclavitud. Es o eso o nada, me cuentan, o eso o nada. Nada con que comer, nada con que pagar el alquiler, nada de nada.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook