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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 27
    Septiembre
    2011

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    Veloz neutrino viaja a través del tiempo

    Esto de ser neutrino, una partícula subatómica, está formidable. Al parecer puedo rebasar la velocidad de la luz tranquilamente. Soy capaz de recorrer más de setecientos kilómetros de distancia en menos de un segundo. No es tan fácil, claro. Requiere entrenamiento y disciplina. Hay que hacer ejercício diariamente durante un buen rato. Pero merece la pena. Puedo desayunar en Logroño, si me da la gana, y dar un garbeo por el Ártico vestido de esquimal o con manga corta tal vez. Lo digo por la "ola de calor" y el triste deshielo en aquella zona. O tomar una paella en Alicante, beber un té en la India e irme a la cama con una sueca en Suecia o en Torremolinos... Buena forma de aprovechar los minutos.

    Creo que podría viajar a través del tiempo si me lo propongo. Viajar al pasado a echar una ojeada y conocer a una hermosa joven de alguna vieja foto. Lo intentaré a ver si me sale. Que no se diga que soy un neutrino raquítico. Iré a otras épocas en un abrir y cerrar de ojos. Cambiar el ayer para transformar el presente. Un mundo mejor, más justo, sin cambio climático, sin CO2... Así que este veloz neutrino se marcha de viaje hacia atrás. Y cuando vuelva todo habrá cambiado. Nada será igual. Incluso ustedes serán distintos y no existirán muchos de los problemas que hoy les tienen sin pegar el ojo. Un experimento interesante. Allá vamos. ¡Suerte! Cinco, cuatro, tres, dos, uno, cero...

    Ya estoy de vuelta. Qué rápido. ¿Siguen ahí? ¿Cambiaron las cosas? Pondré la tele para oír qué dicen... ¡No! Algo ha fallado. Todo sigue igual. En fin. Volveré a viajar a través del tiempo otro día con la idea de cambiar el ayer para transformar el presente. A un neutrino maduro como yo no le convienen tantos trotes, sobre todo después de haberse llevado al huerto a una neutrina extranjera de hace cien años.          

     

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