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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Blog MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA  - Marc Llorente

Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 09
    Abril
    2013

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    Inocencia real

    Me han imputado sin saber por qué. No sé nada de prevaricaciones, falsedad documental, blanqueo de capitales… No entiendo de actividades delictivas. Si algunos dirigentes pagaron millones de euros a la fundación de la que formé parte fue sin ánimo de lucro.

    Algún foro sobre turismo y deporte, eventos internacionales… Varias comunidades autónomas firmaron acuerdos con nuestra organización. Sí. Pero fueron tareas que siempre se realizaron y con gran repercusión social. Mi marido cuenta con todo mi aliento y él me presta totalmente el suyo. Es inocente y yo también lo soy. Les doy a ustedes mi palabra real.

    No ha habido ningún entramado empresarial ni fraudes a Hacienda. Todo es legal y transparente, aunque la legalidad en demasiadas ocasiones sea inmoral. ¿Evasión de impuestos? ¿Malversación de caudales públicos? ¿Correos electrónicos?... ¡No! Por supuesto que no. ¡Todo falso!

    Nunca participé activamente en los negocios del instituto pese a ser miembro de la junta directiva. Ni me he apropiado indebidamente de fondos públicos. Jamás he utilizado mi nombre ni mi título para escalar o para beneficiar a mi esposo. Los duques, como los ladrones, somos gente honrada. Ya lo dijo Jardiel Poncela. Incapaces de hacer cosas como las que se afirman impunemente.

    La crisis tiene que ser sólo para los que la padecen. No para las personas de alto rango. La justicia ha de ser igual para todos. Vale. Pero, afortunadamente, la marea pasará. Las aguas se volverán mansas, después de nutrir a la población, y resplandecerá mi real inocencia.               

     

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