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Juan Manuel Cabrera Pareja

Profesor de latín y griego en un instituto de enseñanza secundaria, tengo 46 años, casado y con dos hijas. Me gusta el deporte, viajar y estoy presente en las redes sociales como ...

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Blog de opinión sobre la política en la ciudad de Lorca desde la perspectiva del portavoz de UPyD


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  • 12
    Septiembre
    2012

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    Por la independencia del Reino de Murcia

     Después de ver cómo en este país comienza a estar a precio de saldo eso de pedir la independencia y tras una profunda reflexión sobre los argumentos aportados por otros territorios, modelo a seguir en este tipo de reivindicaciones, he llegado a la conclusión de que es imprescindible para Murcia solicitar la independencia del resto del estado español y reclamar la incorporación de este nuevo estado a la comunidad económica europea como socio de pleno derecho.

    La primera cuestión que me ha llevado a esta conclusión ha sido la convicción con la que Euskadi y Cataluña la reclaman desde hace algunos meses: si es tan buena para ellos seguro que nosotros también le podremos sacar partido. La otra circunstancia que me anima a pedirla es ver que el estado español actualmente parece no tener demasiada preocupación por que algunas partes periféricas de su territorio tomen un camino propio, es más, incluso alientan esas reivindicaciones por un PP y un PSOE que se han convertido en reinos de taifas en los que pueden seguir colocando a los suyos independientemente de que estemos en uno o varios estados.

    Por los derechos históricos no hay problema, nos los podemos inventar o reinventar. Murcia tuvo una identidad histórica desde los reinos de taifas, la identidad cultural se manifiesta con una reconquista uniforme y el establecimiento de un sistema social y político basado en instituciones como los consejos de los hombres buenos y demás tribunales reguladores de la huerta y de los derechos de riego. Esa identidad política debe ser el motor sobre el que basar nuestras reivindicaciones históricas junto a los estatutos concedidos a las ciudades. Si no existen algunos, no importa, nos los podemos inventar tal y como hacen en otros sitios. En cuanto a la represión franquista podemos poner multitud de ejemplos y alegar nuestra lucha contra el fascismo centralista que impidió que nuestra tierra se desarrollara con una economía acorde a su historia.

    Es verdad que nunca tuvimos reyes propios pero tampoco los tuvieron los vascos ni los catalanes. Y podemos considerar que el territorio histórico del Reino de Murcia tuvo entidad como tal primero en los reinos de taifas y luego como jurisdicción administrativa bajo la ocupación de la corona de Castilla. Como podéis ver tenemos tantos derechos históricos como el que más. Además este último argumento me lleva a realizar reivindicaciones territoriales acordes a nuestra historia. Almería, Alicante y Albacete deben incorporarse en su mayor parte al nuevo estado murciano. La cultura, la historia y las costumbres comunes así lo aconsejan. Hablamos una misma lengua y compartimos una misma forma de ver la vida.

    Para aquellos que consideren que tener una lengua propia es fundamental para identificar a un territorio como estado les recordaré que los valencianos o los baleares fundan su identidad independiente de Cataluña basadas en lenguas "completamente diferentes" y que incluso se llaman de forma distinta. Para el idioma murciano sólo será necesario poner a un grupo de estudiosos de la lengua de la huerta a hacer una gramática propia con fonética y escritura diferente del resto de lenguas del estado y así pasaremos de una variedad dialectal a una verdadera lengua. El resto sólo consistirá en duplicar los rótulos en los carteles aunque digan lo mismo, como ejemplo podemos tomar lo que hacen los asturianos.

    La identidad cultural vendrá marcada por los enormes valores que Murcia ha aportado a la cultura universal y a la política de este país. Pérez Reverte será la punta de nuestra identidad cultural, si no está muy de acuerdo ya le daremos alguna subvención o incluso algún puesto en nuestro nuevo ministerio de cultura y educación. Saavedra, Cascales, Castillo Puche o Carmen Conde pasarán a engrosar nuestro acervo cultural propio junto a personajes públicos de la talla del Conde de Floridablanca. Esta identidad no es necesario que esté establecida ya en la base de nuestra sociedad porque unos años de educación propia en la que las horas de lengua o de historia pasen a ser horas de lengua murciana y de historia del reino de Murcia harán el resto hasta murcianizarnos de la misma forma que llevan años haciéndolo en territorios como en el País Vasco.

    Por el dinero no hay problema porque la deuda histórica que el estado vecino tiene con el nuevo estado murciano deberá ser saldada por medio de un nuevo pacto fiscal en el que los murcianos no tengamos que dar ni un euro a los españoles. Eso nos dará dinero para establecer embajadas culturales en todo el mundo que vendan nuestra imagen de ciudadanos mediterráneos, amantes de la tierra árida y de las huertas fértiles de nuestros ríos. Además nos permitirá crear un sistema de producción de agua que completarán los fondos europeos una vez nos hayamos integrado en la Comunidad como estados de pleno derecho, que para eso entramos en ese club. Por supuesto partimos de un déficit cero porque las deudas contraídas hasta ahora han sido del estado español, que es quien debe asumirlos.

    Bandera, himno y demás ya los tenemos. Quizás perdamos algo con lo de la selección de fútbol pero dado el nivel de inmigración de nuestra comunidad y la modernización de instalaciones deportivas que pensamos hacer con los excedentes económicos que nos dé nuestra nueva situación seguro que en pocos años podemos estar a la altura del resto de estados independientes del antiguo reino de España.

    ¿Os parece absurdo todo lo que he argumentado hasta aquí? Pues igual de absurdo me parece a mí escuchar todos los días las reivindicaciones independentistas de vascos o catalanes y, sin embargo, me las tengo que tragar como hechos consumados contra los que nadie puede hacer nada. Como diría Vargas Llosa.

     

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