Blog 
Las Estaciones y Los Días
RSS - Blog de Israel Olivera

El autor

Blog Las Estaciones y Los Días - Israel Olivera

Israel Olivera

Periodista. Del norte al sur.

Sobre este blog de Murcia

De lo cultural, de lo político y de lo social


Archivo

  • 20
    Diciembre
    2011

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    “La insoportable levedad de Mariano”

    Parafraseando a Milan Kundera, “La insoportable levedad de Mariano” marca el signo de los tiempos venideros. La casta política que dice representar a la sociedad parece haberse recluido a los cuarteles de invierno, esperando que escampe el chaparrón tecnócrata para aparecer tras la tormenta como auténticos salvapatrias. Ahora,  permanecen callados, haciendo las cuentas de la vieja y dejando que todo pase, que el mercado dicte y se reorganice a costa de los derechos sociales, de las conciencias políticas, de las ideologías y los modelos de sociedad.

    El discurso que el futuro presidente del gobierno pronunció ayer es un ejemplo de vaguedad, de vacuidad, que habría de estudiarse en las facultades de Ciencias Políticas. Mariano Rajoy habló durante una hora y veinte minutos acerca de lo que el Reino de España necesita, pero sin expresar en ningún caso cómo se cubrirán estas necesidades. Del mismo modo, el flamante nuevo portavoz del grupo popular, interrogado por la canallesca, se limitó a poner los ojos en blanco y señaló que Don Mariano había concretado, incluso había subrayado, apostillado, anunciado una cifra: 16.500 millones de euros, que se corresponden al recorte en los presupuestos. Más de lo mismo.

    Mientras, la letra pequeña del préstamo de poder que los votantes le han otorgado sigue sin conocerse, sin concretarse, sin detallarse. Y los titulares de los medios de hoy hablan de la anécdota, de la supresión de los puentes como un ejemplo más de pan y circo.

    Hoy Rajoy será investido Presidente. Los apoyos posibles, sujetos a las contraprestaciones pecunarias, resultan anecdóticos con la mayoría que ostentan los populares. Sí es grave que la ciudadanía haya otorgado este inmenso poder a un partido que no concretó en campaña, a un presidente que no ha concretado en su discurso, a un programa político con excesiva letra pequeña, muy pequeña.

    Si Don Mariano entiendo que esto es llamar “al pan, pan, y al vino, vino”, que pare la democracia, que me bajo.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook