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Las Estaciones y Los Días
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Israel Olivera

Periodista. Del norte al sur.

Sobre este blog de Murcia

De lo cultural, de lo político y de lo social


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  • 27
    Febrero
    2012

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    El lento camino hacia la paz

    El lento camino a la paz recorre páramos umbríos hechos de silencios y conversaciones a media voz, de ínfimos logros, de respiraciones lentas.

    El lento camino a la paz avanza con el despacio de las esperas delicadas, de la sutilidad alejada de los focos, de los gestos apenas visibles.

    El lento camino a la paz se construye alejado de los focos y de las algarabías, de los titulares de los diarios y de las noticias voceadas.

    El lento camino a la paz se fragua en procesos políticos y legales con la aquiesciencia de los partidos políticos mayoritarios.

    El lento camino a la paz se erige en torno a acuerdos verbales, a compromisos firmes a sólidas convicciones.

    El lento camino a la paz se configura en torno a palabras, a verbos que nos impelen a actuar.

    Esta semana asistimos a tres pasos mínimos. E impensables hace siquiera unos meses.

    Un paso. Un acuerdo de PP y PSOE para presentar una iniciativa conjunta en el Parlamento vasco donde las víctimas sean las protagonistas fundamentales del relato de dolor escrito por ETA, donde se exija la disolución de la banda y donde se solicitan medidas hacia los presos de la banda terrorista.

    Dos pasos. La izquierda abertzale realiza una reparación mínima hacia la memoria de las víctimas, siempre escasa, hasta ahora inconcebible en su ideario privado y menos aún en su proclama pública. Todo en una declaración bajo el lema: “Construyamos la paz en el proceso democrático”.

    Tres pasos. El PP se pronuncia en el Congreso en contra de la ilegalización de la izquierda abertzale.

    El lento camino a la paz es un triunfo de la democracia, y cada paso, por mínimo que sea será un triunfo para la sociedad.

     

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