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La hora de mi recreo
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raquel sánchez

Curiosa, impaciente y rebelde como los niños esperando que llegue la hora de mi recreo.

Sobre este blog de Cultura

Viajar, salir, cosas en las que recrearse y que te pueden interesar. En Murcia o más allá. Los Lunes en este blog.


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  • 03
    Septiembre
    2012

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    Vete a hacer... Pilates

     

    El Pilates no exige tanta energía como otros deportes y encima sales relajada, estirada,  en un estado muy zen y hasta con menos arrugas. Y es lo mejor para la vuelta al trabajo que, hoy más que nunca, requiere grandes dosis de fuerza, equilibrio y autocontrol.
            Fuerza cuando tienes que volver a sumergirte en burocracias inútiles e inventadas por uno de esos asesores iluminados. De los que creen que un funcionario no trabaja si no rellena diez papeles diferentes, viniendo a decir la misma cosa, y que debe salvar su puesto inventando instrucciones  que justifiquen el uso de los susodichos papelajos. Internet ha llegado a sus I-Phones para que se manden “Wuasas” sobre cuando cobran los complementos por asistir a reuniones, pero no a los de los funcionarios de segunda, sin enchufe político y sin paga extra. Ni mucho menos a los ciudadanos a los que se suponen servimos todos, no vaya a ser que se pierda la tradición del “vuelva usted mañana, que le falta un papel”.
            Equilibrio para esquivar las puñaladas traperas que mandan con la mirada los compañeros, defensores del libro sagrado de la administración. Ese que tiene como primer mandamiento: Obedecerás a cualquier mandato de la suprema Administración, por ineficaz que esta sea, mientras te permitan alienarte y escaquearte lo máximo posible. Y equilibrio para mantener las sonrisas obligadas a aquellos que trabajan porque todavía creen en lo que hacen, esperan mejorar el día a día y confían en que tú también lo harás.
            Y máximo autocontrol para no dar un golpe en la mesa. Para no tomarte un asiático doble en el bar de la esquina en vez del triste, solitario, barato y rápido café de cápsula. Para decir lo que piensas sin que suene a princesa del pueblo. Y sobre todo para no mandar a hacer…  Pilates a quién más falta le haría.

     

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