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La hora de mi recreo
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Blog La hora de mi recreo - raquel sánchez

raquel sánchez

Curiosa, impaciente y rebelde como los niños esperando que llegue la hora de mi recreo.

Sobre este blog de Cultura

Viajar, salir, cosas en las que recrearse y que te pueden interesar. En Murcia o más allá. Los Lunes en este blog.


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  • 13
    Mayo
    2013

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    En busca del chollo.

     Una va los mercadillos artesanales de la ciudad y se acuerda del chiste ese de los ingenieros  europeos en un restaurante: ¿Cuál de ellos era el camarero? El español, claro.

    Pues igual, detrás de cada puesto de joyas propias de Cleopatra, ropita de bebé personalizada, grabados con tinta china sobre Pladur o lazos para el pelo hechos con retales; hay un artesano que probablemente haya sido antes artista,  profesor o asalariado y que ahora recurre a la venta ambulante de un trabajo manual, creativo y de diseño. Digno pero  lejos de la meritocracia. Otros habrá que con menos estudios, menos esfuerzo y más vaselina estén sentados en el despacho climatizado desde el que se cierran listas y se externalizan servicios. Lo que deberían ser aficiones e ingresos extra se han convertido en recursos elementales.

     Pretenden dinamizar la economía con los outlets tan de moda, que no son si no liquidaciones de negocios que agonizan, y que aunque atraen al público con la esperanza de encontrar chollos apenas consiguen vaciar percheros. El consumidor que acude con escasos billetes de cinco, prefiere gastárselos en el puesto de la comida que da menos cargo de conciencia y por lo menos se lleva una bolsica llena a casa.

     Los jardines vuelven a ser espacios públicos donde se celebran cumpleaños con merendolas, y se instalan los que se exponen con ilusión. Los visitantes acompañan a sus niños que se tiran por el tobogán, que no trae cuenta el parque de las bolas, ni el vermú con aceitunas.

    Ya sea en el Auditorio, en Centrofama, o en el jardín de tu barrio. Cada vez verás más gente, que cuando quiere hacer vida pública suspira, toma el sol y no pide más  que algo que poder mirar sin pagar. Puede que sea el momento de no disimular  y de apoyar a los talentos con algo más que caridad. Los chollos se acabaron. ¿Y la paciencia?

     

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