Blog 
¿Hay vida en Marte?
RSS - Blog de Jorge Fauró

El autor

Blog ¿Hay vida en Marte? - Jorge Fauró

Jorge Fauró

Jorge Fauró nació en Madrid en 1966. Es periodista. Subdirector de INFORMACIÓN

Sobre este blog de Cultura

Acordes y desacuerdos y otros cantos de sirena.



Archivo

  • 23
    Febrero
    2011

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Cata para paladares exquisitos

    Cata para paladares exquisitos

    She’s a rainbow. The Rolling Stones.  Limpio en copa y de una nitidez única, según los tratados de enología, este gran reserva evoca una alegría sin límites, una explosión de colores que recuerda a los años felices del swinging London, pero también a la California bronceada y poblada de flores de aquella década maravillosa. Tinto poderoso y muy afrutado, es paz y amor, es un himno a la belleza, con aromas de aire puro de un campo de trigo inmenso y un cielo azul más azul que el océano. Criado en barricas de Dartford y del norte de Londres, The Glimmer Twins  crearon este caldo increíble para extraer lo mejor de una uva alegre y jovial. Especial para acompañar toda suerte de hongos, setas, esporocarpos y gurumelos pasados por la túrmix de Albert Hoffman. Clasificación: gran reserva. Cosecha: 1967. Bodega: Sus Satánicas Majestades.

    Since I’ve been loving you. Led Zeppelin. Suave en boca hasta que las primeras gotas de este magnífico liquido se arrastran por el paladar para transmitir a las papilas gustativas una sensación de amor desatado, furioso, abrasador. El maestro Page elabora un tinto de alta graduacion, a la vez duro y alegre, que gana pasados dos o tres sorbos. Profundo en nariz, recuerda un viaje a las profundidades del desamor que halla consuelo en este brebaje insuperable. He estado llorando... Mis lágrimas caían como lluvia ¿No las oyes? ¿No las oyes caer?, parece querer decir Robert Plant, que con ayuda de su sumiller de cabecera, el citado Page, introduce elementos acústicos y folk para demostrar que en su tercera gran obra se han convertido en grandes maestros vinateros. Clasificación: reserva. Cosecha: 1970. Bodega: Led Zeppelin III.

    Tinseltown in the rain. The Blue Nile. Propietarios de los viñedos más ricos de Escocia, estos bodegueros de Glasgow entregan sus obras de arte vinícola muy de año en año. Hasta que no dan con el caldo perfecto, esconden sus vinos de laboratorio para sorprender a los paladares más exquisitos cuando todos creen ya que han dejado el negocio de la vid. Este sorprendente Tinseltown in the rain fue una de las grandes sorpresas de 1984. Casi descatalogado por los catadores más rigurosos, este blanco arrebata por su cadencia perfecta, su melodía de aromas a veces esperanzadora, a veces dramática, para acabar en boca con un trago nostálgico y evocador. Una rara avis esta bodega de Glasgow, que sólo produjo añadas en 1984, 1989, 1996 y 2004. O la perfección o la nada. Clasificación: reserva. Cosecha: 1984. Bodega: A walk across the Rooftops.

    Saturday night. Suede. El abandono del enólogo jefe de la casa vaticinó el hundimiento de esta bodega, que, sin embargo, demostró en 1997 que aún atesoraba una enorme calidad en sus cepas. Esta joya de la enología permitió al vinatero Brett Anderson reivindicarse entre los hacedores más reputados dentro del denominado “vino de autor”. Suave, triste, evocador experimento para urbanitas y gente nocturna. No sólo se deja beber, sino que ya embriaga en nariz y enamora en boca. De trago largo, es de esos vinos rojos que casi pueden masticarse mientras el consumidor cierra los ojos y recrea el amor que pudo ser y no fue. Sus creadores no volvieron a repetir un tesoro semejante, pero este quedará para la historia de entre los grandes vinos de la década. Ideal para después de una buena cena y para disfrutar en silencio envuelto en el humo de un habano. Clasificación: crianza. Cosecha: 1997. Bodega: Coming up.

    Seda y hierro. Antonio Vega. Vino de autor, profundo, limpio, poético. Superado por la poderosa leyenda de su creador, confluyen en él todas las características del que halla el perfecto elixir tras labrarse un prestigio irrefutable entre quienes contribuyeron a que la Denominación de Origen Madrid lograra el reconocimiento universal. Penetrante en nariz y apasionante en el paladar. Su final abrasa de puro gozo. Recuerda el idilio perfecto, la conjunción ideal de todos los astros, el amor a raudales. El genio de este bodeguero inconmensurable se tornó en leyenda con una muerte más que anunciada. Muy pocos tintos de autor pueden emular a este canto a la complicidad con la mujer que se ama. Clasificación: crianza. Cosecha: 2002. Bodega: Básico.

    Si quieres leer post anteriores de ¿Hay vida en Marte? haz clic aquí.

    Síguelo en Facebook

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook