Blog 
Exploralmas
RSS - Blog de Susana R. Sousa

El autor

Blog Exploralmas - Susana R. Sousa

Susana R. Sousa

Mitad persona mitad animal, quizás un pez (por lo de piscis) pero no sirena (muy aburrido). Experta en perder el tiempo. Lo que más me pone: los atlas de geografía. Lo que menos: las injusticias. Me fastidian las gotitas líquidas de colores que chorrean cuando comes fruta, pero me encantan las fresa...

Sobre este blog de Sociedad

"Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres. Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días...


Archivo

  • 03
    Agosto
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    La barbarie que permitimos

    “Que tu alimento sea tu medicamento”. Hipócrates.
     

    ¿Nunca os habéis preguntado por qué hay tantas organizaciones que velan por nuestra salud, nuestros derechos, por la convivencia pacífica entre pueblos, etc y por qué cada vez estamos peor? Yo sí, y esta vez le ha tocado a la OMS, unas bonitas siglas para un organismo que... ¿qué hace?


    La Organización Mundial de la Salud se creó para enseñar a la población a alimentarse de forma saludable, y en la actualidad es un organismo regulador de medicamentos que está financiado en un 80% por la industria farmacéutica. De unos años para acá, se han cambiado los conocimientos profundos sobre la alimentación por técnicas para producir alimentos 'nuevos', con la excusa de que el planeta no da para todos. Una falacia más de las multinacionales que invierten su capital en la fabricación de estos nuevos alimentos, los cuales producen malestares y enfermedades que, a su vez, son tratadas con los medicamentos que producen estas mismas multinacionales. Parece que los alimentos que no hacen enfermar y los fármacos que curan no son rentables, y sí, es una burrada pensar que, oh, quieren mantenernos enfermos para preservar su negocio, pero oh, quizás no sea tan burrada.


    La periodista francesa, Marie-Monique Robin, escribió 'Nuestro veneno cotidiano', donde demuestra el crecimiento del Cáncer, Parkinson y Alzheimer como consecuencia de estos venenos cotidianos en nuestra comida. Su anterior libro “El mundo según Monsanto”, sirvió para que el Senado francés prohibiera el cultivo de transgénicos en Francia. En España, el horticultor Josep Pámies lleva años luchando contra el cultivo de transgénicos y estudiando la tierra y sus beneficios. Forma parte de una pequeña empresa familiar dedicada a la producción de vegetales para el consumo humano bajo técnicas tradicionales y ha sido condenado por destruir un campo experimental de maíz de Syngenta. En una entrevista, al preguntarle si se considera el líder del activismo contra los transgénicos contestó: “Por desgracia, la sociedad actual necesita líderes para todo, sociales, políticos, del mundo del ocio incluso… que lideren a las “manadas” de humanos. Pero los grandes cambios sólo se puede aspirar a llevarlos a cabo con la implicación de mucha gente. No podemos lavar nuestras conciencias apoyando solamente moralmente a nuestros líderes. Yo soy simplemente un campesino indignado por el engaño al que la pseudociencia agraria me ha sometido durante muchos años de mi vida, haciéndome creer que pesticidas, fungicidas, herbicidas, hormonas y antibióticos eran parte del progreso de la Humanidad”.


    La doctora Odile Fernández, logró superar un cáncer de ovarios con metástasis a raíz de cambiar sus hábitos alimenticios y emocionales, y con la ayuda de Fitoterapia, ya que el tratamiento de quimioterapia no era suficiente para  asegurarle su supervivencia. Su libro 'Mis recetas anti cáncer' es el resultado de la lectura de más de 1.200 estudios científicos que avalan su cambio de hábitos.


    Teresa Forcades, la monja doctora catalana que lleva años denunciando los abusos de las farmacéuticas, dijo en una ocasión: “Hay unos intereses externos, pero la conciencia humana siempre es más potente, a ti no te venden la moto si no te dejas”. O lo que es lo mismo: la barbarie existe porque nosotros la permitimos.

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook