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MIGUEL GALINDO SANCHEZ

Miembro de la Asociación Hispanoamericana de las Letras (Hispadel). Promotor de talleres de escritura creativa. Corrector ortográfico y de estilo. Columnista de La Opinión desde hace 30 años, tiene publicados tres libros temáticos: Desde El Mirador, Opinan(dos) y Crónicas del Vivir, siendo coautor d...

Sobre este blog de Sociedad

Sobre todo lo divino y humano. La temática abierta es la clave de los artículos que se vierten aquí. Toda mi participación en el periódico La Opinión, queda reflejada en este blog, aparte mi web personal www.elescribidor.net


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  • 20
    Abril
    2016

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    Murcia

    YA ESTÁ BIEN...

    YA ESTÁ BIEN...

    La pringada del ministro Soria es un problema añadido para Rajoy y para su banda, los del PP, que viene a alimentar su ya acelerada descomposición. Y, aunque haga virtuosismo del dontancredismo, que ya perece el frontispicio plateresco de la catedral, las cagadas de sus palomas que le están cayendo corroe el granito más duro. Y su cara, por pétrea que sea, tiene sus límites, pues hasta la Santa María, que ya parece más una carabela que una vicepresidenta, habla de para qué quedar con Sánchez en tales circunstancias, si éste no para de decir que no negociará pacto alguno con “el gobierno de la vergüenza”...Que sí, que los otros también tienen sus porquerías, pero estos les ganan por diez a una…

                    Pero es que Soria, tras cagarla, no pudo ni siquiera limpiarse la mierda del culo. Días antes, en un acto, y quizá bajo los efectos del vino español de turno, había largado con largueza que “aquel que salga en los papeles de Panamá tendrá que dar explicaciones”… el tío, así, con un par. Cuando apareció su nombre, soltó lo de “no sé yo de dónde sale eso…”, y tal y tal. Y cuando le pusieron ante sus narices su rúbrica, dijo lo de “pues sí, pero, la verdad, no me acuerdo cuando firmé yo eso…”. Naturalmente, hubo que dimitir, según sus propias declaraciones, “por el mal tratamiento que hizo de la gestión”… Claro, míster, usted jamás reconozca que evadió pasta con su familia, eso no, si acaso que, cuando se destapó el fangal, no supo torearlo con maestría… Naturaca…

                    Pero, aún y con eso, hemos de reconocer que chapeau por el de industria. Es el primer alto político que ha dimitido en España por manos sucias. Y es un mínister del gobierno. Y de un partido, el PP, que ya le sale la corrupción como las cucarachas de las alcantarillas. En un país donde dimisión es una palabra desconocida en política, porque aquí nadie asume responsabilidades por sí mismo, absolutamente nadie, que este hombre dimita es algo tan inesperado que, aunque se vaya a cobrar ahora de las eléctricas, por los favores concedidos, tras la puerta giratoria, quiero confiar que traerá consecuencias.

                    Alguien me soplará a la oreja que, oye, Ana Mato y Ruiz Gallardón también renunciaron… Y sí, es verdad, pero por muy diferentes motivos y desde distintas perspectivas. La primera, por su empecinamiento en no querer ver los coches de alta gama que aparecían en su garage, las omnipotentes fiestas, los fastuosos cumpleaños de su prole, los lujosos viajes y cuanto le llovía, y era obvio pensar en la miopía y salud mental de la pobre… y una ministra enferma y cegarruta con la cartera de sanidad, parece como que no pega… Y el segundo se debe a un rebote que pilló al dejarlo su jefe con el culo al aire ante los epíscopos con su ley del aborto, que se cabreó y le agarró un pronto que le tiró la cartera a los morros… pero nada que ver con lo del ministro Soria.

                    Esto podría servir como punto de inflexión para una renovación “in profundis” de un partido que rezuma roña hasta por las pestañas del gañote, que ya es, ya… Y que le está haciendo mucha falta regenerarse desde su interior. Y a España, aún le hace más falta que a nadie, joer… Que ya está bien, ¿no?..

    MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ - www.escriburgo.com

     

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