Blog 
EL MIRADOR
RSS - Blog de MIGUEL GALINDO SANCHEZ

El autor

Blog EL MIRADOR - MIGUEL GALINDO SANCHEZ

MIGUEL GALINDO SANCHEZ

Miembro de la Asociación Hispanoamericana de las Letras (Hispadel). Promotor de talleres de escritura creativa. Corrector ortográfico y de estilo. Columnista de La Opinión desde hace 30 años, tiene publicados tres libros temáticos: Desde El Mirador, Opinan(dos) y Crónicas del Vivir, siendo coautor d...

Sobre este blog de Sociedad

Sobre todo lo divino y humano. La temática abierta es la clave de los artículos que se vierten aquí. Toda mi participación en el periódico La Opinión, queda reflejada en este blog, aparte mi web personal www.elescribidor.net


Archivo

  • 16
    Marzo
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Murcia

    VATICANOSA

    VATICANOSA

    El Papa Francisco está tratando de llegar a un acuerdo con Italia, encaminado a poner fin al Banco Vaticano, el IOR, como paraiso fiscal. Ya ha cerrado tres mil cuentas sospechosas (cuando la Santa Sede habla de sospechas es porque están más que archisupercomprobadas), y otra dos mil andan en vías de lo mismo. Últimamente, ya se han cerrado acuerdos fiscales con Lienchstenstein, Suiza y Mónaco para elminar el secreto bancario, entre otras inmoralidades legales...

    Pero hay poderosos sectores de la Curia: obispos, cardenales... que tratan de impedir por todos los medios que el pontífice lo lleve a cabo. Filtración de documentos envenenados, insidias, siembra de dudas, fomento de la división entre el Papa y sus más cercanos colaboradores, chantajes... cuando no se llegue al asesinato - recuérdese lo del Calvi y la Logía P2 - y es que los príncipes de la Iglesia quieren seguir viviendo como tales.

    L´Osservatore Romano ya dijo del anterior, forzado a dejar la finca a merced de sus asaltantes, que "el Santo Padre es un pastor rodeado de lobos". Si eso lo trasladamos al actual, el Vaticano es una lobera. Una simple y vulgar cueva de ladrones. Y Francisco es Caperucita Roja. La víctima propiciatoria. Salvo, claro, que se convierta en el cazador de alimañanas del cuento, en vez de un humilde pastor, al que se van a merendar como a la abuelita de la de la capucha.

    Lo que pasa es que está más solo que el loco de la colina (una de las siete de Roma, por cierto) y que lo de la cristiandad es una pamema a la que dieron cambiazo en su día por la catolicidad, que es un invento a imágen y semejanza, precisamente, de los lobos de la Curia, que utilizaron el Evangelio para montar Vaticanosa, la mayor empresa del mundo, y hacerse ricos, influyentes y poderosos. Y eso es lo que hay hoy. Que no son creyentes de Cristo, si no del cura, que es el casero de la parcelica de la finca que regenta el obispo, que a su vez es el encargado de la misma, si bien está sujeto al Presidente de la Conferencia Episcopal, que es el administrador general de todo el cotarro nacional, y que, con todos los cotarros juntos, pertenecen a la multinacional Vaticanosa, en definitiva...

    Pero nada más, y nada menos, santomás... Los miles de fieles que, cada miércoles y domingo, abarrotan la Plaza de San Pedro, había (hoy, no lo sé) que fletar cientos de autobuses de religiosos, jóvenes, parroquianos y jubilados, a base de bocadillo y alguna chuchería más incluída, para que no se vieran calvas en la Piazza. Tal y como en los platós de los concursos televisados. Que también confesó esto L´Osservatore Romano, desencantado, y lo recogió Pablo Ordaz, corresponsal de El País en Roma... No vayan a creer ustedes que me lo estoy inventando yo.

    Que no... Que tendría que refundar el cristianismo desde la base, desde la raíz misma, con nuevos cristianos, con otra clase de seguidores que fueran menos practicantes y más actuantes; menos dogmáticos y más arriesgados; menos amenjesus y más abiertos; menos creyentes y más contendientes... Que los cambios son de abajo para arriba, y no al revés. Que puede arreglar la cúpula podrida del templo, pero venírsele abajo porque los cimientos están hechos un asquito. Y lástima de reparación. Hay que hacer como en las fallas valencianas: una vez quemá, otra plantá... Salvo que siga manteniendo el invento como la corporación que es, Vaticanosa, y los obreros sigan trabajando gratis y a destajo a mayor gloria de los patronos... Que el cielo los premie, ángelicos...

    Miguel Galindo Sánchez * www.elescribidor.net

     

     

     

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook