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MIGUEL GALINDO SANCHEZ

Miembro de la Asociación Hispanoamericana de las Letras (Hispadel). Promotor de talleres de escritura creativa. Corrector ortográfico y de estilo. Columnista de La Opinión desde hace 30 años, tiene publicados tres libros temáticos: Desde El Mirador, Opinan(dos) y Crónicas del Vivir, siendo coautor d...

Sobre este blog de Sociedad

Sobre todo lo divino y humano. La temática abierta es la clave de los artículos que se vierten aquí. Toda mi participación en el periódico La Opinión, queda reflejada en este blog, aparte mi web personal www.elescribidor.net


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  • 09
    Marzo
    2015

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    PERO PODER... SE PUEDE

    PERO PODER... SE PUEDE

    Les voy a contar una vieja historia, que me contó el viejo enterrador de la comarca... Así cantaba aquel José Guardiola aquel otro viejo tema de Rascayú. Y yo les voy a contar y a cantar una moderna versión de la historia, que se desarrolló en el viejo velador de la cafetería X... Allí, algunos rieron la ocurrencia nerviosos, otros encabritearon en las sillas, algún otro quedó presa de oscuros pensamientos, o pusieron gravedad en su rostro... Eso sí, todos, bueno, casi todos, me tomaron por loco...

    Así que, para que también ustedes no sean menos que mis amigos, y puedan igualmente tildarme de pirado, les diré lo que, entonces, dije con toda la seriedad de mi convencimiento: se puede gobernar un pueblo, un municipio, sin concejales. Punto pelota. Aquí vienen ahora los hayes, los lamentos, los insultos y las hostias virtuales (afortunadamente). Vale. Pero, repito: Yo me comprometo a gobernar un municipio sin concejales...

    ...Y ahorrar a ese mismo municipio el inmenso gasto que ello supone, que no es moco de poco... digo, de pavo. ¡Ah!, y sin perder un solo ápice de representatividad y calidad democrática. Más bien todo lo contrario, ganaría en ello... Bueno, lo que toca ahora es rasgarse las vestiduras, clavarme en una cruz y proclamar en el ágora y hacer correr por los mentideros lo que a tanta gente le encantaría: que este escribidor ha perdido a la sazón la razón y hasta el tazón... de sopas.

    Pero, poderse, se puede, ya lo creo que se puede. Antes, en tiempos de la dictadura paquista, cuando aquellos concejales nombrados a dedo por el tercio familiar, y afiliados al movimiento, no podían decir que noni sin pasar por desafectos al régimen con lo que ello suponía, y sin cobrar una puñetera peseta - tampoco el alcalde - no daban peores frutos ni desmerecedores resultados que hoy. La única diferencia era que los técnicos municipales trabajaban más y los concejales actuaban de asesores-receptores, aunque, eso sí, representación democrática cero ciruelero compañero...

    Pero esto último se puede conseguir mejor que mejor a través de la participación ciudadana directa. (me reservo la fórmula, please). No es mayor democracia la partidocracia que la ciudadanocracia, si no justo al revés, todo lo contrario - el que no sepa, que me pregunte, o que lea, que es muy sano - lo que pasa es que aquí esta el engaño, el birlibirloque, la mano que se mueve más rápido que la vista, nada por aquí nada por allá.

    Sin embargo, con un alcalde representativo y coordinador de todo con una modesta, repito, modesta, compensación económica, asistido por el Secretario como legal y por el Interventor como económico, una asamblea ciudadana directa, libre y representativa - el que no sepa que me pregunte o que lea, que es muy sano - un equipo de técnicos cualificados de funcionarios municipales, y cuatro asesores auténticos e independientes y mínimamente, repito mínimamente, gratificados, doy fé de que el resultado de la gestión es más democrático, más efectivo y más, muchísimo más, económico. Y, por supuesto, se haría política de pueblo, no de partido... Lo que pasa (todo no puede ser bueno para todos) es que subiría el paro entre los políticos. Pero, claro, es que hacer oficio y beneficio de la política, tampoco es bueno.. A los frutos me remito, don Pepito.

    Miguel Galindo Sánchez -- www.elescribidor.net

     

     

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