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MIGUEL GALINDO SANCHEZ

Miembro de la Asociación Hispanoamericana de las Letras (Hispadel). Promotor de talleres de escritura creativa. Corrector ortográfico y de estilo. Columnista de La Opinión desde hace 30 años, tiene publicados tres libros temáticos: Desde El Mirador, Opinan(dos) y Crónicas del Vivir, siendo coautor d...

Sobre este blog de Sociedad

Sobre todo lo divino y humano. La temática abierta es la clave de los artículos que se vierten aquí. Toda mi participación en el periódico La Opinión, queda reflejada en este blog, aparte mi web personal www.elescribidor.net


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  • 09
    Abril
    2015

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    Murcia

    ¿OFERTA O DEMANDA?..

    ¿OFERTA O DEMANDA?..

    Un servidor de las monjas tiene un programa de radio, en la emisora de mi pueblo (ver márgen izqdo. de mi web elescribidor.net) todos los viernes a las 10,30 hh. de la mañana, en el que, tras la lectura por mi parte del artículo semanal publicado por el diario La Opinión, la conductora abre una escogida selección de opiniones participantes en el blog, que se comentan, dentro de lo posible en la parrilla de tiempo, claro... Éste es, básicamente, el esquema del invento...

    Pues bien, como pueden imaginar, a lo largo del tiempo y ante lo variado de los temas ha habido de todo, como en botica, pero nunca me había pasado que alguien me emplace, personal y urgentemente, a tomar la iniciativa de algo concreto... Si comento esto, no es por nada, si no tan solo por la curiosidad del caso, y el constatar algo que, nos podrá parecer normal o no, pero deberíamos hacernoslo mirar, porque denota un pecadillo social que tendría que preocuparnos un poquico.

    Se había leído mi artículo Dinero Virtual, que pueden ver Vds. en el apartado de Economía de mi web ya citada, y uno de mis bloggeros me pregunta, más bien me conmina, a la - casi obligada - posibilidad de dar conferencias sobre el contenido de mis columnas, ampliando en lo posible la naturaleza del tema y poniéndome a disposición de los asistentes para aclarar conceptos. Hasta ahí, todo cuasi normal. La cosa estaba en esa especie de, no sé si pregunta/trampa, pero sí  pregunta/compromiso.

    Si me preguntas "si estoy dispuesto a darlas", te contesto que sí, y si me preguntas "porqué no las doy", te respondo que porque nadie me lo ha demandado. Así lo aclaré, básicamente... y siguió el transcurso del programa con otras intervenciones. La cuestión es que, al salir de la emisora, una persona me aborda en la calle y me suelta de sopetón, "me has entendido mal, lo que te decía es que DEBES dar esas charlas..."

    ...¿Cómo voy a dar algo si no hay demanda de ese algo?.. En este país confundimos disposición con obligación, y, con ignorante facilidad, exigimos a los demás que den antes de estar nosotros dispuestos a recibir, mucho menos a pedir... Es algo muy curioso, a la vez que un poco lamentable. Pero nos retrata perfectamente. Es el viejo defecto ibérico de reclamar antes los derechos que reconocer nuestras obligaciones, pero poniendo antes, claro, las obligaciones ajenas a las propias... O sea, yo tengo que arriesgar mi compromiso antes de existir la concrección de la demanda. Y, además, parece que esa es mi obligación. Y yo sin saberlo, coñe...

    Bueno... como ya digo, deberíamos mirárnoslo. La oferta aparece cuando existe la demanda. Nunca al revés. Jamás al contrario. Es la ley básica de mercado. Después de la aclaración, así, de golpe, recontrataco, sin darle respiro: "Veamos, ¿tú estarías dispuesto a pagar unos pocos cochinos euros por ello?.. es tan solo una hipótesis, un ejemplo simple..". Abre los ojos, parpadea... "Con un vulgar par de docenas de asistentes, cubriríamos los gastos y sería posible, fíjate qué fácil es llevar a cabo lo que pides... Es lo normal en estos casos"... 

    ¡¡ Hombre !!.. y se corta, parece sorprendido, y apenas prosigue con un susurro, "...claro... así... es que... pues...". Me dá una palmadita en el lomo, me hace una media vuelta militar, y, ya de espaldas, me agita su mano en alto a modo de despedida. Tal cual. Así somos. Estrategas de casino, picoesquinas, arreglamundos de barrabar. Mucho lo-que-hay-que-hacer y poco lo-que-tengo-que-poner... Enfín...

    Miguel Galindo Sánchez - www.elescribidor.net

     

     

     

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