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MIGUEL GALINDO SANCHEZ

Miembro de la Asociación Hispanoamericana de las Letras (Hispadel). Promotor de talleres de escritura creativa. Corrector ortográfico y de estilo. Columnista de La Opinión desde hace 30 años, tiene publicados tres libros temáticos: Desde El Mirador, Opinan(dos) y Crónicas del Vivir, siendo coautor d...

Sobre este blog de Sociedad

Sobre todo lo divino y humano. La temática abierta es la clave de los artículos que se vierten aquí. Toda mi participación en el periódico La Opinión, queda reflejada en este blog, aparte mi web personal www.elescribidor.net


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  • 06
    Febrero
    2017

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    SOCIEDAD
    Murcia

    LAS COSAS COMO SON

    LAS COSAS COMO SON

    No parece que gustara mucho el de días atrás, titulado (por si lo quieren releer y opinar) Segurmur. Eso es muy bueno. Crear un clima de opinión es sanísimo, y ayuda a despejarse la modorra de encima. Yo entiendo que fue un tanto incómodo para la ciudad de Murcia, pero allí se suceden los hechos, qué le vamos a hacer… En realidad, tras ese escrito, aún mandaron al hospital a un muchacho con una pierna rota en otra zona de copas, y han seguido varios altercados más, sin peores bajas, G.a D.

                    Los más molestos por mi articulito – naturalmente, casi todos murcianos capitalinos – me retan, en una extraña unanimidad, a una especie de… a ver quién es capaz de ponerle los cascabeles al gato, o es muy fácil criticar y no dar soluciones, o con Franco no pasaba esto, pero no vamos a ir en contra de las libertades, y todo eso… Y, bueno, vale, de acuerdo, pero justificar la existencia de la violencia contra las personas con la defensa de las libertades personales, aparte de ser un contrasentido, me parece un juego un tanto falaz, y peligroso para la integridad, precisamente, de esas personas a las que se dice defender. Y no lo entiendo… no, ni nunca lo entenderé tampoco.

                    Pero, por supuesto que se pueden hacer algunas cosas. Claro que sí. Y la más justa y lógica, y de mayor sentido común, es que todos seamos responsables personales del costo social que causamos en la libertad de nuestras acciones. Por ejemplo: a los que movilizan una unidad de rescate por una estúpida y clara imprudencia suya, que pague de su bolsillo el costo de tal servicio. A los nenes y nenas que tienen que retirar el 112 de fiestas, mamaderos y botellones, que a ellos, o sus papás si son menores, se les pase la factura de la movida hospitalaria…

                    Si en bien de la seguridad ciudadana, las áreas de alto riesgo (zonas de copas) han de ser protegidas por la fuerza pública, mientras ellos hacen su negocio, que el costo de tal dispositivo lo paguen ellos de su bolsillo, y que no nos lo saquen a todos los contribuyentes del nuestro. Y si han de revertirlo a sus clientes en los servicios, pues que lo hagan, ya que son los principales beneficiarios de ello. Y si no, que no vayan, que a nadie se le obliga a asumir riesgos innecesarios si no es por propia voluntad. Las cosas son como son. Y son así.

                    Pero lo que no es de justicia, en modo alguno, es que toda una ciudadanía tenga que cargar con el gasto social, cada vez mayor y más oneroso, de un sector muy concreto de esa misma población, y que solo se producen en determinadas circunstancias y lugares que dicho sector reivindica como un derecho. Pues bien, si garantizar el ejercicio a tal derecho supone determinado costo, que lo asuman. Eso es todo…

                    Claro… Yo no sé si esto frenaría la escalada de violencia que, al ser puro matonismo de bandas, suele producirse con la protección de la nocturnidad, el amogollonamiento de masas, y el pasotismo de tales lugares, no lo sé, pero que la responsabilidad sería más justamente distribuída, denlo por cierto, y si esa i-responsabilidad grava los bolsillos de los que lo explotan y de los que los fomentan y comparten, al menos se actuaría sin agravios comparativos para el resto de los ciudadanos. Y eso se echa en falta.

                    Pero, para ello, no basta con quejarse cuando a uno nos toca la hora de pagar por uno mismo o por alguien allegado, por este estado de cosas. Hay que denunciarlo. Y decirlo. Aunque a algunos les siente mal. Yo ya cuento con las críticas. Eso va con el oficio, aunque no con la paga…

     

    MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / www.escriburgo.com / suscríbase gratis a estas news, facilitando su e-mail en miguel@galindofi.com Siga sus programas en www.radiotorrepacheco.es directo, Youtube o Facebook

     

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