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MIGUEL GALINDO SANCHEZ

Miembro de la Asociación Hispanoamericana de las Letras (Hispadel). Promotor de talleres de escritura creativa. Corrector ortográfico y de estilo. Columnista de La Opinión desde hace 30 años, tiene publicados tres libros temáticos: Desde El Mirador, Opinan(dos) y Crónicas del Vivir, siendo coautor d...

Sobre este blog de Sociedad

Sobre todo lo divino y humano. La temática abierta es la clave de los artículos que se vierten aquí. Toda mi participación en el periódico La Opinión, queda reflejada en este blog, aparte mi web personal www.elescribidor.net


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  • 01
    Diciembre
    2014

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    EMPRESARIOS

     Estuve el pasado jueves en una reunión de los empresarios en mi pueblo. Me invitaron a asistir, y allí me fuí a reverdecer viejos laureles, ya caducos. La representación local, comarcal y regional se materializaba a través de sus respectivos presidentes. Croem por la región, Coec por la comarca y por la territorial de Torre-Pacheco, cada cual en y con su papel bien cogío...

    Y lo cierto es que el de la localidad estuvo valiente y reivindicativo. No se andó por las ramas a la hora de exponer las deficiencias en las comunicaciones, la paralización de los proyectos, más que estrellas, estrellados, y en el inconcebible maltrato por parte de la Comunidad Autónoma en los presupuestos del 2015. Un vergonzoso penúltimo lugar en el ránking regional para un municipio de 34.000 habitantes, que fué puntero en su día. Pero ya no lo es. En modo alguno...

    Ahora se desliza pendiente abajo por el tobogán de la crisis, en marcado declive, y con el empujoncico de una administración regional, lerda, ciega y espesa, en sus cicateros - no sé si cizañeros - presupuestos. Y eso, a pesar de ser un enclave emblemático en el sector agrícola, exportador, y de industria agroalimentaria. Por eso digo que ahora se desliza... Se desliza y languidece, y agoniza, en el cada vez más recuerdo de una pujanza perdida.

    Mientras Hernández puso los puntos sobre las íes de los empresarios, en sus deberes pendientes y en sus estrategias aconsejables, el presidente local, Cánovas, desgranaba las verdades del barquero... y entre tanto, las caras de los políticos asistentes cambiaban de sonrientes a serias, de serias a hoscas, de hoscas a claras muecas de desagrado, de muecas a cuchicheos con el de al lado... Hay verdades que gustan poco. Mejor dicho, no gustan nada. Pero eso no hace que sean menos verdades.

    La culpa es nuestra. De todos nosotros. Están acostumbrados a los piropos y las palmadicas en la espalda, a los sonoros abrazos, plas, plas, plas... a las flores y los besamanos, y las críticas les vienen grandes. Y les incomodan. Y les cuesta todo el trabajo del mundo aceptarlas y reconocerlas. No les hemos enseñado que ellos se deben a quienes les votan y les pagan el puesto con impuestos. Por eso mismo creen que es al contrario, pero, no... es justo al revés de lo que están malacostumbrados...

    Y la verdad es que aquí se pagan impuestos mas que acusados como para tener esas carreteras decentes que se están reivindicando, y no desde hace tres años, como dice Cánovas, si no desde hace casi veinte años, que ya lo hacía yo desde aquí y desde los congresos comarcales... exáctamente igual que él las reclama ahora. Desde antes de la crisis, digo, no sea que pongan la excusa de la bicha... Y algunos casos y cosas más.

    Albarracín ha empezado a espabilar a la Croem, y a desarrugarse ante los apacibles dontancredos de los políticos, y a ponerse tieso en y con sus demandas. No es, ni más ni menos, que lo que procede. Los unos trabajan, se arriesgan, crean riqueza, crean empleo, impulsan el poder adquisitivo y pagan impuestos. Los otros mantienen el tinglado y se mantienen ellos mismos con el tinglado. Pero deben ser unos buenos colaboradores, unos facilitadores, no unas rémoras... No es por ná...

     

     

     

     

     

     

     

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