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MIGUEL GALINDO SANCHEZ

Miembro de la Asociación Hispanoamericana de las Letras (Hispadel). Promotor de talleres de escritura creativa. Corrector ortográfico y de estilo. Columnista de La Opinión desde hace 30 años, tiene publicados tres libros temáticos: Desde El Mirador, Opinan(dos) y Crónicas del Vivir, siendo coautor d...

Sobre este blog de Sociedad

Sobre todo lo divino y humano. La temática abierta es la clave de los artículos que se vierten aquí. Toda mi participación en el periódico La Opinión, queda reflejada en este blog, aparte mi web personal www.elescribidor.net


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  • 25
    Marzo
    2015

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    Murcia

    EL MITIN

    EL MITIN

    Da igual quién lo dé. Da igual quiénes lo oigan. Da igual lo que digan, o lo que hagan, o lo que parece y lo que desaparece... Son calcos idénticos unos de otros, como un modelo que se repite ad infinitum. Es lo mismo que una merluza respecto a otra merluza, o que unos merluzos respecto a otros merluzos... Un ritual, una parafernalia copiada en todos sus extremos y detalles, donde los incondicionales fieles, los adeptos, los inducidos y los abducidos, se autohipnotizan a sí mismos.

    El oficiante ocupa el centro del altar y de su alter ego. Grita, gesticula, emplea todos sus recursos y las herramientas del manual "sea orador y no la cague por favor". Pero da igual que la cague o no, porque da igual lo que diga o no. Ave, los que le van a oír (que no a escuchar) te saludan. Le van a aplaudir exactamente igual pase lo que pase y suelte lo que suelte, lo oigan o no. Tiene el enfervorizado aplauso automático conectado. Funciona como las risas enlatadas de las malas comedias, pero en palmas, ¡plas, plas, plas..!. Además, todos dicen lo mismo porque ninguno dice nada en realidad. Se limitan a alabarse a sí mismo y poner verdes a los contrarios. No hay más catequésis que esa. Ni siquiera tienen la inteligencia de cambiar los insultos. Con la jaculatoria del "tú más que yo" es suficiente catecismo para todos y todas, para tordos y tordas...

    Así que lo de menos es lo que sale de sus bocas. Son ventrílocuos de sí mismos. Mientras, a sus espaldas, siempre hay un corifeo de rostros que se limitan a sonreir bobaliconamente y a asentir con la cabeza, como aquellos perros que se llevaban en la parte atrás de los coches, y que no sabíamos los que chupábamos rueda de los mismos si nos saludaban o se descojonaban a reirse de nosotros... Pero abren los ojos como si el orador fuera Moisés con las jodidas tablas bajo el sudado sobaco. Unas tablas que nadie vá a respetar, por cierto. Son la guardia de corps, los teloneros verbeneros, la clá dispuesta al ¡mi good qué guay ist my leader, oh yesss!, cuando el regidor dé la señal.

    Enfrente, el anfiteatro sin una sola calva. Todo lleno. Ya se ha ajustado antes el foro al aforo, por supuesto... Que esto tiene de espontáneo lo que un médico del seguro de instantáneo. Los que han de montarle el evento al amado lider ya saben de antemano los movilizados movilizables que se van a dejar movilizar. Todo muy natural. Y montan el circo de apariencia: que parezca un éxito imponderable e impredecible con perdón del imperdible... Todo absolutamente controlado. Ni un hueco al aire, por favor...

    Su única, sola e inequívoca misión es aplaudir. A todo y por todo, diga lo que diga, si es que dice algo, y, si no, postambién... Aplauso va y aplauso viene mientras esto se mantiene... Al final, pues eso, los actuantes se abrazan de lado, y con el brazo libre saludan al respetable al modo de Juanito Valderrama en El Emigrante... Sigue y prosigue imparable el non stop applause. Adiós España quería, y eso... Se desabrazan y aplauden a su vez a los aplaudidores (el disco sigue verde, en open) con cara de infinita felicidad y beatitud. Están como sin estar en ellos. Parece como que ya tienen las elecciones en el bote, tal es el éxito, no hay más que ver el peazo mítin... L´espectacle c´est finí... Se rebobina y se manda al pueblo de al lado, como en aquellos cines antíguos... Pases de matiné en doble sesión, y sesión contínua por la noche.-

    Miguel Galindo Sánchez -/- www.elescribidor.net

     

     

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