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MIGUEL GALINDO SANCHEZ

Miembro de la Asociación Hispanoamericana de las Letras (Hispadel). Promotor de talleres de escritura creativa. Corrector ortográfico y de estilo. Columnista de La Opinión desde hace 30 años, tiene publicados tres libros temáticos: Desde El Mirador, Opinan(dos) y Crónicas del Vivir, siendo coautor d...

Sobre este blog de Sociedad

Sobre todo lo divino y humano. La temática abierta es la clave de los artículos que se vierten aquí. Toda mi participación en el periódico La Opinión, queda reflejada en este blog, aparte mi web personal www.elescribidor.net


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  • 11
    Diciembre
    2014

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    ECONOMIA SUMERGIDA

     Eurostat, en su último informe, dá cifras de la economía sumergida en España. Deplorable... más que economía sumergida, es economía submarina. El dinero negro supone un 20% del Pib, y señala que el paro podría reducirse a la mitad, al aflorar casi tres millones de empleo. La OCDE y la OIT cifran el capital no declarado en 200.000 millones de euros.

    Nada menos.- Pavoroso, señor oso... Uno de los países europeos del entorno que más alta tiene su economía sumergida, dada la especial situación económica a la que está intentando cambiar, es Francia, nuestro vecino... ¡y no llega al 10%!.. Nosotros pasamos del doble. Ramstad, la mayor agencia de trabajo del continente, indica que los niveles de economía sumergida suelen ser directamente proporcional a los índices de corrupción de cada país y a sus niveles de evasión fiscal... ¡No me diga..!

    La cuestión es si España sufre esa economía subterránea por efectos directos de la crisis, o si es algo endémico en la indiosincracia de este país. O por ambas cosas. Yo, personalmente, creo más en el segundo motivo que en el primero, si bien hay que matizar los posibles porqués de que el españolito sea más o menos defraudador por naturaleza, y yo creo que existen tres principales causas:

    Una es que nuestros sucesivos gobiernos, desde la dictadura franquista acá, han tenido siempre muy en cuenta deseducar al pueblo con un idolismo mantenido y sufragado. El panem et circus cesáreo, para ser concreto. Siempre se nos han fabricado ídolos en los que descargar nuestra devoción a cambio de no mirar las manos que se mueven más rápidas que el ojo... Y les hemos justificado sus evasiones de capitales y de impuestos por ser los dioses en los que nos representamos como bobos. Ese es el modelo. Si ellos evaden, yo también...

    Otra es que, cuando el español ve cómo sus gobernantes y administradores, y sus amiguetes banqueros y financieros, se las llevan a manos llenas, se niega rotundamente a engordarles la saca. Y funciona como nunca aquel viejo refrán de "quién roba a un ladrón...", tomando cierta lógica naturaleza, hasta cierto punto...

    Y la tercera es que esas dos primeras causas hacen que nuestro sistema impositivo sea escalofriantemente alto a la vez que tremendamente injusto. Y, por supuesto, desproporcionado. La avidez fiscal desde los ayuntamientos hasta el estado es tan brutal y desmedido que al contribuyente le sale a cuenta jugárselas con la ley y evitar pagar para poder comer. Si los impuestos fueran generales, proporcionados, justos y leves, y todos pagáramos un poco en vez de pocos un mucho, nadie, estoy seguro de ello, nadie, se la jugaba por ello. No le merecería la pena.... Pero, claro, no es así. Esto parece Notting Hill y el chériif de Nottingham. Nos hace falta un buen Robin Hood.-

     

     

     

     

     

     

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