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MIGUEL GALINDO SANCHEZ

Miembro de la Asociación Hispanoamericana de las Letras (Hispadel). Promotor de talleres de escritura creativa. Corrector ortográfico y de estilo. Columnista de La Opinión desde hace 30 años, tiene publicados tres libros temáticos: Desde El Mirador, Opinan(dos) y Crónicas del Vivir, siendo coautor d...

Sobre este blog de Sociedad

Sobre todo lo divino y humano. La temática abierta es la clave de los artículos que se vierten aquí. Toda mi participación en el periódico La Opinión, queda reflejada en este blog, aparte mi web personal www.elescribidor.net


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  • 24
    Junio
    2015

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    Murcia

    CUIDADO, CONVERSOS SUELTOS.

    CUIDADO, CONVERSOS SUELTOS.

    Confieso que cuando oigo y leo a los que ahora predican, que hay que escuchar con humildad y autocrítica, o que se abre un nuevo tiempo de consenso, o que si hay que abrir espacios de diálogo, o lo de escuchar a la gente... Y veo gestos como que se empezará con menos sueldo (pooooco), o que iré a la alcaldía en bicicleta y me reuniré con los vecinos sentado/a en una silla de anea debajo de una higuera... Y son los mismos personajes que ayer actuaban parapetados en la prepotencia y pertrechados de absolutismo, me quedo con el culo y la boca abierta, y una corriente interna de aire que pá qué de qué...

    Que, de la noche a la mañana, se caigan del jaco como san Pablo, vean la luz y se les aparezca la virgen de la santa mudanza, no lo veo yo así como muy creíble. Las conversiones son procesos lentos, de maduración y crisis interna, de doloroso autoexámen. No es algo que nos llegue por ensalmo, ni mucho menos. Se ven como forzados por las circunstancias, porque ahora es lo que toca, y tienen que cambiar de camisa para poder seguir percibiendo un sueldo de la teta pública. Porque éste es el oficio,y hay que saber adaptarse... Como los camaleones.

    Pero eso, a mí no me vale. No me sirve de nada. Desconfío... Me acuerdo mucho de aquellos camisas azules que una noche se acostaron falangistas, y... ¡oh admirábilis miráculus!, a la mañana siguiente se despertaron demócratas de toa la vía... No me fío, no. Mañana no salen las cosas como se espera, y vuelven a mostrar el mismo ceño, el mismo rictus dictador y el mismo morro que antes, sin cortarse un pelo. Las conversiones instantáneas suelen ser falsas y falaces, impostadas, y obedecen a los intereses del momento. Y los políticos son los que saben acomodar, mejor que nadie, los talantes a los talentos (entiéndase talentos como moneda, claro).

    Aquellos que han subido los impuestos a sus vecinos a extremos bochornosos, que han utilizado las amenaza y el chantaje para callar bocas, que han usado su ordeno y mando de forma vergonzosa, los que se han dedicado a comprar voluntades como método y por sistema, a repartir nepotismos a dedo, y que no han admitido la más leve crítica... no pueden venir ahora, de ayer para hoy, a darnos lecciones de permeabilidad, respeto, tolerancia y buen rollito... Es que, ni resulta creíble, ni tampoco resulta admisible.

    Ahora viene un proceso de mimetismo, de parecerse a lo que no se es, de disfrazarse de Caperucita Roja, de... aún incluso mezcándolo todavía con la vieja corruptela de compra de actuaciones y conciencias. Avisaos quedáis. Es la fase que toca, donde el viejo régimen intentará fagocitar y ahogar al nuevo, sin perder una sola ocasión de contaminarlo para así poder desacreditarlo. Es la estrategia de siempre - repasemos la historia - que han seguido los que quedaron con el culo al aire: convertirse, comprarlos, y, si no se dejan, criticarlos hasta abatirlos...

    Las nuevas formas, las nuevas maneras de hacer política, han de reafirmarse en sucesivas e inmediatas elecciones. Hay que ir barriendo poco a poco lo viejo e implantando lo nuevo. Aún lentamente, pero no hay que escanciar el vino nuevo en odres viejos. Hay que ir desmontando y erradicando todo sistema corrupto.

    En los pueblos, la clave está en los ciudadanos. Reside en la misma base social. O se movilizan y vigilan de cerca las actuaciones de sus caseros, o se rinden y se acomodan, y sus administradores se comerán la finca. Al tiempo. Ellos son nuestros empleados, no nuestros okupas...

    www.elescribidor.net MIGUEL GALINDO SANCHEZ www.escriburgo.com

     

     

     

     

     

     

     

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