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Nieves Jiménez

Comentaré, cada semana, las revistas del corazón, destacando lo más relevante, lo más curioso o las declaraciones más histriónicas con un punto de ironía. A menudo, lo más destacado no será lo que muestren en portada. Lo mejor está donde menos lo esperas.

Sobre este blog de Gente

El corazón es uno de los géneros que sigue, aún, manteniendo más el interés. Sólo hay que observar como los programas de televisión no desaparecen y algunas radios le dedican tertulias, tanto en la programación de noche como de día y durante una hora. Las revistas han gozado de mala reputación. Sie...


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  • 20
    Marzo
    2014

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    Ya no soy tan truhán, mis hijos crecen

     

    Julio Iglesias ha vuelto a la portada de ¡Hola! Ayer fue el día del padre y no hay mejor personaje, que el cantante más internacional que ha parido España, para expresar semejante festividad. Sólo hay que echar un vistazo a la foto que corría por Twitter, loando la figura paternal del gallego, con tan grandioso montaje viral. Inmenso.
     
    Únicamente, de imágenes tan surrealistas como ésta podemos, entonces, saltar al contenido de la portada de ¡Hola! Si hace un año era su hijo Miguel el que protagonizaba la portada junto a su padre ahora es el turno de Rodrigo. Os recuerdo que con Miranda ha tenido cinco hijos, cinco,…así que, a Julio las portadas no le van a faltar. Ni a nosotros.
    Paradójicamente, el ambiente rosáceo, esta semana, no es para nada yermo ni vacío como para que la portada estelar sea para un niño de quince años. Todo lo contrario. Hasta seis temas copan la portada de ¡Hola! Overbooking. A pesar de que el embarazo, casi parto, de Eugenia Silva y la separación más que esperada, desde la boda, de Álvaro de Marichalar no despierten en absoluto mi interés bloguero. Siempre habrá clases… así que, vamos al lío… aunque sea de un imberbe Iglesias. Como viene siendo habitual,  Julio aparece de perfil y mostrando su lado derecho. Of course. No me extrañaría nada que fuera un ‘corta y pega’ porque, si nos fijamos, en la anterior portada la pose es ídem de ídem. Julio a la izquierda. Niño a la derecha. Julio pasando su mano por encima del hombro del niño. Y llegamos a la cuestión. La mano que, por supuesto, no le va a faltar al rubiales quinceañero ya que quiere dedicarse a la música: “Quiero llegar a ser un artista como mi padre y mi hermano”. Y no la mano al cuello que le echó a Enrique cuando supo que había grabado su primer disco sin habérselo contado antes. Esto es lo que se llamó orgullo paternal mal entendido.  Por cierto, Enrique acaba de declarar a EFE, “te aseguro que si, a los diez años, hubiera dicho a mi familia que quería ser cantante hoy por hoy no estaría aquí”, en referencia a aquellas conversaciones que mantenía  Julio Iglesias con su retoño en las que le decía delicadezas tales como que no sería capaz de que su primer álbum funcionara y conectara con el público. Podéis leerlas en ‘Secretos Confesables, de Alfredo Fraile, exmanager del cantante.


    Suponemos que Rodrigo con “mi hermano” se refiere a Enrique pero ¡¿y el pobre Julio José?! Recordemos que el más filipino de los Iglesias- Preysler asegura que es cantante. Pobre. Ni su propio hermano lo considera un Singer (Rodrigo habla con diversos acentos).  Que ya me veo a Julio José peor que Gloria Swanson en ‘El crepúsculo de los dioses’ gritando eso de: “¡Yo soy una estrella. Soy grande. Son los discos los que se volvieron pequeños!”
    ¡Hola! ha decidido, en un alarde de originalidad, plantearle quince preguntas al muchacho por cada año que cumple. Conmovedor. El diálogo entre la periodista y el zagal es una idílica, a la vez que intrascendente, sucesión de respuestas propias de un niño que aún no ha salido de su casa. No esperéis algo como ‘Vida y extraordinarias y portentosas aventuras de Robinsón Crusoe de York’, de Daniel Defoe, para eso ya os vais a la biblioteca: “Voy al colegio hasta las cuatro y mis tardes consisten en hacer los deberes y deporte”. Yo no sé cómo he podido vivir hasta ahora sin saber esto. Eso sí, como todos los niños que salen ahora por televisión, hace especial hincapié en el valor del esfuerzo, la disciplina y en el trabajar duro. Todo ello, contado sobre un Rolls Royce. Marshall McLuhan no lo sabía, el Rolls es el mensaje.
    Pero el reportaje que da empaque a la revista es el de Morante de la Puebla. Por favor, no os lo perdáis. Seáis o no morantistas. Seáis o no aficionados al toreo. Único. La foto vestido de cochero con capa y chistera llevando con correa a un gato es para los anales de los anales: “Más que la moda, lo que me gustan son los estilos”. Cuadros con rayas, terciopelos, bambas, puro y pajaritas caben todos en su persona. Y te deja frases sublimes: “Llevo diecisiete años de matador de toros en los cuales ha habido momentos de todo tipo. Si lo buenos me ayudaron a crecer, los malos me hicieron entender”. Arte.
    Y de nota el titular que se marca ¡Hola! sobre Carlota Casiraghi, la hija de Carolina de Mónaco: ‘Carlota vuelve al trabajo’. Comprenderéis ahora que ¡Hola! sea una de mis lecturas de cabecera imprescindibles. ¿Dónde voy yo a encontrar titulares más surrealistas y con más humor?
    Por cierto, tampoco os perdáis las imágenes de Froilán con su padre. Froilán, en estado puro, intentando arrebatarle un cigarro de su boca ya que no sabe cómo quitarle al progenitor el vicio del jodío fumeque, que diría Juncal. Genio y figura.
    Por lo demás, el resto de portadas son temas ya manoseados por los programas televisivos. José Fernando pidiendo una segunda oportunidad: “Pido perdón. Estoy muy arrepentido”. Aquí, qué queréis que os diga, yo me siento incapaz de convertirme en Tim Roth, en ‘Miénteme’.  Raquel Sánchez-Silva volviendo a la isla donde se enamoró…glups...y Malú enamorada de un tipo que toca el saxo en una banda de punk-metal llamada Vagos Permanentes…como diría el otro, no doy crédito, ‘no credit card'.
    Seguidme en Twitter  @NievesJemezB  , me ayudará enormemente a paliar la ausencia de un ¡Hola! que echarme a la vista y que alimente mi alma durante tooooda una larga semana. ¡Gracias mil!  

     

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