Blog 
El Candelabro
RSS - Blog de Nieves Jiménez

El autor

Blog El Candelabro - Nieves Jiménez

Nieves Jiménez

Comentaré, cada semana, las revistas del corazón, destacando lo más relevante, lo más curioso o las declaraciones más histriónicas con un punto de ironía. A menudo, lo más destacado no será lo que muestren en portada. Lo mejor está donde menos lo esperas.

Sobre este blog de Gente

El corazón es uno de los géneros que sigue, aún, manteniendo más el interés. Sólo hay que observar como los programas de televisión no desaparecen y algunas radios le dedican tertulias, tanto en la programación de noche como de día y durante una hora. Las revistas han gozado de mala reputación. Sie...


Archivo

  • 18
    Junio
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Tres semanas

     

    Esta semana seguimos, por supuesto, con la tarea monárquica. Mañana, jueves, el príncipe Felipe empieza su reinado. Ahora, lo que pega es soltar esa frase de José Bono, “siento a España hasta el tuétano de mis huesos”. El numerazo de ¡Hola! es para guardar como elemento histórico de consulta. Espero que hayáis elegido un cajón de vuestra casa bastante grande porque llevo ya unas cuantas semanas aconsejándoos los ¡Holas! a archivar. Luego no quiero quejas. Los textos del BOE del corazón son para enmarcar “Don Felipe y Doña letizia coronan su historia de amor”. Ojo a las fotos de cuando Letizia era presentadora del Telediario. Ojo al argumentario de cómo se enamoraron y la forma que escogió el príncipe para declararse. Letizia tardó tres semanas en decir sí. Tres semanas que habrían podido cambiar la historia de España, tal vez. Y más. Fotón de la boda en Dinamarca, aquella con el espectacular vestido rojo de Caprile y las ondas en el pelo a lo Vivien Leigh, aunque con su prognatismo que ella ya se ha encargado de hacer desaparecer. La boda. La luna de miel. Y todos los besos y muestras de cariño. Histórico el reportaje sobre las joyas de la corona y no estoy hablando de Froilán. El impresionante joyero de las reinas de España. La diadema de perlas de Cartier, el collar de perlas de la reina María de las Mercedes y La Peregrina. La tiara de Lis. Las pulseras gemelas de la reina Victoria Eugenia, la diadema ‘La Chata’, la prusiana de estilo Imperio que perteneció a la abuela de doña Sofía…vale, ya paro. Como decía Montaigne, el matrimonio, más que una cuestión de individuo, es una cuestión de linaje. Es una cuestión de pasión y necesita de unos riesgos para sobrevivir. Pero, bueno, como explicó Biedma, uno empieza a comprender más tarde. Pero no cabe duda que este acontecimiento que estamos viviendo refleja cómo hasta qué punto es cierto que los tiempos cambian o no es más cierto que los cambios tiempan, que sentenció Sánchez Ferlosio.
    Pero, cuidadito, que el número de ¡Hola! es especialmente recomendable porque está dedicado al buen gusto. Con deciros que no sale ni la familia Janeiro, ni Chabelita Pantoja, ni Kiko Rivera, ni Dani Rovira, ni Terelu… ya os digo bastante, que parece un puñetero Jumanji cuando aparece esa fauna.  Esta semana es una especie de high gossip, algo así como un cotilleo y repaso revisteril de alta sociedad. No sólo veréis a nuestra monarquía, también nos muestran el minuto y resultado de las de Dinamarca, a Rania de Jordania como salida de un reportaje de Telva, a Kate Middleton que ha tenido el detalle de no enseñarnos la ropa interior y las faldas al vuelo en el cumpleaños del Duque de Edimburgo. Aunque el sorpresón viene con las imágenes de Elena y Cristina, como dos colegialas, sentadas en una escalera en Ginebra. Les falta el sándwich de Nocilla. Elena marchó a Suiza a felicitar a la señora de Urdangarín por su cumpleaños. Urdangarín, mientras, a lo suyo, paseándose en bicicleta. Casi mejor en Ginebra, que se te vienen a la mente esas familias cuando se pelean y se estresan como Vaca y Pollo o mejor Pollo peleándose con Peter Griffin o Homer Simpson. Y de eso sabe Carmen Thyssen y el lío padre que lleva con su hijo que ya toma nivel para Cuarto Milenio: “El reencuentro aquel por la calle pareció preparado por el ángel de la guarda”.
    El especial ¡Hola! te levanta el ánimo sólo por los reportajes que te llevan directamente al verano y al sol. Bodas como a la que asistió Naty Abascal. Espectacular, que estilazo, hasta para taparse el sol con el abanico, por favor. Que la musa de Valentino está más maciza que mi humilde persona es un hecho. Y qué mérito como suegra,  siempre llevando a su lado a su nuera, que no sabe cómo hacerlo ya para colocarla en ¡Hola! Pero la nuera es sosaina. Y novias que os queréis casar y buscáis traje, fijaos en el de Verónica Chelala (que no sé quién es pero fue Aznar y toda la pompa española a su boda). No puede ser más bonito el vestido. Al final, esto de las bodas en fotos del ¡Hola! es como cuando dices,  estoy viendo las fotos de la boda de una que no sé quién es porque es amiga de una de mi Facebook que tampoco sé quién es. Pero, cómo te lo pasas dándoles un repaso.
     Respecto a lo chic que resulta esta edición de ¡Hola! id corriendo al quiosco para ver el reportaje que abre la revista. Amanda Hearst en su exclusivo apartamento en el edificio Hotel Pierre de Manhattan. Y vosotros diréis qué quién es esta muchacha. Fue novieta de Luis Medina. Amanda se come con patatas fritas a Luis. Ella es heredera del magnate de la comunicación William Randolph Hearst asi que Luis…Amanda trata en la entrevista temas universales a la par que triviales: dinero, su carrera, familia, novios, belleza, imagen…yo, por lo pronto, tras ver el reportaje quiero todos los vestidos que tiene en casa, que me he quedado en estado de shock como Dani Alves cuando le han dicho que Xavi se marcha del Barcelona.  El culmen del glamour, o como queráis llamarlo, viene con la entrevista, a propósito de Lancôme, a Julia Roberts, que no se puede estar más guapa y tener más estilo. Fan absoluta.  Eso sí, todas estas que os estoy contando aparecen muy libres de grasa, ni que en vez del Cola Cao por la mañana se tomaran uno de Fairy.  Lástima que todos los que os acabo de nombrar aparezcan menos que la tropa de ambiciones.
    El número de Lecturas viene soso que te mueres. Sólo destaca otro episodio más de Raquel Sánchez- Silva y sus suegros. Raquel marchó a Italia declarar. Sus suegros tienen un mosqueo sideral porque no pudieron acercarse a ella ya que la presentadora, como si fuera una Koplowitz, decidió ir escoltada por cuatro policías. Muy discreta la muchacha. Lecturas ha analizado la declaración y Raquel se contradice de principio a fin. Madre mía, Raquel…entre la Infanta y tú… esto es estar de suegris horribilis y lo demás son tonterías. Ya lo argumentó Cicerón, estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros. Os recuerdo que Raquel acaba de publicar un libro y le ha dado por salir en los medios publicitándolo. Lo que está claro es que los suegros no guardan especial cariño a la exnuera, como dando la razón a Tácito con aquello de ‘el odio entre parientes es el más profundo’.  Y Raquel tragando como la copla “con lo que quieran llamarme, me tengo que conformar”.
    Por lo demás, si queréis matar la pocas neuronas que os queden ya, en Love Carmen Posadas confiesa como muy martirizada “me costó volver a enamorarme tras enviudar, pero… “ en plan muy místico Coelhiano, que sólo le falta poner la carita de  Sinead O’Connor. En Lecturas también  os recomiendo la recopilación de recetas de cocina de Concha Velasco. Pa comérsela a ella y a las recetas. Y, ojo, Cayetano Rivera sigue dando la vuelta al mundo y esta semana se transforma en Carmen Martínez-Bordiú  cuando se hizo aquel reportaje entre orangutanes. La estupidez insiste siempre, decía Albert Camus. Y descubrimos que Amina, la hija de Cayetano de Alba le saca tres cuerpos a su madre Genoveva, es la Pau Gasol de Dueñas, perfecta para limpiar las lámparas de Palacio.
    Finalmente,  como no podía ser de otro modo, Melanie. Melanie y su tatuaje con su Antonio en el brazo. En las revistas aún lo mantiene. Hoy hemos visto que lo está borrando. Pero mal. Para mí que ha cogido un papel de lija y se ha puesto a destrozarse el brazo. Qué mal se te está quedando, hija mía. Jack London explicó que un hombre con un tatuaje era un hombre con un pasado interesante, eso es porque no había visto (gracias Dios) a los de Mujeres Hombres y Viceversa o a Kiko Rivera.
    Os dejo, pues, que una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores, que espetó Churchill. Os espero en @NievesJemezB

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook