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Nieves Jiménez

Comentaré, cada semana, las revistas del corazón, destacando lo más relevante, lo más curioso o las declaraciones más histriónicas con un punto de ironía. A menudo, lo más destacado no será lo que muestren en portada. Lo mejor está donde menos lo esperas.

Sobre este blog de Gente

El corazón es uno de los géneros que sigue, aún, manteniendo más el interés. Sólo hay que observar como los programas de televisión no desaparecen y algunas radios le dedican tertulias, tanto en la programación de noche como de día y durante una hora. Las revistas han gozado de mala reputación. Sie...


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  • 08
    Septiembre
    2014

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    Terelu Desestructurada

       La constante muestra pública de pinreles es una de las muchas pegas que le veo yo al verano. Yo, que he estado evitando entrar a Instagram, todo el santo veranito, para no ver vuestros pieses y abre Jorge Javier Sálvame Deluxe con las extremidades inferiores de Terelu. Primer plano. En bandeja de plata, a lo Walter Matthau y Jack Lemmon. Terelu regresa a la pequeña pantalla. Y se le queda pequeña, claro. Con esas dimensiones, ya me contarás (eh, reconocidas por ella) …y pies en unos peep toes, descubiertos por delante lo suficiente para mostrar unos dedos apretujados con uñas para arriba y las que podían para abajo. Claro, sin espacio, luchaban por sobrevivir. Abolición de los peep toes, ya. Fue la reentré televisiva más soporífera en años. Terelu sigue en sus trece de querer ser Virginia Woolf pero no se da cuenta de que al abrir la boca le sale la sandez de Carmen Lomana con el histrionismo estético de la Cuqui Fierro de turno. Demostró que sigue tan insegura como siempre, “me da miedo no volver a presentar Sálvame Deluxe” . Que sigue tan borde o más. Que no supera el ser hija de la gran María Teresa Campos y que nunca comunicará como ella.  

       Se mostró distante, sin ganas de contestar a nada. A todo respondía con un manzanas traigo. Y, lo que es peor, jactándose de no haber visto ningún programa Sálvame. Previamente, tuvimos que soportar el desagradable momento de saber cómo liga Terelu. Ojo, que tiene una hija adolescente, pero a ella le resbala. Relató, sin reparos, el itinerario ‘barra –cuarto de baño’ con una amiga ideando cómo entablar conversación con un hombre: “Le miré con una mirada de esas aquí estoy yo”. Ese momento mirada, en la barra del bar, a un tipo que te ha hecho gracia, patético. “Me lancé yo”, pero avisa, “por supuesto yo no fui la que le llamó después, el que primero llamó fue él”. Hombre, faltaría más. Terelu se lanza a la presa… pero luego el hombre tiene que ser todo un caballero…mirada bovina como el que mira un tren pasar. José Valenciano (el novio) no puedo desviar  el ataque con la mirada, como Iker Casillas los balones. No mires a los ojos de la gente, me dan miedo, mienten siempre…que cantaba Germán Coppini con Golpes Bajos.  Pero el momento dramático no fue ese, fue cuando escenificó otro momento baño del bar (sí, el baño otra vez) tirándose al suelo, a cuatro patas, imitando a un tipo que abría puertas con la cabeza (¿a qué bares va Terelu?, por Dios). No me pregunten por qué se tiró al suelo. Bastante tuve con tener que contemplarlo. Terelu desestructurada a lo Adrià. A punto de que le estallara el vestido negro y maxicorto. Porque, esa es otra, si tú misma dices que no consigues adelgazar no te presentes requeteajustadísima, con la lorzas asomando por detrás del tirante y la delantera tan arriba que puedes dejar apoyado el paquete de tabaco, el iPhone y la coca cola.

       En esas que la entrevista seguía aburriendo hasta al borreguito de Norit. Entra María Patiño. Gracias a Dios. Normal. Patiño esperaba un comentario a su trabajo como compañeras. Pero Terelu seguía regodeándose en que no había visto nada. Y ese “no he visto nada, me he ido todas las noches de marcha y que el formato del programa se hace solo”, llevaba implícito un ‘esto lo puede hacer cualquiera y no pierdo el tiempo en veros a vosotros’ …”. “¿ Crees que he hecho un trabajo digno, entonces?”, le espetó Patiño, alucinada. Es que no te puedes poner tan moralista y tan por encima del bien y del mal, como le dijo Mila, “nada te roza, nada te toca”. Tan superintensa que seguro que le encantaría pedirse de regalo de Papa Noel por Navidad. Entonces, Lourdes Borrego,  va cayendo en la metedura de pata colosal y arranca a disculpas una detrás de otra.  Ya lo decía Ambrose Bierce en su Diccionario del diablo, “disculparse es sentar las bases para una ofensa futura”. Efectivamente, Jorge Javier ya no pudo aguantar más, “hija mía, te haces unas preguntas que son de boba” o “nunca podrías ser actriz porque disimulas fatal”.   Las actitudes son más importantes que las aptitudes, decía Churchill. El enfrentamiento Patiño – Terelu no llegó a un Joan Fontaine - Olivia de Havilland o un Krystle Carrington -Alexis Colby y, desgraciadamente, nunca llegará al mítico de Sara Montiel-Marujita Díaz, “¿Te has dejado alguna joya en tu casa?”, que le dijo la manchega a Díaz tras mirarle sus famosas esmeraldas. A Terelu  (y a nosotros) nos faltó que saliera su amigo Juan Peña a cantarle una rumbita y tirarnos todos por un barranco ya. Al final el subconsciente te delata y concluyó con un “soy estupenda”. Si creían que esto era lo peor no se apuren, esta semana estrenan el espacio de la hija de la Pantoja  -‘Yo soy Isa’- y Gran Hermano vuelve el 18 de septiembre.

    Nos seguimos en @NievesJemezB , si queréis, claro 

     

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