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Nieves Jiménez

Comentaré, cada semana, las revistas del corazón, destacando lo más relevante, lo más curioso o las declaraciones más histriónicas con un punto de ironía. A menudo, lo más destacado no será lo que muestren en portada. Lo mejor está donde menos lo esperas.

Sobre este blog de Gente

El corazón es uno de los géneros que sigue, aún, manteniendo más el interés. Sólo hay que observar como los programas de televisión no desaparecen y algunas radios le dedican tertulias, tanto en la programación de noche como de día y durante una hora. Las revistas han gozado de mala reputación. Sie...


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  • 23
    Diciembre
    2015

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    Murcia Gente

    Su gran boda parisina

    Su gran boda parisina

      Algunos lleváis de penitencia cenar con vuestros cuñados/as estas navidades y otras, como yo, leer las publicaciones rosas semanales. Después de las de esta semana creo que tengo perdonados todos los pecados mortales cometidos y por cometer. Aunque, en descargo, debo decir que doy gracias a la Estrella de Belén o a los magos o magas de Oriente porque a las protagonistas de nuestro famoserío nacional les ha dado por casarse o embarazarse -Jaydy Michel de Rafa Márquez y Anne Igartiburu que se ha hecho un Ana Rosa a los 46 años-. Un adiós muy fuerte y con la manita a esos tediosos y cursis reportajes alrededor del árbol y las monumentales mesas de atrezzo que devolvía, rauda y veloz a su término, Naty Abascal al Gran Almacén de turno. Ya estaba yo automedicándome para poder soportar el reportaje de las Campos con Bigote Arrocet poniendo las bolas en el árbol, que me lo veía venir.

      La portada de Hola es para la boda de Cynthia Rossi en París. La celebración, a tenor de las fotos, parece que fue la mar de divertida. Mucha juventud y mucho baile. Ideales todos para salir en el próximo anuncio de Estrella Damm haciendo loa a la pandilla y a la amistad. Esta chica mola, con su acento gangoso francés très chic. Es una tipa simpática y además educada por su padre , el anticuario Jean Marie, lo que nos hace que confiemos mucho en ella. La muchacha se ha casado con su primer amor. Reencuentros en la tercera fase y descubre que es el amor de tu vida. Ficción pero parece que, como esta vez, a veces funciona.

      Cynthia va remona. Se ha casado por lo civil en la sala de honor del Ayuntamiento parisino (si así es la sala cómo serán los salones para asuntos oficiales. Trè magnifique). Cynthia, como toda francesa que se precie, ha arriesgado con el modelo: un mono (jump-suit, nos alecciona Hola, a lo Yves Saint Laurent). Una de las prendas más peligrosas y arriesgadas sabiendo que eres, además, el foco de atención y flashes. Pero para eso lleva meses adelgazando como si no hubiera un mañana. Un diez para Cynthia que lo ha salvado con creces; todo en su sitio, sin marcajes en la banda ni en los córners. En las manos, como ramo, parecía que llevara un manojo de apio, pero no nos vamos a poner tampoco excelsos, que a la boda ha ido cada uno como le ha dado la real gana. De Carmen Martínez Bordiú sólo diré que decidió no peinarse. Lo demás os lo dejo a vosotros. La boda ha sido con planteamiento, nudo y desenlace. No os perdáis los momentazos: Jean Marie Rossi llorando emocionado, con moquero en mano, contemplando el sí, quiero; las risas cómplices y socarronas con su exsuegra, la duquesa de Franco o el tío de la novia, Jaime, como salido de ultratumba (en qué andará ahora) con su nueva novia que da mucho miedo y tienen, aún, que rebajarle el pelo de la dehesa para presentarla a los saraos. Mucho. Carmen ni una lágrima.

    Su gran boda parisina

    El reportaje es prolijo en detalles como ese momento de vestir a su hija. Carmen, acostumbrada a ser la niña en el bautizo, la novia en la boda …despacha en un pis pas los botones de la espalda de la novia. Carmen está escueta en emociones. Por otra parte, esto del cambio climático está fastidiando las nupcias parisinas de toda la vida con su frio y su nieve. Todo el decorado es artificial: nieve artificial, árboles blancos artificiales…Cari Lapique y su botox artificial…y , por supuesto, ni una boda sin la tia Juana , aka Inés Sastre. Está en todas. ¿El desenlace? nada de valses, gipsy jazz y DJ . No puedo evitar pensar en Kiko Rivera, si se hubiera presentado pinchando como un descosido lo que habría aumentado la tragicomedia del baile y los chupitos con la llegada inesperada del novio de Carmen, el chatarrero, que se presentó con su cara persistente de atónito (esa cara que se te queda cuando llegas a una reunión y todos hablan en tailandés) a las celebraciones.

    La otra boda es la de Adriana Abenia. Según Hola, a lo Carry Bradshaw y todo porque se ha puesto una falda de tul y corre por los pasillos del hotel mirando hacia atrás. Aquí no hay Yves Saint Laurent que valga. Adriana rebajó los fríos invernales con una chupa de cuero a lo Trinidad Jiménez. Y salieron, tras la ceremonia, por separado, pillando sendos taxis para llegar al restaurante. Cuánto daño está haciendo la boda en vaqueros y croquetas de Cristina Pedroche. Pedroche a la que, por cierto, le dedican, otra vez -¿por qué?- cuatro páginas de reportaje enfundada en engendros de estilismos, reliada en cortinajes drapeados y lamé dorado. Claro que, está dirigido por Josie. No hay más preguntas, señoría. El esfuerzo por hacer las cosas de mal a peor hay que reconocérselo. Cristina en su línea, “ David y yo comeremos huevos fritos con patatas en Navidad. En casa no somos de mucho postureo”; no, si ya.

    Y Hola nos sigue descolocando. Debe ser aquello de Faulkner, ojos incoloros incapaces de ver. Del reportaje inicial dedicado a la heredera del imperio de Chopard, lleno de barroquismo y oro, a la familia Pantoja como sacada de un reportaje de Callejeros. Si van así para presentar a la nueva nieta como irán por casa para tirarse al sofá a ver la televisión. Esta bajada a los infiernos en un mismo número sigo sin asimilarla, Hola de mis carnes. Claro que soportar Semana ya me ha valido, creo, para que me beatifiquen: Raquel Bollo and family rechonizados y Mila Ximenez embutida en plumas cual una Massiel antes de caerse por los balcones. Yo me encuentro a estas dos de noche por el pasillo de casa y os aseguro que me da un paralís. Un guirigay de oro, terciopelos y plumas ingobernables. Como España.

    En Diez Minutos llevan a portada a Sara Carbonero para informarnos de que vuelve a la tele para presentar un programa de moda. No os sorprendáis al verla en Diez Minutos, es lógico. Sé que es triste sacar a Carbonero sin exclusiva de por medio pero os recuerdo que su novio es ya portero de un equipo de segunda división, que ya lo dijo la madre de Iker. Ah! y cuidado, fotos de un encuentro interplanetario que ríete tú de aquel de la Pajín; el de Telma Ortiz con sor Lucía Caram en plena calle. Simpático lo define Hola. Podéis llamarlas de todo pero simpáticas a estas dos…sólo espero que no sean éstas las protagonistas de la primera toma de contacto para llegar a acuerdos de Gobierno.

    Su gran boda parisina

    Por último, en Lecturas han decido que no iban a ser menos que Hola con el photoshop y Mila Ximénez aparece como una imagen virginal como repasada con una técnica de paños mojados, tan ligeros que parece retocada por velos como otrora Sara Montiel. Mila nos cuenta el perfecto cuento de Navidad dickensiano: “He tenido que dormir en un coche, renuncié a mi hija, viví rodeada de excesos, me tiro con facilidad al precipicio…”, le ha faltado recoger las colillas del suelo, suerte que no la pilló Carmena.

    Y el amor. Los que creéis en él, explicádme esto. ¿Por qué lo llamáis amor cuando queréis decir sexo?: Lapo Elkann (el heredero del imperio Fiat) que acaba de abandonar a la española Peñate y ya pasea de la manita con una venezolana. Como Marta Ortega, heredera de Zara, con otro muchacho, por supuesto jinete y que ya trabaja en Inditex. Las cabras tiran al monte. Todas.

    @NievesJemezB

     

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