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Nieves Jiménez

Comentaré, cada semana, las revistas del corazón, destacando lo más relevante, lo más curioso o las declaraciones más histriónicas con un punto de ironía. A menudo, lo más destacado no será lo que muestren en portada. Lo mejor está donde menos lo esperas.

Sobre este blog de Gente

El corazón es uno de los géneros que sigue, aún, manteniendo más el interés. Sólo hay que observar como los programas de televisión no desaparecen y algunas radios le dedican tertulias, tanto en la programación de noche como de día y durante una hora. Las revistas han gozado de mala reputación. Sie...


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  • 02
    Enero
    2014

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    ¡Feliz Cumpleaños!

     

    Cuando nuestros descendientes contemplen, dentro de unos años, un reportaje de la pasada nochevieja televisiva pensarán, con razón, que debimos portarnos muy mal ese año para sufrir semejante castigo. Como si no tuviéramos bastante con la que está cayendo. La actuación que resumiría semejante tedio fue la de Los del Río y su Macarena. Si, amigos, la Macarena sigue vigente… o tal vez nunca se fue.  Me niego a pensar que la crisis económica fuera la culpable del aburrimiento que se apoderó de las cadenas. Simplemente, creo, es una falta de imaginación y un desdén a la hora de arriesgar. La Nochevieja se resume en chistes facilones, un  megamix musical de karaoke trasnochado y, al parecer, unas campanadas sólo permitidas a presentadoras rubias. Empacho de rubias. La prueba de que muchos buscamos calidad y rezumamos nostalgia por los artistas de siempre estuvo en el Trending Topic de Cachitos, en La 2. Un programa low cost, tirando de archivos, ¡pero menudos archivos! ‘Cachitos de hierro y cromo’ y un Cachitos música unido a la moda. Para guardar en nuestra biblioteca particular.  La noche fue una prueba de fuego. Si soportaste la Nochevieja televisiva eres más fuerte de lo que pensabas, puedes afrontar todo lo que se te presente a lo largo de este recién iniciado 2014.   En realidad, era eso o entregarse a la desaforada ingestión de licores para aguantar el trance noctámbulo.
    Antes de las campanadas, Los Morancos en La 1. Revival de Omaitas. Lo peor es que los chistes acerca de la situación en España eran la más pura realidad. La Sanidad, el abuso en las tasas, las pagamentas, los despidos…no sé de qué nos reíamos. Por lo demás, nada nuevo. Son Los Morancos. Sergio Ramos y Fran Rivera tuvieron su minuto de gloria. Sergio Ramos, últimamente, le ha cogido el gustillo a aparecer en los medios haciendo de todo menos ejercer, como debe, su papel en la defensa del Real Madrid: Toca la guitarra para cantar a su novia en la tele, se pone camisas de dinosaurios..,en fin. Después, el crossover ¡Feliz 2014! (que se exprimieron el cerebro para dar nombre al programa) con Eva González y Juan y Medio. Eva González lució un precioso vestido de pedrería, cual Swarovski,  devaluado por el despeinado a lo Jane Eyre. Antena 3 fue un sándwich mixto de zapping de Hormigueros, Tu cara me suena…Atroz..  La Sexta tiró de Wyoming con un talla XXL de El Intermedio denunciando, de la mano de personajes como Elvira Lindo, José Coronado...un año de actuaciones estelares de nuestros políticos. Telecinco atravesó de un año al otro con Paz Padilla, La noche en Paz. Incomprensible la presencia continua de la andaluza eternizándose desde la Nochebuena. Todo un batiburrillo a lo José Luis Moreno con Matrimoniadas incluidas. Sin comentarios. Tenía razón Alfred Hitchcock cuando decía la televisión ha hecho mucho por la psiquiatría: no sólo ha difundido su existencia, sino que ha contribuido a hacerla necesaria.
     
    Que confíe en La 1 para las campanadas me preocupa. O me estoy haciendo mayor o he de reconocer que son las indiscutibles; aburridas y soporíferas, sí, pero indiscutibles a la hora de seguir las uvas. La sempiterna Anne Igartiburu, como cada año de rojo, estuvo acompañada de los chefs de moda: Pepe Rodríguez y Jordi Cruz, de MasterChef. Los debutantes, nerviosos y sin nada que contar; la experiencia de Anne fue un grado. Aunque la vasca cometiera el fallo de la noche cuando, al recordar a todos los que trabajan esa noche, soltó un espléndido ¡Feliz cumpleaños! Jordi Cruz se saltó el smoking negro y, como hiciera el Duque de Windsor, se presentó, muy Mod, con un smoking azul medianoche. Respecto a Pepe, su pajarita desproporcionada hizo que no atendiéramos ya a nada de lo que hiciera. Si pasabas cerca de tu televisor, en casa, seguro que podrías tropezar con los picos de tan tremenda pajarita y tirar las copas que llevabas para el brindis familiar. Supongo que son tácticas de distracción como el tupé extragrande de Imanol Arias el año pasado. Anne lució un Lorenzo Caprile ceñidísimo, como en las últimas Nocheviejas. Muy diva cine negro, pronunciadas hombreras y satén. Recordaba a aquel de Lauren Bacall aunque éste se vea en blanco y negro.
     
    Antena 3 se entregó a sus dos rubias. Aquí sí teníamos un flashforward en toda regla. Anna Simón contemplaba al mirar a Paula Vázquez  lo que un día verá en su espejo. La gallega ha perdido, a fuerza de bisturí, su espontaneidad. Si Mariló  le hubiera dicho aquello de “estás oxidada” no nos habría sorprendido. Vamos, la Simón se comió con patatas a la Vázquez. Paula Vázquez no quiso que el vestido le jugara una mala pasada como el año pasado y apareció pertrechada e hipertapada mientras que Simón apareció con escotazo y en rojo. Y, peinada por su peor enemigo, recordaba al malísimo Gary Oldman en Drácula. Lo que estaba claro es que la consigna a Simón era “tú salta que las voluptuosidades harán lo demás”. Un estilismo o demasiado apretado o es que hay demasiado que meter en esa tela. Abajo, en la Puerta del Sol, lo sabían y no dudaron en señalar, con ansia, mediante el láser verde de los campos de fútbol el pecho de la catalana. Y brindando con cerveza. Publicidad manda. Brindando pero sin catar; como Letizia que en los actos oficiales brinda, alza su copa y luego ni se moja los labios. En cuanto a los diálogos, insufribles. Hilvanar frases que contuvieran el sujeto y el predicado en orden fue un reto, demasiado pedir el uso de subordinadas. Un ejemplo: -Paula: “Estamos a un minuto de que termine 2013” -Simón: “Madre mía”. Facilidad del lenguaje que fue la nota común. Jordi Cruz definió  la noche con “esto es la leche”. Expresión acorde con una persona que se maneja entre alimentos.  Si fuera arquitecto habría dicho “esta experiencia  es tan grande como una catedral” o si fuera Cicerón o Catulo Carpe Noctem, pero no es el caso.
    Telecinco. Los más divertidos. Apuesta segura con los personajes de Aída. Una mezcla entre personajes y presentadores.  Luisma, Chema, Soraya y Barajas, los personajes que interpretan Paco León, Pepe Viyuela, Miren Ibarguren y Canco RodríguezMiren Ibarguren lució el diseño, de trasparencias en negro, de la noche.

     Michael Crichton, que algo sabía de televisión y audiencias, opinaba sobre innovar y espectadores: "Innovamos el comportamiento para adaptarnos. Y todo el mundo sabe que la innovación sólo se da en pequeños grupos. Si tenemos un comité de tres personas, es posible que lleguen a alguna parte. Con diez personas el asunto se complica. Y si son treinta ya no hay nada que hacer. Con treinta millones resulta absolutamente imposible.  Ése es el resultado de la comunicación de masas: impide que ocurran cosas. La comunicación de masas anula la diversidad".

     

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