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Nieves Jiménez

Comentaré, cada semana, las revistas del corazón, destacando lo más relevante, lo más curioso o las declaraciones más histriónicas con un punto de ironía. A menudo, lo más destacado no será lo que muestren en portada. Lo mejor está donde menos lo esperas.

Sobre este blog de Gente

El corazón es uno de los géneros que sigue, aún, manteniendo más el interés. Sólo hay que observar como los programas de televisión no desaparecen y algunas radios le dedican tertulias, tanto en la programación de noche como de día y durante una hora. Las revistas han gozado de mala reputación. Sie...


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  • 26
    Diciembre
    2013

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    Están lloviendo hombres barbudos

     

    Juntar en una misma frase  ‘futbolista’ y ‘elegante’ es como intentar relacionar los conceptos Kiko Rivera y Premio Nobel de Literatura (eso lo dejamos para Belén Esteban que sigue líder de ventas).  Todavía recuerdo los jerséis de canalé, con dos tallas menos, de Mijatovic y Davor Suker. Parecía que la cosa mejoraba con Zinedine Zidane hasta que llegaron las mechas de Guti, los pendientes diamante de Cristiano Ronaldo, los Porsche acelerando en pleno centro de la ciudad o los collares y lunares de Alves.  Hoy, el icono,  para muchos, se llama Xabi Alonso. Y, por desgracia, para unos pocos el corte de pelo de Sergio Ramos. Me viene esto a la memoria al ver la felicitación que el Real Murcia envió a sus aficionados con motivo de la Navidad.
    A resaca pasada puedo comentar y comento que lo peculiar de esta tarjetón es que, mirado con prisas, te parecen todos iguales (obviemos a Acciari). Lo único que pedimos a un hombre, a la hora de tener que toparnos con ellos, es que no se salga demasiado de la norma pero que intente, de algún modo, destacar por detalles que les diferencien. Esfuerzo en vano. Si el uniforme de los ‘90 era ‘jersey de canalé pegado’ en la actualidad es el pantalón vaquero, chaqueta y barba de cuatro días es un imprescindible. Un must que dicen los exclusivos. El corazón del aficionado tiene razones que la razón no entiende, que diría el clásico. Un imprescindible: la camisa blanca. Nunca fallas.  ¿Prescindible? Todo lo demás. Todo lo que se ve en esa foto es aburrido por repetido y en serie. La barba y bigote recortados a lo George Michael en ‘Faith’ o LaurenceFishburne, en Otelo.  Esos cuellos de camisa tan desbocadas que recuerdan a los de Santiago Cañizares en los que podríamos esconder dentro El Quijote y el móvil. Pero el talón de Aquiles de todo futbolista hoy es el pelo. No sé a quién se le ocurrió que ese corte de pelo era moda. Primero: nunca he estado a favor de un hombre que se haga el brushing. Segundo: todo lo que lleve Sergio Ramos me parece antimoda. ¿Dónde quedó lo de arriesgar…pero de verdad? Una chaqueta del revés como el príncipe de Bel-Air o como el cocinero Chicote apostando con sus chaquetillas de Ágatha Ruiz de la Prada.   Tampoco te digo que te pongas una chaqueta de color verde que va a parecer que vienes de ganar el Máster de Augusta. Y gracias a que no se ven los zapatos: todos sabemos que una persona se define por sus pies.
    Si Virginia Woolf se preguntaba por qué atraen las mujeres mucho más el interés de los hombres que los hombres el de las mujeres viendo esta  foto queda más que comprendido. Para compensar: Las féminas hemos ganado en presencia con el entrenador. Julio Velázquez tiene fascinada a más de una. No haríamos ascos a la hora de tomarnos una marinera con él aunque sólo sea por ser bicho nuevo en la ciudad (lo nuevo siempre atrae) . Hay que tener en cuenta que lo último que pasó por La Condomina y que podría entrar en el género ‘guapo’ fue el argentino Juan Eduardo Esnáider y hace ya un tiempecito.  Lo decía Oscar Wilde: Es mejor ser guapo que ser bueno pero es mejor ser bueno que ser feo.
    De todas formas, si creen que con esa barba están más atractivos desde aquí os aviso, muchachos, os queda aún mucho hasta alcanzar la perfección de Andrea Pirlo o el modelo  Christian Göran.
    Pero la Navidad futbol-style comenzó en otros clubes. Respecto a Negredo y Navas cantando villancicos en Inglaterra mejor No Comment. La comida del Real Madrid fue el verdadero detonante. Evidenció que al departamento de Protocolo le cuesta mucho hacer entrar en razón a sus estrellas. Cada mesa era un carnaval. Mesa presidencial: encorbatados y trajeados. A partir de ahí, el caos. Camisetas de manga corta. Rebecas inmensas del abuelo. Jerséis de pico que te deja mostrar, de paso, la última depilación. Cazadoras de piel con corbata. Veamos:
    Contraste, no, contrastazo.  Cristiano Ronaldo y Slaughter. Camisa vaquera y traje oficial del club. ¿Nadie que avisara antes? ¿Una vestimenta intermedia?
    Diego López.  Cuello camisa desbocado y asomando los bajos por el jersey. No fue su mejor día frente al espejo.
    Varane. Devoción absoluta por su juego y su elegancia a la hora de arrebatar el balón al contrario. Otra cosa es elegir chaqueta. Corta y justa. Esos puños de la chaqueta más cortos que las mangas de un chaleco.
     
    Vale. Paro con la sesión futbolera. Nos acaba de llegar Pizzi al Valencia CF así que… continuará.
    Y vamos con los especímenes del establishment rosa. Se nos ha colado una más. Un caso no por cada vez más habitual menos prodigioso.  Ponga un torero o un futbolista en su vida. Si es tu ‘cuñi’, como nuestra protagonista  llama a su cuñado, Francisco Rivera, mejor. Estoy hablando de Sibi Montes, hermana de Lourdes Montes, mujer de Francisco Rivera…bla, bla, bla…y así, eternamente.
    A mi estas mozas me parecen todas iguales: llamémoslas  Vicky Martín Berrocal, las hijas de Bertín Osborne o Paz Vega,  la del pelo mediterráneo. La nueva hornada sevillana.   Todas ponen cara de intensidad, de estar viendo ‘lontananza’ algo muy interesante que, por supuesto, nosotros no vemos nunca.  Esas más rápidas que el correcaminos: Al poco de salir en portada su hermana como presunta novia del mayor de los Rivera ya tenía su reportaje de moda pactado en Hola. Con las piernas un metro por delante del tronco. Comentan que ya ha puesto precio a su palmito. De los 6000 euros, Sibi, no baja. Creando monstruos. Ese día en el que aparece la recién llegada al papel couché y no tienes ni idea de quién es hasta que, de repente, se planta cada semana en las revista posando como si fuera modelo,  a golpe de promoción excesiva, muy a lo Julio Romero de Torres.  Anodina. Superintensa:   “quiero ser conocida como Sibi , no por la hermana de Lourdes Montes”. Frase manida de toda aquella que llega ‘gracias a’ o ‘de la mano de’. Fingimos lo que somos; seamos lo que fingimos, que recitaba Calderón de la Barca. Para colmo, ya está haciendo sus pinitos en plan Topo. Twitter en sus manos comienza a ser más peligroso que en las de Kiko Rivera. Como quien no quiere la cosa deja fotos de su hermana en tareas domésticas junto a Francisco Rivera.  “GRAN herradero ayer en El Trébol!!! Pedazo de día y comida en el campo, buen flamenco, capea, familia y amigos...”,uno de sus últimos tuits.
    Aquí, en pleno verano sevillano. Con calcetines y esas horrorosas botas similares a las UGGs. Ni que fueran a cazar bichos al Ártico. El pie cocido, seguro, a punto de desollar con los hervores veraniegos.
    Aquí, Sibi, poseída, casi embargada y abrumada, por una inmensa tela de terciopelo. Dentro de todo ese lío negro sin medida está la protagonista de esta entrada. Sin formas. Muy gótica. Muy a lo Jane Eyre, sólo le faltó aparecer entre la espesura de la niebla en ThornfieldHall.
    ¿Tan difícil es intentar ir bien vestida con la única tendencia del buen gusto? Recuerdo a todos los que leéis esta entrada que Sibi quiere ser diseñadora y que en Abril quiere presentar su primera colección junto a su hermana Lourdes. Estaremos atentos. Por lo pronto, aún no tiene blog en publicación rosácea. Pero vaticino libro. Al estilo Wacugirls, (acrónimo de World, Ambitious, Cool & Unique). Al tiempo.
     
     
     
     

     

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