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Nieves Jiménez

Comentaré, cada semana, las revistas del corazón, destacando lo más relevante, lo más curioso o las declaraciones más histriónicas con un punto de ironía. A menudo, lo más destacado no será lo que muestren en portada. Lo mejor está donde menos lo esperas.

Sobre este blog de Gente

El corazón es uno de los géneros que sigue, aún, manteniendo más el interés. Sólo hay que observar como los programas de televisión no desaparecen y algunas radios le dedican tertulias, tanto en la programación de noche como de día y durante una hora. Las revistas han gozado de mala reputación. Sie...


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  • 18
    Febrero
    2016

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    Murcia Gente

    De Doñas y aceites de la vida a los 80 años

    De Doñas y aceites de la vida a los 80 años

      Las revistas de esta semana nos traen a un personaje que, por su singularidad y no menos originalidad, da un poco de grima. Supongo que a más de uno se le habrá quedado cara de coitus interruptus al ver la portada de Hola en el quiosco. Os explico, es Esther Doña, el nuevo amor de Carlos Falcó que es otro que está desbarrando como un vulgar Vargas Llosa por los encantos de una mujer. Qué típico todo. La señora en cuestión va de candorosa, pero da más miedo que Isabel Gemio en Sorpresa, Sorpresa cuando bajaba las escaleras y se paseaba entre el público con el micrófono asustando a la gente. Supongo que Tamara estará experimentado, por primera vez en su vida, tensión a lo Rita Maestre. Para comenzar, lo que muchas han tardado años, incluso nunca han conseguido, ella lo ha logrado en seis meses: portadón en Hola. Encomiables esfuerzos por labrarse una de esas reputaciones peligrosas que fascinan emergiendo de las profundidades a manera de periscopio. Elle est épatante, como cantaba Michel Simon. La nuevase descuelga con tópicos como “es el hombre de mi vida” o “nos reímos muchísimo”. Mira como Preysler y Mario. Acuérdense de lo que decía Malcolm Muggeridge, que “buen gusto y humor son términos contradictorios, como puta y castidad”.

      Entre, por cierto, tanto grano como si fueran fotos furtivas (Hola, hay que mira esto de las fotos) digo que da grima por la rapidez en plan ‘Toma el dinero y corre ‘como en la película de Woody Allen. Asusta: “Carlos me decía entre risas que nuestra relación era imposible, que al menos tenía que tener 50 años. Con el mismo humor le dije “soy capaz de maquillarme para cumplir tus expectativas, tú déjate llevar”. Con una relación por WhatsApp, “ahora hemos impreso esas conversaciones, ¡son 210 folios de conversación!” Desde luego, Carlos Falcó no respondió como Woody Allen a Angélica Houston cuando ésta lo llamó para decirle: “He pensado que quizá, como no nos conocemos y voy a trabajar contigo dentro de unas semanas, tal vez podríamos tomar juntos una copa, un té…”. Y Woody contestó “¿Por qué?”. Dan unas ganas locas de mandarle un WhatsApp a Allen, sí. Esther Doña posa con “Tifanny, mi perrita maltesa”, esto de los nombres se les está yendo de las manos como a Chabelita cuando llama a su teckel, Gabanna. Lo grandioso sucede cuando le preguntan proyectos, “disfrutar de sus éxitos, porque sus éxitos son los míos” a lo que añade “apoyo sus proyectos, tiene un aceite de oliva maravilloso que yo me aplico cada día en la piel, en el cuerpo y en la cara para dormir”. Ésta se cree María Schneider con Marlon Brando. Vamos, que podríamos asarla en una plancha de esas que anuncia María Patiño. Me imagino al cocinero Jamie Oliver ‘amasando’ las ensaladas a su modo. Miguel Espinosa no sabía de lo que hablaba cuando La fea burguesía. Con esa asimilación de temas que tengo yo, irremediablemente se me viene a la cabeza algo que leí sobre Joaquín Sabina. Por lo visto, el periodista le acusaba (entre comillas) de ligar tanto sólo por ser un cantante famoso, que a un tipo tan feo nadie le haría caso si fuera albañil (sic). Como a Sabina le hace falta poco para soltarte la fresca le contestó, con toda la razón, que qué tenía eso de malo, que el tema era que al final las chicas terminaban en su cama, que “al fin y al cabo eso era lo que se esperaba, no?” De Atapuerca, ya, pero… Si yo soy Doña Esther iría como Robocop llena de refuerzos y armaduras tras esta exclusiva.

      No sé quién dijo que todos los hombres se desprecian a sí mismos por no haber sido soldados o no haberse echado a la mar. Pepe El Marismeño, por lo visto, se despreciaba por no haberse ido de la lengua todavía y en una revista del corazón como hacen todos, que no iba a ser él menos. Vuelven los ’90, vuelven las hombreras y vuelve El Marismeño, bueno, como lo llama Antonio Burgos Pepe exMarismeño,hablando sin tapujos y gratis, a portagayola, en Diez Minutos.¿Pero qué necesidad había?: “A Carmen Ordoñez y a mí nos unió la droga” y se me viene a la cabezaentonces (estas asimilaciones mías) el disco de The Beatles y esa travesía psicodélica deLucy in the sky with diamonds. El Marismeño lleva un foulard de lunares que ni que se hubiera escapado del carnaval de Cádiz o se lo hubiera quitado al payaso de Micolor. Desde aquellos reportajes medicados de Raquel Mosquera y esa conversación entre Bárbara Rey y su hija Misofi sobre sus vicisitudes alrededor de las adicciones no habíamos tenido otro momentazo ‘clínica desintoxicación’ en las revistas. Casi convertido en el Cristo del Rescate, antes hablaba de adicciones, ahora se deja caer con los hermanos Rivera:Cayetano es un caballero” y “de Francisco no quiero hablar, que no quiero polémicas. Vive de cara a la galería”. Para terminar, aconseja a Julián “que no entre en el mundo del corazón, revistas y televisión, que no le hace bien”. Lo dicho, el salvador. Estamos tardando en hacer la estampita para llevarla en la cartera. Como decía Pla, habían pasado de moda precisamente porque habían triunfado.Que digo yo que este hombre no estaría como si tuviera a un francotirador apuntándole en la frente para despotricar ahora. Dicen que cuando Brian Jones ya estaba en una marcha por culpa de las drogas y los Rolling Stones no se atrevían a decirle que mejor estaba fuera del grupo, idearon (también ellos vaya mentes, hay que ver las drogas) desenchufarle la guitarra mientras grababan en el estudio. Malvados. Alguien debería decirle al Marismeño que desenchufe del mundo del corazón y siga con su nueva vida. Finalmente, el apartado encefalograma plano como modo de vida viene de la mano de Chabelita, cette petite femme-là que seguía cantando Michel Simon. La hija de Pantoja se está sacando el carnet de conducir en Cuenca. Os recuerdo que a esa autoescuela van todos los famosos porque les regalan el carnet en tres días, y esto sigue siendo legal, claro.

     

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