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Nieves Jiménez

Comentaré, cada semana, las revistas del corazón, destacando lo más relevante, lo más curioso o las declaraciones más histriónicas con un punto de ironía. A menudo, lo más destacado no será lo que muestren en portada. Lo mejor está donde menos lo esperas.

Sobre este blog de Gente

El corazón es uno de los géneros que sigue, aún, manteniendo más el interés. Sólo hay que observar como los programas de televisión no desaparecen y algunas radios le dedican tertulias, tanto en la programación de noche como de día y durante una hora. Las revistas han gozado de mala reputación. Sie...


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  • 15
    Octubre
    2014

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    A pedales

     

       No eran las cinco en la mañana, que cantaba Juan Luis Guerra, pero sí las ocho cuando, apalancada  en el quiosco para ver las portadas rosáceas, se me iba quedando la cara con la misma alegría que una de Bélmez. Infumables. El electrocardiograma patrio está plano como el cerebro de Paquirrín.  Ya decía Lord Northcliffe que las noticias son cualquier cosa que alguien querría suprimir… y eso que no había visto las revistas del corazón. Sólo me quedaba organizar una consulta (sí, yo también, no voy a ser menos) todo un proceso participativo, dentro del marco legal, claro, entre el quiosquero y aquí la menda, para elegir publicación que llevarme bajo el brazo. Al final, siempre gana ¡Hola! que también se inventa cosas, pero con más colorín. Adentrarte en los mundos de la farándula rosa es casi como revivir aquella frase, “las mujeres van allí, caen en una trampa y salen disfrazadas», que decía Jean Cocteau del estudio de la diseñadora Schiaparelli. Al término del repaso famosil que se me hubiera salido el café por la nariz desayunando fue lo más emocionante que me había pasado. Con eso os lo digo todo.
       Una cosa ha quedado clara, amigos. Los niños del famoseo también crecen. Como los problemas, qué gran serie de televisión. Aburriendo a las ovejas la caterva de niñatos que se nos ha venido encima. Schopenhauer ya avisaba, lo bueno de lo malo es que no es lo peor. Este mundo endogámico  de las revistas no nos depara nada bueno...  
       A la vista de los últimos acontecimientos es evidente que, todavía, no se exige carnet o un título de algo para ser madre… ahora que, yo de alguien ya me lo estaría replanteando. Cada semana una disputa familiar entre padres e hijos del mundo del corazón. Isabel Pantoja a punto de entrar en la cárcel y su hija de picos pardos. Rociíto sin dirigirse la palabra con su hija desde hace dos años y declarando ante la Guardia Civil tras disputas varias. Hasta la Infanta Cristina que no porta por casa…Ahora que hemos logrado que se nos arregle Tita Cervera con Borja y Blanca… Que no hacen caso a aquello que cantaba Juanito Valderrama, “como una madre no hay ná…”. Suerte que nos queda Mónaco. Carolina y sus vástagos pasando la noche en otra gala, ahora recreando El Gran Gatsby, para recaudar fondos pro causa solidaria. Los más coherentes, está claro. Saben cuál es su papel, saben para lo que han nacido, y lo llevan a cabo de manera impecable.
       Curiosamente, los protagonistas de las portadas de la semana son mujeres. Debe tener su explicación lógica, digo yo. Nada que ver, espero, con la que dio George R.R. Martin cuando, en una entrevista, le preguntaron el porqué de plasmar esos personajes femeninos tan fuertes, tan diferentes: “Siempre creí que las mujeres eran personas”, fue su respuesta. Y estos son los intelectuales que nos rodean…No vamos a buscarle mucha lógica a Martin, a ver si nos vamos a lesionar en el esfuerzo…
       Isabel Preysler ocupa portada y páginas interiores para dar las gracias por el cariño recibido tras la muerte de Miguel Boyer. Sólo ¡Hola! sabe rellenar tres declaraciones con un historial de fotos para un simple agradecimiento. “¿El futuro? no me he planteado absolutamente nada, ni tengo ganas de plantearme nada. Prefiero que, de momento, todo siga como está”, declara Isabel. Ese “de momento” es crucial, es el que va a alimentar sucesivos números de ¡Hola!, ya veréis. Tamara también habla de Miguel Boyer. Bajo exclusiva con Pronovias, claro. Hay gente que no tiene precio, tiene dos.
       Y ¿por qué Natalia Verbeke ocupa un sumario en la portada de Hola? ¿Quién es Natalia Verbeke? ¿Qué interés puede tener una persona que se pasa el día en zapatillas de deporte? Por cierto, ¿qué hace Margarita Vargas, mujer de Luis Alfonso de Borbón, pretendiente legitimista al trono de Francia, anunciando zapatos? La cosa está degenerando…estamos peor de lo que pensábamos.
       El título ‘qué morro y qué cara tengo’ de la semana se lo lleva María Teresa Campos haciendo la campaña de publicidad más absurda y ridícula para vender su libro, ‘¿Amar, para qué?’ Todo el mamotreto es un descreimiento, un calificar de estado de imbecilidad transitoria, de un escepticismo y de un cachondeo a aquellos que aún creemos en el amor hasta que, hete aquí el negocio, que aparece Bigote Arrocet y, con el libro ya entregado, ha tenido que añadir unas líneas para aclarar, en una sorprendente contorsión discursiva que ríete tu de Pinito del Oro que ¡qué cojones, el amor es la bomba y que te quiten lo bailao! Y muerta de risa! Marcándose la mujer un ¡medejes! A ver, Mari Tere, coherencia…así no podemos vender un libro.
       Montoro y Hacienda también tiene su papel estelar en las revistas del papel couché. Esta semana, Arantxa Sánchez Vicario perseguida por la justicia. Sólo debe 10 millones de euros, sólo, y tiene embargados sus ingresos, presentes y futuros, para poder hacer frente a su deuda con el Banco de Luxemburgo. Os prometo que es en Lecturas, que no me he ido a Expansión y tal. Acordaos cuando McLuhan parecía Julio Verne y veía clarito que la televisión (añado, los medios) terminaría buscando la trivialidad y el entretenimiento para poder aumentar sus audiencias. Banalizar la realidad para llegar a todos, decía. Con lo que no contaba (o sí) es que termináramos ya asqueados de tanta banalidad y tanto mamarracho.
       La imaginación de los editores de las revistas va a pedales. No da más de sí el tema así que la semana que viene más y esperemos que mejor. Os cuento más en @NievesJemezB

     

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