Blog 
El Blog del Funcionario
RSS - Blog de Alfonso Ros Campos

El autor

Blog El Blog del Funcionario - Alfonso Ros Campos

Alfonso Ros Campos

Cartagenero, de la cosecha del 63, funcionario en la Universidad de Murcia y sindicalista.

Sobre este blog de Sociedad

La actualidad de nuestra Administración y la cruda realidad en la que desarrollamos nuestro trabajo las Empleadas y Empleados Públicos, desde un punto de vista irónico, malintencionado y totalmente subjetivo


Archivo

  • 17
    Enero
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    SOLIDARIDAD Y OENEGÉS

    Aunque estoy convencido de no tener razón, es inevitable que cuando veo por televisión los anuncios de las grandes ONGs pidiendo donativos, siempre me vengan a la cabeza “malos pensamientos” y no por la posibilidad de que se trate de falsas organizaciones humanitarias, o que sean utilizadas como tapadera de otros “negocios” ilegales, que también podría ser.

    Pienso en la cantidad de gente que hay viviendo a costa de estas ONGs, trabajando como contratado/a, en plantilla y cobrando sus buenos sueldos por desarrollar una labor que en teoría, debería ser altruista. ¿No estarán, en el fondo, aprovechándose de la desgracia ajena?

    El segundo mal pensamiento que me viene a la cabeza, tan injusto como el primero, es preguntarme qué parte de mi hipotético donativo iría realmente a los necesitados que quiero ayudar y qué porcentaje de mi aportación se quedará por el camino, en sueldos, viajes, dietas, material de oficina, pago de locales, campañas publicitarias, etc.

    Insisto en que sinceramente, estoy convencido de no tener razón y de ser injusto con lo que acabo de decir, pero vivimos en una sociedad donde los golfos, los sinvergüenzas y los corruptos campean a sus anchas, con una ciudadanía recelosa, cansada de que les tomen el pelo y de que cuatro listos sin moral, se aprovechen de la buena fe de las personas.

    Comprendo que una organización de este tipo, además de recursos económicos, necesita “mano de obra” para administrar y distribuir la ayuda y dado que muchas personas, aunque estemos dispuestas a colaborar económicamente, no tenemos disponibilidad (o disposición) suficiente para realizar ese trabajo diario, se hace necesario contratar personal para que lo haga. El problema es que nadie nos explica qué criterios de selección siguen para decidir a quién se contrata, las funciones que le asignan, el sueldo que cobra y si realmente, no hay alguien que, de manera desinteresada y altruista, esté dispuesto a realizar esas labores sin cobrar. ¿No se estará aprovechando para colocar a amigos y enchufados?

    Otro tanto me ocurre con las campañas publicitarias. Entiendo que es necesario concienciar al personal y que la publicidad es importante para conseguirlo, pero nadie informa de qué criterios siguen para elegir publicitarse en un determinado medio de comunicación, el dinero que cuesta cada anuncio, las ofertas que tenían, por qué se contrata con una determinada agencia de publicidad o por qué la cuenta para las donaciones se abre en una determinada entidad bancaria y no en otras. ¿No habrá gente aprovechándose de esta publicidad gratuita o haciendo negocio?

    Como dije al principio, malos pensamientos, injustos, subjetivos y discutibles, que están ahí y son inevitables, pero que desde luego, no deben cambiar nuestra forma de ver la vida, nuestra conciencia social, o nuestra solidaridad con los más necesitados.

    Afortunadamente, ante esta puñetera crisis y las injustas situaciones de necesidad que se han generado en muchas familias, la sociedad española ha reaccionado solidariamente y algunos ciudadanos se han puesto manos a la obra para constituir asociaciones que, sin contar con la parafernalia, ni las ayudas estatales de las grandes ONGs, realizan una silenciosa labor humanitaria más cercana y transparente. Asociaciones que recogen ropa, alimentos, juguetes, libros o donativos, para repartirlos entre los más desfavorecidos de su entorno y donde las personas que nos hemos vuelto recelosas y ya desconfiamos de todo, podemos seguir aportando nuestro granito de arena solidario.

    El caso es que, mediante donativo a una ONG o bien, colaborando con un asociación humanitaria de este tipo, todos y todas podemos ayudar un poco en estos momentos, que es cuando más se nos necesita. No nos dejemos llevar por nuestros malos pensamientos y aportemos lo que podamos, que por desgracia, hay muchas necesidades que paliar.

    Besos

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook