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Alfonso Ros Campos

Cartagenero, de la cosecha del 63, funcionario en la Universidad de Murcia y sindicalista.

Sobre este blog de Sociedad

La actualidad de nuestra Administración y la cruda realidad en la que desarrollamos nuestro trabajo las Empleadas y Empleados Públicos, desde un punto de vista irónico, malintencionado y totalmente subjetivo


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  • 30
    Abril
    2013

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    PRIMERO DE MAYO

    En un día tan significativo como el Primero de Mayo, quizás sea bueno echar la vista atrás y recordar por qué se celebra este día, qué significado tiene su celebración y algunas anécdotas al respecto, como reconocimiento a la memoria de tantos sindicalistas que con su sacrificio, entrega y dedicación, consiguieron los avances en las condiciones de trabajo que ahora disfrutamos.

    El Primero de Mayo o “Día Internacional de los Trabajadores”, se celebra en la mayoría de países y tiene su origen en un acuerdo de la Segunda Internacional Socialista celebrada en París en el año 1889, como homenaje a los “Mártires de Chicago”, sindicalistas ejecutados por su participación en la huelga del 1 de mayo de 1886 y las jornadas de lucha que se sucedieron en días posteriores, donde se reivindicaban, entre otras medidas, la jornada laboral de ocho horas.

    Cuentan las crónicas de la época que se sumaron a esta huelga unos 200.000 trabajadores y que otros 200.000 amenazaron con sumarse también si no se recogían sus reivindicaciones.

    En Chicago, continuó durante los días 2 y 3 de mayo con distintos actos de protesta, en algunos casos de suma violencia (como la revuelta de Haymarket) y una represión policial sin medida, que costó la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales. Aunque no se conoce el número exacto, se sabe que además, fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes: italianos, españoles, alemanes, irlandeses,  ruos, polacos y de otros países eslavos.

    Como homenaje a estos mártires del movimiento obrero, reproduzco a continuación el relato de la ejecución de los sindicalistas realizada por José Martí, corresponsal en Chicago del periódico La Nación de Buenos Aires (Argentina): ...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: 'la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable…

    A finales de mayo de 1886 varios sectores patronales accedieron a otorgar la jornada de ocho horas a varios centenares de miles de obreros. El éxito fue tal, que la Federación de Gremios y Uniones Organizadas expresó su júbilo con estas palabras: “Jamás en la historia de este país ha habido un levantamiento tan general entre las masas industriales. El deseo de una disminución de la jornada de trabajo ha impulsado a millones de trabajadores a afiliarse a las organizaciones existentes, cuando hasta ahora habían permanecido indiferentes a la agitación sindical.

    Por último y como curiosidad, comentaré que aunque se recuerda un hecho sucedido en Estados Unidos y se celebra el mismo día en la mayoría de países, como siempre, los de colonización anglosajona, dan la nota y se desmarcan de esta fecha a la hora de conmemorar la fiesta por antonomasia del movimiento obrero mundial.

    Estados Unidos y Canadá tienen su equivalente (el “Labor Day”) el primer lunes de septiembre, al parecer, por miedo a que la celebración del Primero de Mayo reforzase el movimiento socialista en estos países.

    Por su parte, la Iglesia Católica (cómo no), intentó aprovechar esta fecha reconocida a nivel mundial y el Papa Pío XII, en 1954, la declaró festividad de San José Obrero.

    Besos

     

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